05/06/2021
Ajuste

Raverta, los jubilados no ganan, pierden

Organizaciones pidieron reunión con el presidente y movilizarán el 9 de junio.

El 3 de junio las organizaciones Plenario de Trabajadores Jubilados, Mesa Coordinadora Nacional de Jubilados y Pensionados, Jubilados de Izquierda, Utjel, Jubilados en Lucha de Chubut y Coordinadora de Córdoba, que se vienen autoconvocando en distintas acciones de lucha, presentaron una nota en la Casa Rosada solicitando reunión con el presidente Alberto Fernández.

En la misma plantean un temario con reclamos urgentes: vacunas para todos, movilidad automática por inflación, aumento de emergencia de $15.000, y una urgente moratoria. Suman a ello la defensa de las cajas provinciales, el pago de la deudas jubilatorias en Chubut, Chaco, Misiones y el rechazo al vaciamiento del Pami y las obras sociales provinciales. Dejaron establecido que el 9 de junio concurrirán movilizados a la Plaza de Mayo y demás plazas del país con estos reclamos.

Por lejos, lo peor para los adultos mayores

A un año y medio del inicio de la pandemia, los adultos mayores han sido saqueados y desprotegidos por el gobierno. No se garantizaron las vacunas para todos ellos -ni para el conjunto de los trabajadores. Se habla a través de los medios de que un 76% de adultos mayores estaría vacunado, pero con una primera dosis. Fernán Quirós, ministro de Salud de CABA, informa que vacunaron 490.533 adultos mayores, faltando 64.000 empadronados aún. En la provincia de Buenos Aires serían 2.168.455 (Infobae, 11/5). Los informes recientes hablan de que el 63% de los fallecidos tenía más de 60 años, con una edad promedio de 73 años, lo cual refleja lo tardío y limitado que es el operativo de vacunación de la población más vulnerable.

Se han cerrado clínicas que atendían al Pami y a las obras sociales, al menos 10 en provincia de Buenos Aires y Córdoba. Entre ellas figura la Clínica San Andrés de Tres de Febrero, con sus trabajadores en lucha, que atendía 18.000 afiliados del Pami, pero el gobierno da la espalda a los reclamos y no la reactiva. El propio titular del organismo reconoció que “hoy estamos prácticamente en la ocupación plena de camas” (Radio Universidad, 18/5). En todo el país se acrecientan las denuncias de que el Pami y las obras sociales (como Ioma en PBA), han recortado prestaciones, no hay acceso a los tratamientos, estudios ni internaciones, niampoco a las recetas en miles de casos.

La gran mayoría no pudo quedarse en casa

Cobrando jubilaciones de miseria, no hubo posibilidades de “quedarse en casa”. Hubo que salir a changuear o a comer en los comedores populares, ya que millones perciben una mínima de indigencia.

La realidad de jubilados y pensionados es que con el 12,1% de aumento para junio queda en $23.064 la mínima y la PUAM en $18.451. Son montos de hambre. La canasta básica de un jubilado es de $65.000, por lo que la mayoría de los jubilados y pensionados gana la tercera parte de lo que necesita para vivir.

Al revés de los dichos de la titular del Anses Fernanda Raverta y el ministro Martín Guzmán, de que los jubilados le “ganaron a la inflación”, ¡es el Estado y sus cuentas las que ganan con el robo a los jubilados!

Los que cobran la mínima no ganan con el bono de la vergüenza que tuvo que otorgar en marzo el gobierno, para tapar las cifras de miseria. Tampoco ganan las demás escalas, que se ven aún más afectadas porque la movilidad se aplica sin bonos. El tope a la máxima, de $155.000, es la consolidación de la exigencia de los capitalistas y del FMI de que la jubilación de ninguna manera sea considerada un salario diferido. Para ellos el 82% móvil es mala palabra, es cuestión del pasado. Pero mientras los que tienen jubilación de privilegio siguen cobrando sin tope, como expresidentes y vices, jueces, generales, diplomáticos y obispos.

Los jubilados y pensionados, que perdieron un 19,5% de su poder adquisitivo durante el gobierno de Macri, volvieron a perder durante el gobierno de Fernández: en el 2020 con la suspensión de la movilidad y ahora con la nueva movilidad confiscatoria .

