15/03/1995 | 440

“Que la crisis la paguen ellos”

Discurso de cierre de Jorge Altamira en la Conferencia Nacional de la Izquierda

Compañeros:


No hace falta que les mencione lo honrado que me puedo sentir por haber sido nombrado por uste­des para encabezar las listas del Frente de Izquier­da, del Partido Obrero y del Frente de Unidad Trabajadora, para las elecciones del próximo 14 de mayo. Me siento honrado porque ustedes no me han propuesto para promover una carrera política, ni para colocarme en la cúspide de ningún privilegio’ ustedes han votado para que yo ocupe este lugar como luchador de la clase obrera, contra el régimen capitalista, por el internacionalismo de la clase obrera ¡¡¡hasta sus últimas consecuencias!!!, (aplau­sos).


Comando Político de la Izquierda


Creo que esto distingue nuestras candidaturas de cualquiera otra. Pero quiero también decirles que lo más importante que hemos votado aquí no son los candidatos; lo más impor­tante es el Comando Polí­tico, porque en vísperas electorales y en vísperas de una campaña electoral, nosotros, la Conferencia, he­mos colocado en primer pla­no la organización de una dirección política de las luchas y en esta Conferencia no se ha discutido práctica­mente una táctica electoral.


Cabrá al Comando Político proponer un conjunto de ini­ciativas y de propuestas re­lativas a la campaña electoral. Por lo tanto, ha sido una Conferencia tremendamente antielectoralista, ésta que ha proclamado, entre otras cosas, a los candidatos para las elecciones.


Se ha formado un Co­mando Político y, por peque­ño que sea considerado este paso, es una enorme victoria política a poco qué se entien­da su significado. Hemos sido vitoreados en las plazas por masas de militantes cuando, en mayo de 1992 di­jimos: “la tarea de la iz­quierda es encabezar la rebelión popular”; fuimos vitoreados, abrazados, el 1° de Mayo de 1993, cuando lla­mamos a la izquierda a for­mar un Comando Político; fuimos ovacionados, es de­cir, aprobados, respaldados, cuando en la Federación de Box, al proclamar el Frente de Izquierda y de los Traba­jadores, dijimos, que “esta experiencia debía servir para construir una direc­ción revolucionaria de la clase obrera, no para ser un episodio fugaz de ca­rácter electoral”, y diji­mos en la Plaza Once, en el acto de cierre del Frente de izquierda Socialista: “Lla­mamos a una Conferen­cia de la Izquierda y los Trabajadores”, y dijimos el 1° de Mayo de 1994 que llamábamos a una “Conferencia de la Izquierda”. Y todavía hay gente que dice que no fue “invitada”… Entonces, haber votado el Comando Político en esta reunión significa que somos consecuentes con una posición estratégica, a la cual otras corrientes políticas le dan la espalda. Al no recoger esta propuesta y no asistir a esta Conferencia, las direcciones de estos partidos declaran que son incapaces de superar los problemas del desarrollo de la izquierda mediante el debate y la unidad de acción, y que se quieren encapsular en sus sectas y que se quieren encapsular en sus aparatos.


Compañeros: la parte más importante de la reso­lución política que se votó en esta Conferencia se refiere a que el método del Comando Político de la Izquierda y los Trabajadores se aplique en todos los terrenos de la lucha, en todas las provin­cias y en todos los lugares. Llamo a los compañeros del Nuñorco en Monteros, en Tucumán, donde sé que anida próximamente una gran irrupción popular, a organizar allá esa rebelión popular formando un Co­mando Político, porque hay compañeros del Mas, hay ex dirigentes del Partido Co­munista, que quieren un Comando Político de los Trabajadores, para impul­sar la rebelión de los compa­ñeros trabajadores azucare­ros que se están levantando contra la desocupación (aplausos).


