Políticas

30/10/2023

Presupuesto 2024 de Neuquén: saqueo de los recursos y empobrecimiento de la clase trabajadora

Se envió a la Legislatura de Neuquén el proyecto a tratarse.

Legislatura Neuquén.

Tras seis meses del largo período de la “transición” negociada entre el gobierno saliente del MPN y el nuevo gobernador electo Rolando Figueroa (un emepenista que jugó de opositor), se enviió a la Legislatura de Neuquén el proyecto de presupuesto para el año 2024.

El mismo fue elaborado en base a los intercambios que equipos de ambos sectores fueron teniendo durante la “transición”. Es decir que forma parte del acuerdo del gobierno que se va y del que asume el próximo 10 de diciembre. Estos acuerdos incluyen la emisión de una deuda, hace pocas semanas atrás, por 150 millones de dólares “para aliviar las arcas” a partir del año entrante.

Es que en el año 2024 vencerán intereses y amortizaciones por un equivalente al 10% del presupuesto ($202.093 millones). El pago de intereses y gastos se incrementó un 160% respecto al año en curso -producto de las tasas usurarias consumen un tercio del monto del pago anual de la deuda pública-, y las amortizaciones de capital se triplicaron respecto a lo presupuestado para este año, gracias al endeudamiento serial.

De cualquier manera, el impacto final dependerá de la cotización del dólar ya que el 81,4% de esa deuda está contraída en dólares. Por lo tanto su pago consumirá mucho más de lo presupuestado.

La gran expectativa de ambos sectores que acordaron el presupuesto está puesta en un “sólido crecimiento” en la producción de hidrocarburos y la exportación de los mismos.

De índices y otras yerbas

Para fundamentar su optimismo presupuestario, se hace mención a determinados índices de crecimiento económico, dejando los índices que reflejan la situación de las y los trabajadores como un simple registro, para ocultar las conclusiones que deberían extraerse del análisis de conjunto.

Por ejemplo, se pone énfasis en el aumento sostenido desde hace meses del empleo registrado. Pero no se lo relaciona con otros datos, como son que ese empleo está basado fundamentalmente en monotributistas (tercerizaciones estatales y privadas) y en incluir al monotributista social (precarizados de todo tipo). O que hoy la tasa de pobreza es superior al año 2019, previo a la pandemia, aunque la producción de petróleo más que se duplicó y la de gas aumentó un 50%, respecto a ese año.

Y si analizamos otros ítems donde influyen los ingresos de sectores que en general superan la línea de pobreza nos encontramos que en términos reales la variación anual del consumo en supermercados está por debajo que en la prepandemia y en caída constante desde septiembre del año 2021. Y desde ésta última fecha también retrocede la variación anual de patentamiento de autos cero kilómetro.

Con lo cual la mayor riqueza creada por más trabajadoras/es y mayores volúmenes de producción ha empobrecido a esas/os trabajadoras/es en términos reales. E incluso a sectores sociales con mayores ingresos.

Por lo tanto es un presupuesto basado en el sostenimiento de un proceso de aumento de la superexplotación de la mano de obra en todos los rubros y empobrecimiento general de la clase trabajadora y sectores populares.

El tratamiento legislativo

El próximo 7 de noviembre se iniciará el “debate” del Presupuesto 2024 en las comisiones de la Legislatura. Es decir que el debate lo iniciará una cámara cuyos 35 diputados están divididos en 15 bloques (la mayoría unipersonales) producto de las cruces, fracturas y crisis de los partidos patronales. Por lo que el MPN, aún con sus diputados satélites, no tiene mayoría para aprobar dicho presupuesto si quisiera hacerlo antes del 10 de diciembre.

En este caso se dependería del voto de bloques que en abril pasado conformaron la coalición con Figueroa (como Juntos por el Cambio, Democracia Cristiana y otros) para arañar una mayoría. Y se dependería especialmente del bloque del Frente de Todos, que dado el apoyo total del MPN a su candidato Massa resolvería cualquier votación a favor de la aprobación.

La otra opción es que se demore en comisiones hasta luego del 10 de diciembre, cuando la cámara se renueve e ingresen los diputados del electo gobernador. Que, paradójicamente, tiene menos diputados propios que el MPN en la próxima composición de la Legislatura. Con lo cual, para no pasar zozobras, debería expresarse el acuerdo de la “transición” en la votación.

Por tratarse de un presupuesto en línea con la política de saqueo de los recursos y empobrecimiento de la clase trabajadora y los sectores populares, así como de aumento de la pobreza, si se tuviera que aprobar luego del 10 de diciembre, cuando ya haya ingresado nuestra diputada Gabriela Suppicich del PO-FITU, no lo aprobaremos.

Está muy claro que nuestra tarea, con el apoyo de las bancadas, será organizar la deliberación política y la lucha de la clase obrera en todos los terrenos. El frente único en sindicatos y demás organizaciones obreras, estudiantiles y populares, como método para enfrentar a los gobiernos entreguistas y lacayos del FMI que asuman el 10 de diciembre.