Políticas

30/11/2023

Presupuesto CABA 2024: el “déficit cero” es ajuste a los trabajadores

Enfrentémoslo en las calles.

Recinto de la Legislatura porteña

El proyecto de Presupuesto para el 2024 que será votado el 7 de diciembre, pactado entre el Jefe de Gobierno saliente, Horacio Rodríguez Larreta, y el entrante, Jorge Macri, es presentado desde el oficialismo como el que por tercer año consecutivo consigue tener una balanza fiscal positiva. Sin mayores cambios sobre la distribución de las partidas ni una actualización que supere los aumentos inflacionarios, solo auspicia mayores penurias para quienes viven y trabajan en la ciudad.

Es papel pintado. Le deja las manos libres a Jorge Macri para hacer un ajustazo en acuerdo con el que hará Milei a nivel nacional, descargando la crisis sobre las espaldas de los trabajadores. El país va camino a un estallido económico, con una devaluación e inflación recargada.

Gestión Larreta

En la exposición del ministro de Hacienda y Finanzas de la ciudad, Martin Mura, hizo un breve recorrido de los ocho años de la gestión de quien hasta el 10 de diciembre estará al frente de la jefatura de Gobierno. El eje estuvo puesto en el hecho de que, a diferencia de la situación nacional, se habría logrado un orden en las finanzas públicas y la sustentabilidad fiscal (mayores ingresos que egresos), gracias a la administración correcta de los fondos del Estado de la ciudad.

Lo que no dijo Mura, y el motivo sobre el cual reposa este “orden fiscal”, es que la situación de los trabajadores de la ciudad no ha mejorado e incluso ha empeorado notablemente. Por caso tenemos la situación salarial que deben afrontar trabajadores municipales, de la salud y docentes, que en ningún caso alcanzan la canasta familiar con el salario básico, cuya responsabilidad le cabe también a la burocracia sindical que se ha dedicado a hacer la plancha todos estos años.

El “gasto en personal” para 2024 contempla un aumento del 110,2% cuando la inflación ha superado largamente ese número. En una situación similar de falta de respuestas se encuentra el 50% de la población inquilina de la ciudad o las 400 mil personas que viven en villas y asentamientos sin acceso a los servicios básicos y la falta de una urbanización real, mientras se reduce el presupuesto destinado a obras en los barrios.

La actualización que contempla la inflación, el crecimiento de la economía y el tipo de cambio, como todos los años, debe tomar en cuenta lo pautado a nivel nacional por Sergio Massa, que lejos está de ser un pronóstico real, sino que es un dibujo que busca disimular el ajuste en curso y el fuerte recorte que se llevará a cabo en el próximo tiempo. Estos índices plantean un 69,5% inflación, el tipo de cambio oficial en $607 por dólar y un crecimiento de 2,7% para fines del año que viene. Números que ni el más auspicioso de los economistas puede esperar. Por caso, ya se han presentado dos ampliaciones del presupuesto actual, sobrepasado por la inflación.

Gasto social o exenciones impositivas para empresas

Las partidas para gastos sociales como educación, salud (16,6%) y promoción y acción social (10,4%) se mantienen en los mismos niveles que el presupuesto actual, con variaciones mínimas, en un 64% del total, siendo educación el área que mayor proporción se lleva del presupuesto, con el 20,2% del total.

Mientras se jactan de estos números, la situación en estos rubros es calamitosa. Sueldos que no alcanzan, como los docentes que deben trabajar 2 o 3 turnos para poder llegar a fin de mes, la calamitosa situación de infraestructura en los colegios con techos que se caen o la cursada entre ratas, la precarización laboral, como los trabajadores municipales contratados bajo la figura del monotributo, las y los enfermeros que no son reconocidos como trabajadores de la salud cobrando salarios un 50% por debajo de lo que deberían como profesionales, o la falta de asistencia a los comedores populares, que frente a la crítica situación social y la inflación han visto cómo crecen las listas de espera de quienes buscan un plato de comida para llevar a sus hogares.

Pero mientras tanto, el “esfuerzo fiscal” serían los 360 mil millones de pesos que se ahorran las empresas exentas de pago de impuestos como ingresos brutos. Este monto representa el 6,21% del total del presupuesto, superior al 4,74% destinado a vivienda y urbanismo, sumado al hecho de que este último ya ha sufrido una disminución de su participación con respecto al 5% para el corriente año, aún cuando el problema habitacional es de las principales problemáticas en la ciudad.

Aun así, el rubro por el que más ingresos obtiene la ciudad es el de Ingresos Brutos, representando el 76% de los ingresos tributarios. Un impuesto regresivo que termina impactando en los precios y recalentando la inflación creciente. Se ve claramente a qué se refieren tanto Jorge Macri como Milei cuando hablan de reducir impuestos: no afectar las ganancias capitalistas pero sostener aquellos tributos que recaen sobre los trabajadores.

“Inversiones”

En cuanto al rubro inversiones se destaca el hecho de que entre las obras de refacciones e infraestructura para escuelas, sumado a la adquisición de tablets y netbooks para estudiar, se gasta lo mismo que para equipamiento policial como chalecos y cámaras, $79 mil millones. Más de los $60 mil millones que se gastarán en obras para los hospitales públicos. Eso sin contar otros $10 mil millones en patrulleros y la flota de autos para la policía. De hecho, el rubro seguridad ha tenido un aumento de 1 punto del presupuesto, pasando al 15,4%, siendo una de las áreas que más dinero se lleva.

Se destaca que figura en el presupuesto el comienzo de las obras para el viaducto del tren Sarmiento, que se elevará en el tramo que va desde Caballito a Villa Luro y contará con una partida inicial de $36 mil millones. Pero en contrapartida no hay ni rastros de una posible extensión de la red de subterráneos ni de la idea de un reemplazo de las formaciones contaminadas con el cancerígeno asbesto.

Pongamos en pie a los trabajadores contra el ajuste de Jorge Macri y Milei

Como hemos desarrollado a lo largo de toda la campaña, con Vanina Biasi como candidata a Jefa de Gobierno, y con una fuerte intervención en todos los ámbitos de la ciudad, la única salida a este ajuste que venimos sufriendo los trabajadores año a año, que se verá incrementado en el el próximo tiempo por la quiebra a la que nos han llevado todos los que gobernaron el país y la ciudad, es organizarse por una salida independiente de los trabajadores y con la izquierda.

Tanto a nivel nacional como en la ciudad asumirán dos gobiernos rabiosamente antiobreros, llevando a un cogobierno entre ambos en el distrito que buscará descargar la crisis aún más sobre las espaldas de los trabajadores. Nos esperan grandes luchas en defensa del salario, la salud, la educación y el derecho a la vivienda. Desde el Partido Obrero vamos a dar la pelea dentro de la legislatura y en las calles para que la crisis no la paguemos los trabajadores y para que la paguen los capitalistas.