Nosotros no hemos votado una entidad administrati­va; hemos votado una pers­pectiva política. Por eso con­fiamos en que vamos a po­der llevarla adelante cua­lesquiera sean nuestras limitaciones. Nuestro Co­mando Político está com­puesto en un ciento por cien­to de trabajadores que tra­bajan 9, 10, 11, 12 horas por día y después se desloman en los colectivos para ir a sus hogares, ¡¡y después tie­nen que dirigir un Coman­do Político!! ¿Cómo es que van a lograr llevarlo adelan­te? Lo van a poder llevar adelante porque este Co­mando Político es una pers­pectiva que tiene posibilida­des para progresar. Ya ha progresado, en la medida en que entendamos, cada vez que aplaudimos a un com­pañero de Santa Cruz por las victorias políticas y elec­torales que obtienen, que cuando se formó el Frente de Unidad Trabajadora en Santa Cruz, lo que los compañeros formaron en Santa Cruz es un Comando Polí­tico; el mismo Comando Político que fue a las elec­ciones constitucionales aca­ba de lograr la victoria en docentes, de la cual informó el compañero Mercado en su informe en el curso de esta Conferencia (aplausos).


No somos “cretinos electoralistas” ni “cretinos antielectoralistas”, participamos en todas las instituciones políticas de nuestros enemigos en la medida que esa participación sirva para desenmascarar el carácter opresor, autoritario, y explotador de esas instituciones, y ayude a emancipar a las masas de la tutela de esas instituciones, ¡y ayude al movimiento de masas a derrocar a esas instituciones! (aplausos).l partido obrero va a seguir empeñado en esa orientación de conjunto porque contra lo que digan sus adversario, sigue fiel a una máxima que está inscripta en el Manifiesto Comunista de Marx y Engels y que ya tiene 150 años de existencia, los socialistas, los comunistas, no representamos ningún interés particular en el seno de la clase obrera, ningún interés propio y especifico, solo nos esforzamos en cada etapa del movimiento y en cada sector de estas masas, por representar consecuentemente su interés ultimo y su interés general, no tenemos intereses propios. Porque si los tuviéramos automáticamente habríamos dejado de ser parte de la Clase Obrera (aplausos)


Balance de la conferencia


El desarrollo de la Conferencia en el día de hoy no ha sido naturalmente perfecto. Ha habido compañe­ros que han sido muy exigentes en reclamarle a esta Conferencia determinadas condiciones de desarrollo y que después, al votar, expresaron su disconformi­dad por el incumplimiento de esas exigencias. (Les digo que personalmente, cuando veo un luchador que se pasa de exigencias, lo tomo con respeto, prefiero que se pase en las exigencias y no que se pase en las complacencias. No importa que no votó conmigo…). Esta Conferencia que hemos reunido hoy aquí, en realidad, hoy ha constituido el movimiento. ¡{Hasta los últimos días y hasta las últimas horas, Comités de Base, compañeros delegados que hoy se encuentran aquí, todavía discutían la conveniencia, la legitimi­dad y el carácter de la Conferencia!! En realidad, la organización de la Conferencia terminó anoche, a la 1 de la mañana, con el último delegado que dijo: “Sí, esta vez voy, lo pensé, lo pensé…” y lo dijo sobre la raya final… La semana pasada todavía, considerába­mos que teníamos que tener más delegados represen­tativos de un movimiento amplio de la izquierda para formar una comisión que redacte una resolución política Nuestro interés era que los propios organiza­dores de la Conferencia, es decir, todos los que esta­mos aquí, produzcamos las resoluciones políticas, que todos vayamos elaborando. Recién hoy podemos comprometemos francamente para que en cualquier evento futuro haya un documento previo con suficiente antecedencia, porque hay un Comando Político que se debe hacer cargo de enviarle ese documento con antecedencia .a todos los Comités de Base.


Fue un acierto de la Conferencia haber decidido proclamar su iniciación y haber desarrollado hasta el final sus objetivos. Y entre otras cosas fue un acierto porque todos los que están aquí presentes saben que lo que aquí se resolvió se va a llevar adelante y que lo que aquí se lleve adelante será sometido a una impla­cable crítica en lo referente a su desarrollo y resulta­dos, por parte de militantes activos, reflexivos, pen­santes, serios, luchadores, no de charlatanes. Es dedique todo lo que aquí se haya resuelto se revisará y se criticará.


