21/03/2021
Petroleras

Plan GasAr no resuelve la huelga de inversiones y vuelven los barcos de GNL importado

Los socios de Aranguren (Shell-BP) copan la licitación.

El tan publicitado Plan GasAr que otorga subsidios enormes a las petroleras para incentivar la producción de gas, especialmente en Vaca Muerta, no revierte el déficit energético. Las necesidades de importación para cubrir la demanda invernal desemboca en la vuelta de los barcos metaneros y hasta del buque regasificador Exemplar al puerto de Bahía Blanca.

En la licitación para la adquisición de GNL (gas natural licuado) a través de los buques, la empresa BP (adquirida por Shell) se quedó con dos tercios del volumen, mientras que otro 20% se lo quedó la empresa Gunvor que fue fundada por un exdirectivo de BP. Esto indica que el negocio de 330 millones de dólares fue acaparado por los socios del exministro macrista Juan José Aranguren, denunciado por beneficiar a estas empresas durante su gestión en Energía. Como sucedió con el gobierno anterior con la dolarización automática de las tarifas, son los pulpos petroleros los que ganan con el esquema actual de subsidios a libros cerrado.

El actual secretario de Energía, Darío Martínez, se mostró optimista con la operación, ya que según el funcionario el precio promedio de las licitaciones se ubica en los 6,50 dólares por millón de BTU (a los que debería agregarse 1 dólar más por millón de BTU del costo de regasificación). Este precio de importación duplica lo que se paga a las petroleras en el marco del Plan GasAr, que a su vez es un 50% más que lo que se pagaba el año pasado. Se suma ello al gas importado desde Bolivia, que rondaría los 5 dólares por millón de BTU. Esto no solo consume las divisas, sino que encarece el costo del gas y de la generación de energía eléctrica.

El meollo de la cuestión es que se mantiene la huelga de inversiones de las petroleras. Por eso, de los cupos licitados para cubrir la demanda invernal en el marco del Plan GasAr solo fue cubierta una mínima parte. Todo, mientras se realizan las audiencias públicas para fijar los tarifazos en los servicios públicos, es decir para establecer cuánto de los subsidios a las empresas será costeado de manera directa por los usuarios.

Para salir de esta encerrona, es necesario la apertura de los libros de la industria hidrocarburífera, esclarecer los costos de producción local del gas y fijar tarifas de acuerdo con ello. Sería el paso previo para una nacionalización integral de toda la rama y del comercio exterior, para proceder al necesario plan de inversión que requiere el desarrollo energético del país, poniendo un punto final el régimen que beneficia a un puñado de pulpos que fugan sus ganancias garantizadas por los fondos públicos en lugar de reinvertir. Es un planteo antagónico al del gobierno, que solo puede llevar adelante la clase obrera.

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