Romero saquea el municipio
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La ejecución presupuestaria municipal puso al desnudo la política del intendente Isa. En lo que va del año, ¡pagó más del 75% de los 18 millones presupuestados para pago de deudas en todo el año! La mayor beneficiaria fue la Provincia, a la cual se le pagó 1,5 millón más de lo presupuestado. Isa es el intendente que más deudas pagó en los últimos años (14 millones). Es, también, el que menos obras públicas hizo (sólo se destinó a ese fin 370 mil pesos, un 10% de los miserables 3,7 millones previstos para todo el año) y el que peores salarios paga: rechazó el reclamo de aumento de los municipales, que el año pasado tuvieron una rebaja del 30% y quedaron excluidos del adicional de 150 pesos del gobierno provincial.
Isa actúa como un “virrey” que recauda para Romero. Por eso envió un impuestazo que fue derogado por el Concejo en el marco de un amplio repudio popular. Ahora busca hacerlo aprobar por etapas. En la misma línea, abrió juicios contra 29 mil vecinos por deudas de impuestos. Está cosechando un nuevo fracaso, al punto tal que la enorme mayoría de los intimados no acordó ningún plan de pagos y hasta el secretario de Hacienda ha tenido que reconocer que “la cosa” es cobrarle al puñado de 160 propietarios que concentran 2.500 catastros con deudas por más de 4 millones. ¡Exactamente lo que nuestros concejales plantearon desde el principio!
Crisis de gobierno
Esta política puso en crisis al intendente con el PRS (mayoría en el Concejo) y hasta con algunos concejales del PJ, que hasta ahora habían votado ordenanzas fundamentales del oficialismo. El bloque de concejales del PO es cada vez más gravitante...
Convertir a los municipios y a sus intendentes en punteros propios para organizar el clientelismo electoral es un viejo anhelo de Romero. Por eso busca sustraer del ámbito municipal los contratos importantes, la recaudación de impuestos y el manejo de las privatizaciones de servicios. En esta línea se prepara la renovación del contrato de recolección de la basura, que factura un millón al mes, o un sistema de transporte público con gigantescos subsidios y monopolización empresaria.
La comuna es otra boca de recaudación de Romero, que acumulará a fines de año 300 millones más que lo presupuestado. Quiere destinar el 90% de este excedente a subsidios al gran capital.
Hay una salida
La obra pública que reclaman los vecinos y el aumento que exigen los municipales es posible sólo a condición de enfrentar al “virrey Isa” e imponer la ejecución de los grandes deudores y un aporte extraordinario de la Provincia para constituir un fondo bajo control de los trabajadores que atienda estas prioridades.