Días pasados se me preguntó: “señor Altamira, ¿ustedes simplemente critican, critican, critican…?” Entonces, me pareció oportuno recordarle en ese momento que, en nuestro movimiento revolucionario de izquierda, la crítica tiene un papel muy especial sobre el cual poco se ha reflexionado. La gente, ¿para que usa la crítica?; para analizar sus errores. Solo los revolucionarios usamos la crítica para analizar hasta nuestros aciertos revolucionario es crítico porque no se conforma ni cuando ha acertado, porque la confirmación de cual­quier acierto revela de inmediato la insuficiencia del acierto, y si pronosticamos que Cavallo se va al bombo, ¡¡esto pone al desnudo lo mal preparados que estamos para mandarlo al bombo a Cavallo!! (aplau­sos). Es que cualquier acierto es válido en determina­do tiempo y circunstancia; cambió el tiempo y las circunstancias y ese acierto es una falsedad. Y si uno persiste en el “acierto» pasado ese momento y esas circunstancias del acierto, quiere decir que comienza a persistir en el error!! No nos hacemos concesiones a nosotros mismos! Por eso siempre vamos a decir—y discúlpenme la chanza—, que nuestro movimiento, desde este punto de vista, siempre va a estar consti­tuido por los elementos más jóvenes del país, no importa su edad. Nuestros compañeros jubilados tienen más vitalidad que muchos sectores de este país, porque en su lucha cotidiana y en su movimiento aplican incesantemente este principio esencial de la vida que es la crítica constante de sus propias accio­nes. Esta Conferencia tiene la garantía de que éste es el método que va a impulsar su desarrollo.


La base de nuestro programa


Fíjense compañeros: Massaccesi recientemente descubrió que para hacer una campaña electoral tenía que levantar un programa contra Menem y reunió a sus seis mejores economistas. El miércoles pasado, José Octavio Bordón descubrió lo mismo y reunió a sus mejores técnicos… Según los diarios, Bordón trabajo con estos técnicos diez horas segui­das. (Es decir, no sólo los metalúrgicos trabajan diez horas…, también Bordón… trabaja diez horas con sus técnicos). Las bases del movimiento de Bordón, los elementos populares de Bordón, no intervinieron en la elaboración del programa de Bordón, tampoco en el de Massaccesi, lo hicieron los economistas de Massacesi… que son los jefes de consultoras de las multi­nacionales; lo hicieron los técnicos de Bordón, que son también de las consultoras de las multinacionales. En esta Conferencia, nosotros también elaboramos un programa, sin técnicos, sin expertos, sin jefes de las multinacionales… (Aplausos).


Si tuviéramos la sensibilidad propia del artista, a lo mejor nos hubiéramos conmovido al ver cómo los delegados a la Conferencia se esforzaban en reelaborar la reivindicación de una educación socialista para que no parezca una frase vacía, y cómo la Conferencia procuraba interpretar eso y alterar el texto. Cómo la gente de la salud quería poner de relieve las cuestio­nes que quedaban poco claras; cómo se plantearon los problemas nacionales; la cuestión jubilatoria; las expropiaciones de los bancos; el control obrero; los fondos de pensión. Pero, en resumen, cuando una vanguardia puede actuar de esta manera, es evidente que puede gobernar un país, ¡a condición de que tenga a la mayoría de las masas detrás de ella! Son dos métodos radicalmente diferentes a los de Bordón y Massaccesi. Y si ustedes me preguntan acerca de otros partidos de Izquierda, les respondo que jamás lo sabremos, jamás sabremos cómo elaboraron sus pro­gramas porque, lamentablemente, constantemente la discusión de un programa se coloca por detrás de las candidaturas, de los puestos, quién se va a quedar con esta parte de la televisión y termina como ocurrió en el Frente de Izquierda Socialista, en el Frente de Izquierda y los Trabajadores, que como había que repartirse los treinta segundos de un programa tele­visivo, terminábamos no diciendo nada, quince se­gundos cada uno y haciendo el papel de pavotes frente a la televisión. En la campaña electoral del ´89, en cambio, hablando francamente con una posición polí­tica, hicimos rajar las piedras de esa campaña electo­ral. Se pone, a la mezquindad y al aparatisino por I delante, en una posición privilegiada con respecto a los grandes objetivos políticos. Y esto no debe ocurrir de ninguna manera.


