23/03/2011 | 1169

Por qué no está preso Sobisch

La Comisión Directiva de Aten provincial emitió un comunicado afirmando que Pedraza está preso porque no hubo interferencias del poder político y que «se investigó en serio». Adjudican el encarcelamiento de Pedraza a la acción política de CFK. Lo mismo no ha ocurrido con los responsables políticos del asesinato de Carlos Fuentealba, el luchador docente neuquino asesinado por la policía provincial. Concretamente, por el ex gobernador Sobisch. ¿Quiere decir que Cristina no se interesa por la justicia para Fuentealba ni tampoco lo hace su delegado provincial, el gobernador actual, Sapag?

La Directiva kirchnerista no ha meditado sobre las contradicciones de su planteo. Sobisch ni siquiera está imputado. El gobernador Sapag (candidato entonces en las elecciones provinciales) había sentenciado, al presentar su lista de diputados, que «Sobisch debe terminar su mandato», cuando movilizaciones de decenas de miles clamaban «¡Fuera Sobisch, que renuncie!».

«Pechi» Quiroga, candidato a gobernador por el kirchnerismo en 2007, y Farizano también sostuvieron a Sobisch. Los aliados políticos de la Directiva K dieron apoyo explícito a la impunidad para Sobisch. Ahora reabren el caso, no por la lección que ofrece el encarcelamiento de Pedraza, sino para esgrimir una consigna popular en las elecciones que se vienen y así poner en segundo plano su gestión sindical completamente capituladora.

El bloque Sapag-UCR-centro-izquierda se empeñó en que Sobisch no cayera en el marco de la movilización popular. La dirección de Aten no tuvo una estrategia distinta. Con Pedraza ocurrió lo mismo: «conformémonos con el encarcelamiento de los ejecutores», recomendaban los actores K en el juicio; «no reclamemos que se los eche del ferrocarril o de la Secretaría de Transporte, porque podríamos desatar la ira de la burocracia, que podría pararnos el país» (Iramain, de Madres, en Tiempo Argentino -que no permitió la réplica).

Un solo crimen, dos causas

La Justicia neuquina actuó desde el inicio buscando blindar a Sobisch. Para eso desdobló la investigación en dos causas: una orientada hacia la responsabilidad material y otra orientada a las responsabilidades políticas y jerárquicas.

Hubo un debate arduo en las primeras reuniones en Aten acerca de este punto. Algunas organizaciones nos oponíamos al desdoblamiento, que ya había ocurrido en el caso Carrasco, donde sólo fueron al banquillo los «perejiles».

Los voceros de la conducción provincial de Aten defendían que sería más fácil y más rápido conseguir una condena al autor material y luego ir por los responsables políticos. Luego se conformó la Co.Ca.Pre.

Co.Ca.Pre y Ctera

La orientación de la lucha por el juicio y castigo quedó así tabicada de los órganos donde Aten toma sus decisiones (las asambleas), pero se abrió sin escollos a la participación de la dirección de Ctera: «El 15 de mayo conformamos en Aten, la CoCaPre, …con la consigna de lanzar una campaña que fuera lo más amplia y extensa posible, tanto en lo territorial como en lo político… el 22 de mayo fue el punto de partida para la campaña con una conferencia de prensa en la sede de la Ctera» (de la Memoria de Aten año 2007).

Con semejante aval, Ctera pudo lavarse la cara, luego de haberle dado la espalda a nuestra huelga.

A cuatro años: Sobisch lejos del banquillo

El desdoblamiento ha cumplido su misión de impunidad: el fiscal pidió el sobreseimiento de 14 de los 15 acusados y Sobisch no está imputado.

La querella, recién después de la condena al milico que disparó (causa Fuentealba I), dio impulso a la otra causa.

En un recurso presentado a inicios de 2009, el abogado querellante sostiene que: «El desarrollo del juicio oral (nota: se refiere al caso Fuentealba I) acreditó más allá de toda duda razonable -incorporación mediante de «información de buena calidad»- del contexto del accionar policial (básicamente de un actuar planificado, con objetivos predeterminados y específicos) y es a partir de allí que la querella se encontraba en condiciones de utilizarlo».

Pero nunca hubo una sola razón de peso que justifique que la mejor estrategia era ir primero por el autor material y luego por los autores políticos.

La estrategia con Pedraza y con Sobisch marcan dos resultados distintos. La movilización popular independiente del poder llevó preso al burócrata de la Unión Ferroviaria, no su bloqueo o su alianza con la burocracia sindical.

Este 4 de abril, Aten debe recuperar en sus asambleas el poder de decisión para resolver la mejor estrategia para llevar a Sobisch tras las rejas. Por comenzar, votando el paro ese día y exigiendo a Ctera un paro nacional.

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