Políticas

28/4/2023

Río Negro: las perspectivas del devaluado gobierno de Juntos Somos Río Negro

Las tareas de la izquierda y los trabajadores/as en la crisis.

Foto: Google

Los resultados del 16 de abril que consagraron un nuevo gobierno de Juntos Somos Río Negro sitúan a la nueva administración provincial en un cuadro precario y condicionado. Ocurre que Alberto Weretilneck, el cual pretendía plebiscitar la gestión superando el 60% de los votos, solo alcanzó el 42% de ellos, sumando para ello el 11% que le aportó el peronismo de “Nos Une Rio Negro” (kirchneristas). Los votos propios fueron del 32 %. Las respuestas del retroceso electoral en el oficialismo entendemos que obedecen a tres aspectos.

El primero, tiene un hilo conductor con la elección neuquina, puesto que la bronca popular contra la pobreza y la inflación golpearon a los gobernadores, quienes representan la correa de transmisión del ajuste nacional y aplican el ataque a las condiciones de vida. En cabeza de los oficialismos locales se expresó, en parte, este rechazo de la población a la situación que viven las y los trabajadores.

El segundo, apunta al cuadro de lucha que vive la provincia. Sucede que las y los trabajadores de salud y educación desenvuelven una enorme lucha por salarios, condiciones de trabajo y en defensa de la escuela y la salud pública. Se desarrollan paros masivos, movilizaciones y cortes de ruta. Estas acciones impugnaron fuertemente al gobierno en su discurso “provincialista” porque, además de reflejar los bajos salarios, ponen de manifiesto el desmantelamiento del sistema de salud, el derrumbe de la obra social estatal y los edificios escolares. Junto a esta lucha, también fueron importantes los reclamos piqueteros y de los obreros de Pollolin quienes reclaman por sus salarios.
Hay que mencionar que los piquetes de la policía de Río Negro, con internas y pujas de poder, también, por dentro y por fuera del aparato represivo es todo un síntoma de la situación que vive Río Negro.

El tercer elemento, es la propia interna de Juntos Somos Rio Negro. Sucede que ni Alberto Weretilneck ni la gobernadora Arabela Carreras pudieron realizar una campaña en común, lo que se expresó en una fuga de votos de sectores que respondían a Carreras. Esta interna se procesa ahora en Bariloche, donde el electo gobernador pretende una interna para el candidato intendente de la ciudad. Alberto Weretilneck competirá con candidato propio contra la actual gobernadora que busca llegar a la intendencia de la principal ciudad de la provincia.

La crisis (dentro y fuera del gobierno)

El 42% conquistado por el oficialismo, cuando propios y ajenos esperaban arriba del 60% se explica por la combinación de los factores mencionados arriba (inflación, recesión, ajuste, internas), que, fusionados con las luchas obreras y la dispersión de listas y partidos terminan por dejar un gobierno devaluado, electoral y políticamente. La etapa abre un escenario de choques y crisis sociales. Importa señalar que el proceso devaluatorio y la bancarrota económica nacional condiciona fuertemente el próximo gobierno, puesto que el endeudamiento provincial y los envíos del Tesoro nacional son vitales en las finanzas provinciales. Alberto Weretilneck buscará profundizar el ataque al salario, el desguace de la asistencia social y los presupuesto de salud y educativo.

Asimismo, lo que también se profundizará será el sometimiento del gobierno al saqueo de las industrias contaminantes como la megaminería, la perforación petrolera en el golfo San Matías y la entrega de las tierras y recursos naturales. En definitiva, el gobierno de Juntos Somos Río Negro agudizará el saqueo.

Estos choques sociales que implica la crisis, también abrió “grietas” en sectores patronales. Sebastián Hernández, de la Federación de Productores de Río Negro y Neuquén se quejó de que el “dólar fruta” no alcanza a los pequeños productores, afirmando que es un beneficio dado a los pulpos exportadores, (promovido y organizado por Weretilneck y Doñate) que tienen en sus manos el puerto de San Antonio Oeste.

Los sectores populares y las tareas del Frente de Izquierda

La caída de votos de Juntos Somos Río Negro no tuvo como destinatarios ni a la izquierda ni tampoco a fuerzas que se presentan como “populares y progresistas”.

La Unidad Popular y Social, la pata política de ATE y la CTAA Autónoma, que estuvieron ejecutando la brutal precarización laboral junto al propio gobierno de Juntos Somos Río Negro no pudieron ni siquiera lograr una representación parlamentaria. No pasa desapercibido que la candidata a legisladora por Circuito Este y delegada histórica de la burocracia de ATE sacara en Ingeniero Huergo, su ciudad natal, menos votos que su propio candidato a gobernador.

Nuestro Frente de Izquierda retrocedió en votos en relación al 2019, con la salvedad de Bariloche donde alcanzamos el 6% con picos que superan el 13% en barrios del alto, donde se concentran todas las contradicciones sociales.
La campaña del Partido Obrero fue de gran importancia con recorridas en toda la provincia. Impulsamos asambleas en todos los barrios donde actúa el Polo Obrero, permitiéndole a la izquierda rionegrina tener presencia organizada en las barriadas, y recorriendo hospitales y lugares de trabajo. Asimismo, logramos la instalación de una nuevo referente en la izquierda con el compañero Gabriel Musa, que no solo recorrió la provincia, un aspecto reconocido por amplios sectores obreros y populares, incluso la prensa, donde el candidato tuvo una creciente intervención.

El retroceso electoral también refleja la necesidad de avanzar en la estructuración en las organizaciones sindicales de la provincia. Por ello, una de las grandes tareas pasa por el desarrollo de agrupaciones sindicales en gremios como ATE, UnTER, ASSPUR (Salud) y rurales (Uatre) y empaques (Soefrnyn). La elección de ATE, de Uatre y Soefrnyn de este año es una oportunidad en este sentido. También lo es la organización de un fuerte movimiento piquetero en toda la provincia. Nuestro partido avanza y se esfuerza en todos estos objetivos.

La campaña electoral permitió, además, desenvolver un programa de salida a la realidad provincial. Impulsamos la necesidad del control obrero en la industria de la fruta, la estatización de los puertos y la recuperación de una banca provincial. Todas estas medidas, que unidas al repudio del pago de la deuda del Plan Castello y el fin de las exenciones impositivas a los grupos capitalistas, plantearon terminar con un régimen de saqueo. Solo la izquierda levantó el planeo de industrialización de la provincia y la defensa del salario, el trabajo, la vivienda, la salud, el ambiente y la educación.

Por otra parte, importa considerar al conjunto de la izquierda y los luchadores el papel negativo del Nuevo Mas, que otra vez dividió los votos de la izquierda, la cual le hubiera permitido el hecho histórico de ingresar a la legislatura provincial.

Con este balance, vamos a una nueva etapa. A profundizar con todo el apoyo a la huelga docente, de salud, las organizaciones piqueteras y la lucha en defensa del boleto gratuito, el ambiente y la mujer trabajadora. Vamos a una gran campaña de agitación en toda la provincia por una izquierda que se plante y por el fuera los políticos capitalistas. Con estas conclusiones, vamos a un gran 1 de mayo.

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