Bancarrota de la burguesía


Compañeros: entramos en una etapa absoluta, mente decisiva. Ustedes fíjense este panorama: durante cuatro años en este país hicieron una festichola bárbara. La Bolsa subía, y los que ganaban en la Bolsa se compraban propiedades en Punta del Este iban en jets particulares; las revistas mostraban las mansiones que se construían; las cometas de las privatizadores eran de millones de dólares; ¡Manza­no se tuvo que “exiliar” a San Diego de California!… Fue un festival; saquearon al país, se compraron las empresas estatales por chaucha y palitos; renegociaron la deuda externa a intereses usurarios y le decían al trabajador: “esta estabilidad que hemos conse­guido hay que mantenerla congelando los sala­rios… ”. A los jubilados se les negó la indexación, del modo que aunque la ley del 82% del salario en esa] época todavía no estaba derogada, ya dejaba de estar! vigente y los compañeros tenían que hacer juicios (¡y ¡ ahora les quieren anular hasta esos juicios!…). Du­rante esta festichola se dijo que no había otra salida! que el ajuste de los trabajadores; el hambreamiento de los trabajadores; el hambreamiento de la juven­tud; la destrucción de la salud; la demolición de la escuela…; que para salvar a la Universidad, había que meterle un arancel y de ningún modo gravar a los grandes intereses capitalistas… Cavallo decía que lo fundamental era la parte impositiva; que todo el mundo .debía pagar y se negaba a que se abriera el secreto bancario, por donde pasan todas las operaciones negras de los capitalistas, por las que evaden railes de millones de pesos de impuestos. Se negaba a la transparencia de las operaciones en la Bolsa, a que la compra y venta de acciones se supiera quién las hacía, a pesar de que reconoció públicamente que u través de la operación anónima de acciones operaba el narcotráfico internacional que, según ellos mismos, envenena a nuestra juventud”. Pero la ganancia capitalista exigía hacer la vista gorda al narcotráfico y esta gente se hizo cómplice de los narcotraficantes.


En esos cuatro años de festichola se descubrió la multiplicidad de funciones, el obrero múltiple y la flexibilización laboral.


Pero cuando ellos se quejaban de los costos laborales les decíamos que este país estaba armiñado por los costos capitalistas, por el pago de la deuda, por las tasas de interés usurarias. En la época de mejor estabilidad, la tasa de interés que los bancos leu cobraban a los pequeños productores ya era confiscatoria.


Ahora, que terminó la fiesta, que los capitales se fugan con lo ganado; ¿cómo se defienden? Con niái ajuste, más rebaja de salarios, más flexibilización laboral, más alargamiento de la jomada de trabajo. En la joda de ellos, teníamos que laburar más, sacra fie amos más; y cuando los negocios se les vienen abajo, tenemos que laburar más y tenemos que sacrificarnos más. Estamos ante una bancarrota ideológi­ca de la burguesía, porque significa confesarle a la clase obrera que bajo este régimen no hay salida. Esta crisis es muy ilustrativa, porque en medio de ella los capitalistas están haciendo más beneficios que tol que hicieron en la festichola. Para “rescatarlos”, Banco Central les da dinero a los bancos al 13 ciento de interés y los bancos, en medio de la crisis están representando al 90 % de interés… Esta crisis debe servir para que quede definitivamente en clara toda la mentira de la productividad porque la empresa Sevel, con un día de reducción del trabajo en la semana, aumenta los costos de producción, debido al capital que queda inmovilizado, la materia prima que queda inmovilizada ya la fábrica que queda inmovilizada. Esto aumenta el costo de producción más de lo que ningún obrero podría aumentarlo cuando vaya al baño en el resto de su vida. Por más que trabaje obrero, nunca va a poder compensar la pérdida competitividad y el aumento de costo de produje que significa mantener desempleada una gigantesca fábrica automotriz siquiera durante un día a la semana. Miren Zanella, que se quiere salvar con un concursoso porque ese concurso le permite suspender el pago de los intereses de su deuda y destruir las condiciones de sus trabajadores. Por eso quiero decirles ahora, ya, ese debe ser un objetivo de esta Conferencia, desde mañana domingo a la cero hora, iniciar una campaña del Frente de Izquierda en defensa de los compañeros de Zanella, por la expropiación de estos patrones corruptos, entregadores y expropiadores y la defensa | ¿g(os intereses de los trabajadores de Zanella (aplau­sos)-


