07/07/2007 | 899

Rosario: Las trampas de Binner

Vamos por lo nuestro

«Podemos hacer con la provincia lo que hicimos con Rosario»: éste será el eje de la campaña del Frente Progresista Cívico y Social. Hermes Binner, ex intendente de Rosario, principal figura del Partido Socialista, será su candidato. Dice también que no necesita asumir una actitud crítica al gobierno provincial porque hay muchos hechos que hablan por sí solos (los sucesos de diciembre del 2001, las inundaciones en Santa Fe, la masacre de Coronda).


 


Binner no asume una actitud crítica, en realidad, para evitar 'salpicaduras'. Al igual que Obeid, el gobierno socialista de Rosario paga en negro más del 50% de los salarios; y las condiciones de higiene y seguridad en la salud son infamantes (Hospital Carrasco…).


 


Binner no va a criticar al gobierno de Obeid porque los hechos de 2001 hablarían por sí solos, pero sucede que en Rosario Binner era el intendente y presidía el comité de crisis. En Rosario se registra una cantidad de asesinatos sin igual en todo el país. Aquí ocurrió el asesinato de la dirigente meretriz Sandra Cabrera. La policía de gatillo fácil sigue deteniendo y asesinando a los pibes.


 


En Rosario crece la desocupación, hay salarios de hambre, y un estado de inseguridad en las barriadas. Aquí no sucede nada extraordinario que no suceda en el resto del país.


 


Aquí hay deserción en las escuelas, los chicos cirujean, tienen acceso a la droga desde muy temprana edad, los índices de maternidad precoz crecen.


 


Hace muy poco se tomó a Rosario como sede de la «gobernabilidad» y vinieron, como sucedió con el Congreso de la Lengua, representantes de distintos países a copiar cómo se les permite a las empresas agroexportadoras cargar riquezas sin dejar un peso.


 


Aquí todo el mundo sabe que mientras los barcos inmensos salen cargados de cereales, los maestros en las escuelas tienen que repartir los panes en los comedores porque los lunes llegan chicos que no han comido en su casa el fin de semana.


 


En esta ciudad, la del boom inmobiliario, donde se están construyendo hoteles 5 estrellas para el turismo que paladea las ganancias del negocio del cereal, hay chicos y maestros dando clases en aulas móviles de chapa que se llueven y no tienen vidrios ni luz.


 


Todo esto es responsabilidad de la provincia, alega Binner. Pero nosotros decimos que está sucediendo en la ciudad que vos gobernaste y que ahora gobierna Lifschitz con tu misma política. Ustedes no lo critican a Obeid, como jamás lo criticaron a Reutemann, porque sirven a los mismos intereses de clase. Mientras el peronismo está agotado como experiencia de gobierno, a Binner aún hay  que desnudarlo.


 


Binner no va a criticar a Obeid porque en cada proyecto, en cada ley, van juntos. Donde uno dice: es justo, pero la provincia ya hizo un esfuerzo y no cuenta con los fondos, el otro dice: es justo, pero nosotros no manejamos los fondos. Es cierto, ni uno ni otro dicta la política en Rosario, en Coronda, en la Capital y en cada pueblo de Santa Fe; la dictan las empresas agroexportadoras, que le han impuesto a todo el arco político la ley de los capitalistas.


 


Ahora piensan declarar a Rosario capital nacional del libro, se ve que piensan lejos. Aquí, como en el resto del país, crecen la deserción y las condiciones de enseñanza aprendizaje se precarizan.


 


En la ciudad, reconocida por su sensibilidad al arte, músicos, bailarines, actores no tienen donde exponer, porque los más hermosos teatros, incluido el anfiteatro municipal y el Monumento a la Bandera, están reservados para espectaculos caros, contratados por los empresarios del rubro.


 


En Rosario, en pleno gobierno de Binner, un grupo de jóvenes, autodenominados «Okupas», tomaó uno de los inmensos galpones abandonados que dan a la barranca y armaron un centro cultural. El socialista Binner armó un operativo de desalojo, con carros blindados, que no tenía nada que envidiarle a los operativos de allanamiento que realizaban los milicos en plena dictadura.


 


En Rosario, los piqueteros cortan las calles frente a Promoción Social, para exigir planes y subsidios, y los funcionarios municipales son tan sordos como los del resto del país.


 


Binner y su nuevo frente con los radicales, no tienen nada de novedoso; es la misma política de los que nos vienen gobernando desde hace décadas, y lo único que han conseguido es empobrecernos cada día más.


 


Aquí, en Rosario, la juventud, los trabajadores y los artistas tenemos una tarea, que es comenzar a poner las cosas en el lugar que les corresponde. Los Binner y los radicales, junto a los Obeid, los Reutemann y Kirchner, del lado de los intereses de las empresas agroexportadoras, y nosotros, junto al resto de los trabajadores, los jóvenes y los artistas de la provincia, organizarnos en una alternativa propia, obrera y socialista, para recuperar lo nuestro.

También te puede interesar:

En la apertura del Congreso Bancario dijo, al lado del burócrata Palazzo, que lo que más le importa es que los salarios le ganen a la inflación. Los números lo desmienten.
El Covid 19 destapó la olla y derrumbó el mito del sistema público mostrando que el Partido Socialista, y ahora el PJ, permitieron el copamiento capitalista de la salud.
Con la anuencia de Alesso y la conducción provincial de Amsafe profundizan su política irresponsable.
Cifras de desocupación, precarización laboral y retroceso salarial.
Acerca de una crítica de Rolando Astarita a una nota de Prensa Obrera.