En marzo el 8,07% de aumento no cubrió la inflación del primer trimestre del 13%. El 12,1% de junio a septiembre también estará por debajo de la inflación, mal que le pese a la camporista Raverta. Ningún gobierno se ha preocupado por actualizar las jubilaciones sobre el 82% del sueldo en actividad, o siquiera compensar lo que se vino perdiendo con los sucesivos índices de miseria.

Las jubilaciones y pensiones siguen el camino impuesto por el FMI, que sostiene que hay que reducir lo que ellos consideran como un gasto del Estado. El Fondo y los capitalistas han festejado el ahorro presupuestario de Guzmán, logrado sobre la base de la confiscación a los asalariados públicos y a jubilados.

Por eso decimos: “Los jubilados sostenemos al Estado y no al revés”. El gobierno de Fernández sigue usando los fondos jubilatorios para pagar la deuda y subsidiar al capital, ahora con los Repro II y eximiendo a las patronales de los aportes jubilatorios. Ni un peso de las cajas jubilatorias se usa para devolver lo que han perdido los jubilados, ni para actualizar los haberes, ni para garantizar la salud y el cuidado de los adultos mayores.

Miles no pueden jubilarse

Se suma a todo esto que miles y miles no pueden jubilarse por no llegar a los 30 años de aportes en blanco, o no entrar en las moratorias vigentes. Los menos entraron en la PUAM, que es un paso más en el intento de aumentar la edad jubilatoria en las mujeres -porque se otorga a los 65 años- y establecer un subsidio a la vejez -puesto es solo un 80% de la mínima y no tiene el beneficio de la pensión ante el fallecimiento del cónyuge.

Entre estos están los miles y miles de trabajadores precarizados, que toda su vida trabajaron en negro, como las trabajadoras de casas particulares, los de la construcción, los de la fruta entre otros.

El anuncio de la Anses de completar los 30 años de aportes a las trabajadoras registradas con un año por hijo nacido o adoptado, más dos años en caso de haber recibido la AUH, más los meses de licencia por maternidad y por excedencia, que se acoplaría a la moratoria vigente (que implica que la aspirante a jubilada paga lo faltante durante 60 meses) abarca a un mínimo de trabajadoras. Es una aspirina que encima se paga con los aportes del resto de los trabajadores y no con aportes patronales o impuestos a las grandes fortunas que se favorecieron con el trabajo en negro.

Los jubilados de todo el país salimos a luchar

El 9 de junio es la jornada nacional autoconvocada en todo el país, tomando los cuidados necesarios en cada localidad y provincia, para reclamar por:

1) Vacunas para todos. Declaración de utilidad pública de la producción realizada en el país por mAbxience de Garín y por todo otro laboratorio privado, liberación de las patentes, producción de las vacunas a cargo del Estado y bajo control de los trabajadores.

2) Movilidad automática por aumento de sueldos o por inflación, lo que sea mejor. 82% del mejor sueldo .

3) Aumento de emergencia de $15.000 proporcional a la escala salarias para recuperar lo perdido. $65.000 de mínima equivalente a la canasta básica jubilatoria.

4) Moratoria a todos los que tengan la edad. Incorporación de la PUAM y de todo otro beneficio jubilatorio a la jubilación ordinaria. Especialmente a las miles y miles de trabajadoras de casas particulares que en todo el país suman la mayoría de esos más de dos millones de trabajadores que teniendo la edad no pueden jubilarse por no cumplir con los 30 años de aportes de trabajo registrado.

5) Reconocimiento del plus por tareas insalubres o por calorías, como es el caso de siderometalúrgicos que llega hasta un 30% en el haber jubilatorio.

6) Centralización por parte del estado de todo el sistema de salud y de los geriátricos. Control de los trabajadores. Aumento inmediato del presupuesto, de los sueldos y de los insumos.

7) Intangibildad de los fondos jubilatorios y de las obras sociales. Devolución de todo lo enajenado por los gobiernos. Restitución de los aportes patronales. No pago de la deuda externa y de subsidios al capital.

8) Dirección electa y revocable de Anses, las cajas provinciales, Pami y las obras sociales.

9) Defensa de las cajas provinciales. Pago de lo adeudado en Chubut, Chaco, Misiones. No a la armonización con Anses.

Las organizaciones de jubilados han invitado a participar a las organizaciones combativas de trabajadores. Es un contraste con la CGT y la CTA, que integradas a pleno al gobierno han abandonado todo reclamo jubilatorio mientras se sientan en las mesas de negociación con el FMI y las patronales.

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