El arma de nuestras ideas


Esto demuestra, en definitiva, que nosotros tene­mos un arma poderosa para actuar, que son nuestras ideas. Son poderosas. Tan poderosas son, que para acabar con ellas, los Molina Pico tiraban a nuestros compañeros, y cito el caso concreto de mi amigo Fernando Sánchez y de mi amigo Marcelo Arias, al Atlántico en la época de la dictadura militar. No eran las armas sino las ideas de estos compañeros las que pretendían ser “ahogadas” en el Atlántico (aplausos).


Tenemos un arma poderosa, por eso nos es vedada la televisión, por eso nos es vedada la radio, esto la burguesía lo sabe.


No es fatal el alargamiento de la jornada de traba­jo, no es fatal la reducción de los salarios; al revés, la tecnología moderna, precisamente .porque es capaz de multiplicar poderosamente los resultados del trabajo humano, autoriza a la reducción general dé las jomadas de trabajó, no al alargamiento (aplausos). La tecnología moderna, porque es capaz de una producción tan masiva de bienes de consumo y de bienes intermedios y duraderos, autoriza a un aumento general de los salarios, para que exista, toda la demanda necesaria para absorber la capacidad de producción de toda la industria moderna. La salida da para que los salarios aumenten, que la jomada se reduzca, que no haya desocupados.


Según los teóricos de la burguesía, {¡no hay trabajo I y se paga mal porque se ha descuidado la capacitación j laboral…!! Por un lado, entonces, lo hacen trabajar al obrero doce horas, sábados y domingos; le arman un sistema de transporte que lo esclaviza cuatro horas en el viaje y luego de reventarse así toda la semana, : ¡ríe dicen que tiene que ir a hacer capacitación labo­ral!! Este es el cinismo y la impasse de la burguesía. Esto tenemos que exponerlo y denunciarlo abierta­mente si hablamos con claridad; ¡las victorias que : nosotros no obtengamos, las obtendrán los que sigan detrás de nosotros!! (aplausos).


Defendamos a los compañeros perseguidos


La burguesía procura ser muy elegante, procura ser muy aterciopelada, que hay que defender la demo­cracia; sin embargo, Menem ha estado vendiendo armas a Ecuador, para que la carnicería entre los pueblos prosiguiera, mientras, como garante de los; tratados entre Perú y Ecuador, Menem decía, en Río de Janeiro, que buscaba la paz. Con esto logró engrupir a nuestro amigo, Echegaray, del partido Comunis­ta, que en un comunicado le pidió a Menem qué, como ¡ garante de los Tratados de Río de Janeiro entre Perú y Ecuador, “impusiera la paz99 entre esos pueblos.


Aquí, en esta Conferencia, hemos sido testigos de i la denuncia de que dos delegados del diario La Prensa y una compañera directiva del Sindicato Docente del Comahue, han sido llevados a la Justicia Penal por defender los intereses de los trabajadores. Se los quiere condenar a prisión por defender la democracia abajo el Estado capitalista, los derechos obreros. El Comando Político y esta Conferencia se tienen que juramentar que se van a movilizar a fondo para sacar a nuestros compañeros periodistas y a la compañera docente de las garras de la represión. (Aplausos).


Compañeros: a la pregunta de qué voy a decir en el curso de la campaña electoral como candidato a presidente del Frente que todos hemos organizado hoy aquí, les ofrezco este discurso como un ejemplo de cómo vamos a actuar ante todos los medios y en todas las tribunas. Este va a ser nuestro análisis; esta, nuestra propuesta y este, nuestro lenguaje.


Nada más, compañeros. (Aplausos)

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