07/07/2020

Quieren dejar a más 260.000 misioneros/as sin el pago del IFE

Ganemos las calles en defensa de nuestra supervivencia.

La directora de la Anses, ha anunciado que el tercer pago del Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) solo se percibirá en las provincias que se encuentran en fase 1 de la cuarentena, con un desarrollo exponencial de la pandemia de Covid-19. En Misiones se registraron pocos casos de la enfermedad: 40 según informa el Ministerio de Salud provincial, con tres fallecidos y la mayoría recuperados. Esto no fue gratuito, significó un gran esfuerzo de la población misionera que entró en confinamiento antes que el resto del país.

Significó miles de trabajadores eventuales, no registrados, sin su único ingreso; miles de pequeños productores que durante dos meses no pudieron vender sus frutas y verduras porque estuvieron cerradas las ferias; cientos de pequeños comerciantes que, a lo largo de la provincia, tuvieron que cerrar sus comercios dejando empleados en la calle y miles de trabajadores que vieron reducidos sus salarios.

Y los trabajadores considerados esenciales, como los trabajadores de la salud, no cobraron el bono de $5.000 anunciado por el gobierno nacional. Además de tener salarios por debajo de la línea de pobreza, la mayoría de ellos esta precarizado y en los primeros tiempos de la pandemia tuvieron que costearse ellos mismos su equipo de protección personal. Otros trabajadores esenciales son los de la recolección de residuos, que también tiene salarios por debajo de la línea de pobreza, muchos de ellos precarizados, como lo están los trabajadores de 17 programas de contratos precarios.

La cuarentena implicó el cierre de fronteras, con familias que quedaron con miembros de ambos lados; con trabajadores de la salud expuestos al primer aluvión de personas que ingresaban por el puente de Iguazú. Significa hoy, fronteras cerradas, con trabajadores que vuelven de otras provincias intentado ingresar, pagando su análisis de Covid-19 de su propio bolsillo y teniendo que garantizarse su cuarentena por sus propios medios y responsabilidad.

La Renovación se lava las manos

Serian 266.596 los misioneros y misioneras que, superando la carrera de obstáculos que significó llenar los requisitos online que pedía la Anses, cobraron su primera cuota del IFE desde mediados de mayo, y que ahora entre el 1° y el 16 de julio cobrarían la segunda cuota. 20 mil pesos para sobrevivir casi cuatro meses. Al gobierno nacional le parece demasiado. Y el gobierno de la Renovación, como lo hizo durante toda la cuarentena, le pasa la pelota al gobierno nacional, y se “lava manos” frente a la población.

Una cuarto de la población de nuestra provincia, cobró el IFE, y tenemos claro que quedaron muchos más, que sin explicaciones razonables, estando en la misma situación de indigencia, no lo cobraron. Pero los Fernández y los renovadores consideran que ya es demasiado. Que en medio de una cuarentena “aggiornada” por el reclamo de las patronales, las familias trabajadoras desocupadas y precarizadas tienen que pagar la crisis, para que se achique el déficit fiscal y hacer buena letra frente a los acreedores de la deuda externa.

Los trabajadores no queremos seguir pagando la crisis, ya venimos pagándola con nuestras condiciones de vida y de trabajo, nuestra salud y nuestra vida.

Que la crisis la paguen los capitalistas. Queremos un impuesto a las grandes fortunas para duplicar el salario de los trabajadores de la salud, para que se pague un seguro al desocupado, a los precarizados y monotributistas de $30.000 y para que se establezca una jubilación mínima de emergencia de $30.000.

Ganemos las calles con los métodos de la clase obrera para que se mantenga el IFE a todos los que lo percibieron, que inscriban a todos los rechazados injustamente y para pelear por un ingreso de supervivencia de $30.000.

 

En esta nota

También te puede interesar:

En la provincia se analizó suspender el Ingreso Familiar de Emergencia en medio de la crisis sanitaria.
Mientras miles que lo necesitan quedaron afuera.
Editorial. Escribe Juan García
El gobierno provincial no cesa en los aprietes a trabajadores de la salud.