19/06/1997 | 544

Referéndum trucho en Neuquén

El Concejo Deliberante de la capital de Neuquén ha convocado para el domingo 6 de julio a un «referéndum popular» para determinar si la Cooperativa Eléctrica Provincial (CALF) debe continuar brindando sus servicios de distribución de la luz o éstos deben ser ‘licitados’ al mejor postor.


El gobierno (Movimiento Popular Neuquino, MPN) apoya la continuidad de la CALF, para luego asociarla a EPEN (el ente provincial), que prevé incorporar capitales privados y transformarse en Sociedad Anónima mixta. El PJ aboga por la licitación. El Frepaso y la UCR, la continuidad de la CALF.


Una «Comisión de Defensa de CALF», que integran el MPN, radicales, frepasistas, CTA, etc., trata de disfrazar que el referéndum enfrentaría a los que defienden la propiedad cooperativa contra los privatizadores.


Nada más alejado de la realidad. La ‘cooperativa’ ha firmado un contrato con la Dominion Energy (importante empresa yanqui) —su socia en la privatización de la central Alto Valle de la ex Agua y Energía— que la obliga a comprar energía de dicha central a un precio muy por encima (60%) de los valores que rigen en el mercado eléctrico. Es por esa causa que la CALF es cara e ineficiente, y que los usuarios pagan tarifas elevadas.


El cuadro tarifario de la CALF es, por otra parte, socialmente injusto: las empresas pagan un 60% menos que los consumidores domiciliarios.


La ‘cooperativa’ —dirigida por un directorio que cobra salarios de 4.000 pesos mensuales— es ya una empresa ‘privatizada’, testaferra de la Dominion. Por eso, cuando los representantes de los partidos patronales, el obispado y la CTA se refieren a la defensa de la CALF contra la ‘privatización’, o contra el ‘lucro capitalista’ y la‘insensibilidad de las empresas’, cometen una mayúscula hipocresía. Para ‘rebajar’ las tarifas de la CALF se desdobla el contrato con la Dominion y se crea un «aporte de capitalización» que debe pagar el usuario. El Concejo Deliberante acaba de votar un subsidio («monto mínimo anual de 200.000 pesos») a «los usuarios residenciales de menores recursos», para salvar el acuerdo con la Dominion.


El referéndum al principio iba a ser voluntario e incluía la consulta sobre la tarifa. Ahora se ha transformado en obligatorio y sólo hay que resolver por sí o por no, si la CALF sigue al frente del servicio eléctrico.


Se trata de una manipulación, que deja en pie la necesidad de reducir las tarifas y de romper el contrato con la Dominion.


El PO denuncia este proceso antidemocrático y antipopular, y llama a impugnar con un «voto tarifario», que haga constar en la papeleta el reclamo:


  • Denuncia del convenio CALF-Dominion y apertura de los libros y caja de la central Alto Valle al control de los trabajadores y los usuarios domiciliarios.
  • Tarifa domiciliaria por Kvh igual que la ofrecida a los grandes consumidores de baja tensión.
  • Eximición de pago y no corte de servicio a los desocupados.
  • Mantenimiento del salario y condiciones laborales de los trabajadores de la CALF. Ningún despido.
  • Comisión de Control Popular, con delegados electos en Asamblea, de la CALF y del futuro contrato de concesión.


Sobre esta base, llamamos a organizar Comités en las barriadas para impulsar el voto ‘tarifario’ contra el referéndum trucho y privatizador.