Políticas

2/2/2006|932

Posición del Partido Comunista de los Trabajadores

Frente a la posición de Hebe de Bonafini y el acto del 24 de marzo


El golpe del 24 de marzo de 1976 se llevó a cabo para instaurar un modelo económico cuyo objetivo fue la concentración de la riqueza —que producimos todos— en pocas manos, la transferencia de recursos de los sectores populares a las clases dominantes, de los países pobres a los países ricos. La estrategia medular de este Plan fue el endeudamiento, y su expresión, la Deuda Externa; y para concretarlo fue necesario la aplicación del Terrorismo de Estado.


 


Ese plan fue pergeñado por las potencias imperialistas —con la hegemonía de EEUU— y aplicado por sus cipayos vernáculos.


 


A treinta años de ese golpe, el modelo sigue en pie. Por eso es justo y necesario resistir y avanzar en la lucha ante un gobierno que viola sistemáticamente los derechos humanos, empezando por el derecho a la vida digna, el alimento, la salud, la educación y el trabajo. El gobierno de Kirchner es el que en la etapa “democrática” más presos políticos tiene en su haber; mantiene a casi 5.000 compañeros procesados por luchar contra sus políticas de hambre y entrega; mantiene la polícía del gatillo fácil, los indultos a los genocidas, y aumenta la diferencia entre los que más ganan y los que menos tienen.


 


Con el crecimiento económico y el superávit fiscal, ante las justas demandas de los trabajadores y el campo popular, privilegia el pago al FMI, gran corresponsable de la miseria de nuestro pueblo.


 


En definitiva, entrega la sangre de nuestros 30.000 compañeros desaparecidos.


 


Los actos por el nefasto aniversario del 24 de Marzo no pueden dar la espalda a estos datos de la realidad, pues sería vaciarlos del contenido que deben tener, en concordancia con la lucha y los sueños de aquellos que dieron su vida por otro tipo de sociedad.


 


Es su memoria la que nos obliga a denunciar el sufrimiento de hoy de la inmensa mayoría de nuestros compatriotas.


 


Resistir, Luchar y Vencer.


 


No al pago de la Deuda Externa.


 


Anulación inmediata de los indultos.


 


Libertad a los presos políticos.


 


Desprocesamiento a los luchadores sociales.


 


Salario mínimo equivalente a la canasta familiar.


 


Jornada laboral de 6 horas sin afectar el salario, para que trabajen todos.


 


Retiro de la tropas argentinas de Haití.


 


Recuperación de nuestros recursos estratégicos y reestatización de las empresas públicas privatizadas.