Políticas

29/4/2022

1 de Mayo

¿Por qué no hay acto común del FIT-U en Córdoba?

Una clarificación de las estrategias divergentes que existen en nuestro frente. 

Foto: Corresponsal

El Partido Obrero de Córdoba propuso a las fuerzas del Frente de Izquierda Unidad impulsar un acto obrero e internacionalista en la provincia el 1 de Mayo, en el marco de la jornada nacional de actos del FIT-U y la lucha piquetera que tendrá como centro el acto en Plaza de Mayo el mismo domingo.

En una reunión realizada el viernes 22 las distintas fuerzas plantearon sus argumentos para ordenar las intervenciones en la actividad. Desde IS, el MST y PTS plantearon tomar como criterio exclusivo el resultado electoral, dividiendo los votos obtenidos en la interna del 2021 por sistema D’hont. Aparte de electoralista, el criterio es antojadizo y ajeno a la historia del propio Frente de Izquierda: si tomáramos esos resultados correspondería al MST definir quién abre o cierra el acto, lo cual es liquidacionista porque quedaría como primera fuerza un partido ampliamente oportunista que militó en contra del FIT en la mayoría del tiempo de su existencia.

Desde el Partido Obrero planteamos en cambio que el criterio del resultado electoral era importante pero no predominante, y mucho menos excluyente. Propusimos que se analizaran también otros criterios para organizar una acción de lucha, como es la capacidad de movilización y convocatoria de cada fuerza, y el protagonismo político en las luchas obreras y populares que se desarrollan en la provincia. Así las cosas, pusimos blanco sobre negro la situación de cada fuerza en el terreno electoral, organizativo y de las luchas.

Según el resultado de la interna 2021, que no deja de ser algo pasado y relativo, la proporción es la siguiente: la lista de IS-PTS obtuvo el 50% de los votos del FIT-U, correspondiendo 25% para cada fuerza (salvo que hubiera acuerdo de distribución diferente, que no conocemos), el MST sacó el 28% y el PO el 21%. Este sería el resultado numérico, pero un análisis político de esa elección refleja que el MST perdió gran parte de los votos que había sacado cuando se presentaba contra el FIT y no ganó ningún circuito en toda la provincia, mientras que las fuerzas del FIT avanzaron notablemente, ganando una lista o la otra todos los circuitos de la provincia; el PO ganó en los 15 circuitos donde el FIT-U obtiene sus mejores resultados.

Desde el Partido Obrero expresamos además que movilizamos 14.000 personas en la marcha del 24 de Marzo, que representaban el 90% del activismo que marcho en la columna del FIT-U. La convocatoria que había conseguido provino principalmente del Polo Obrero, que no ha parado de crecer en el último tiempo y que organiza 150 asambleas en distintos barrios de toda la provincia. La diferencia con las otras organizaciones en este terreno es simplemente abismal.

La distancia es muy significativa también en cuanto al protagonismo de la lucha, que siempre tiene al PO como principal impulsor como sucede con la lucha contra el FMI. Hace unas semanas la provincia estuvo conmocionada por el acampe piquetero, que tuvo al Polo Obrero como gran organizador. Asimismo, el PO impulsó listas antiburocráticas en las elecciones de Adiuc y Suoem, y participa de las directivas de los sindicatos recuperados Sutna y Sitram. Ese protagonismo nos vale una persecución sistemática sobre nuestro compañero Emanuel Berardo, así como hace dos años fueron encarcelados nuestros dirigentes Soledad Díaz y Jorge Navarro por defender la lucha por la vivienda.

Con todos estos antecedentes propusimos un esquema de acto que fue aceptado y acordado por el resto de las fuerzas del FIT-U en una reunión el sábado 23. Ese esquema establecía que el acto era abierto por un bloque de oradores piqueteros con Emanuel Berardo en primer lugar, luego seguían varias intervenciones y cerraba la compañera Liliana Olivero.

No obstante, el día domingo mediante mensajes de WhatsApp el MST desconoció el acuerdo que se había alcanzado el día anterior, e inmediatamente Izquierda Socialista y el PTS salieron en su apoyo. De nuestra parte nos opusimos y planteamos citar otra reunión, a la cual los tres partidos nunca accedieron. También por mensajes de WhatsApp tanto IS como PTS nos comunicaron que el acto debía ser abierto por el MST y no por la lucha piquetera.

Ante tal desbaratamiento del acuerdo, desde el PO convocamos a nuestro acto para el viernes y planteamos al FIT-U reunirnos para organizar un acto común para el domingo 1 de mayo, como era parte del acuerdo. Sin embargo los tres partidos, en una maniobra rupturista, decidieron convocar una acción también para el viernes, cristalizando la división.

Así sucedieron los hechos, y así consta en los registros de las comunicaciones. De ello surgen tres conclusiones políticas que nos interesa poner a debate entre el activismo que sostiene al FIT-U en Córdoba y en todo el país, y que hacen a cuestiones estratégicas. En primer lugar, hay que decir que para el PO el movimiento de desocupados integra la clase trabajadora y es su vanguardia de lucha, junto con los sindicatos recuperados. Los otros grupos niegan ese carácter y son reacios a la acción directa de las masas desocupadas.

En segundo lugar surge claro las diferencias en cuanto al propio FIT-U, pues mientras el PO trata de que sea una verdadera fuerza política actuante en las luchas de clases, los demás grupos lo quieren regir exclusivamente por el criterio electoralista. Por eso siempre se han negado a convocar un congreso de toda la militancia del Frente de Izquierda.

Estas diferencias son conocidas dentro del FIT-U, pero con este debate ha surgido una nueva. La discusión se estableció acerca de si abría el acto un representante del MST o uno del PO, y el PTS e IS maniobraron groseramente para imponer al primero. Significa que prefieren a un grupo que integró el juecismo durante largos años, que fue hostil al FIT y en forma abierta pretende su disolución política en un frente de colaboración de clases, línea con la que dividió las listas del FIT-U en todo el país. Este apoyo al ala oportunista del Frente de Izquierda contra el ala revolucionaria que representa el PO constituye un viraje del PTS e IS.

No hay mal que por bien no venga, dice el refrán. Los dos actos del FIT-U en Córdoba no favorecen a la clase trabajadora, que necesita de la unidad de la izquierda revolucionaria, pero echan claridad de las estrategias divergentes que existen en nuestro frente. Llamamos a toda la militancia del FIT-U a sacar las conclusiones del caso y defender su carácter de independencia de clase.