Políticas

1/10/2009|1102

Represión a desocupados en Aguaray

Una vez más el método de los incapaces se manifiesta como solución a los problemas que afronta la comunidad. Se repite la historia: por un lado, el Estado provincial de Urtubey avala el saqueo del gas y el petróleo por las multinacionales; por el otro, cientos de trabajadores desocupados se acercan a las puertas de las petroleras a solicitar los famosos "cupos" laborales, reducidos en cantidad y tiempo y por sorteo.

La intolerancia alcanzó niveles colosales cuando el jueves 24 un grupo de desocupados fue reprimido violentamente en una "cacería de brujas" por la Infantería del gobierno "del cambio y la esperanza". Al mejor estilo de la época represiva irrumpieron en viviendas, disparando balas de goma, gases lacrimógenos, sin siquiera respetar a niños, jóvenes y transeúntes que circulaban sorprendidos por las calles del pueblo. El repudio ganó rápidamente las calles del tranquilo Aguaray, y desocupados y familias marcharon rapidamente a cortar la ruta nacional 34 a la altura de la loma. La represión dejó como resultado doce detenidos y varios contusos. Una vez en la ruta se realizó una asamblea que determinó entre los puntos más importantes la inmediata liberación de los detenidos, frenar cualquier apertura de causa penal a los luchadores, castigo a los responsables de la represión y solicitar de manera inmediata la presencia de funcionarios provinciales para dar respuesta a la demanda laboral de la zona.

El bloqueo de la ruta fue contundente: más de 800 desocupados y vecinos de la localidad provocaron un impresionante congestionamiento, sobre todo de vehículos pesados. En horas de la noche, los detenidos fueron liberados y el ministro de Justicia, Kosiner, propuso el levantamiento del corte y la apertura de una mesa de negociación para el lunes 28. La propuesta se llevó a las bases y se decidió mantener el corte hasta tener una propuesta escrita. La misma llegó al mediodía de la siguiente jornada y los desocupados en asamblea decidieron levantar el corte de ruta y participar en la mesa de negociación propuesta por el gobierno.

Conocemos en qué terminan estas famosas mesas de negociación, pero será una experiencia más que tendrán que recorrer los desocupados para sacar todas las conclusiones y, finalmente, entender que el cambio y la esperanza nunca llegarán mientras estén en el poder los saqueadores y explotadores que gobiernan la provincia desde hace más de 20 años.