Políticas

8/4/2020

San Nicolás: la salud pública y la asistencia alimentaria no son la prioridad

Con la confirmación de tres casos de coronavirus en San Nicolás se empieza a poner de manifiesto el derrumbe de la salud pública y la crisis alimentaria que se vive en los barrios. Los anuncios del intendente, en vez de contener la situación, convierten a la ciudad en un escenario mediático con la instalación de carpa roja en el medio de una avenida principal, anuncio de más personal policial para avanzar en la persecución de los jóvenes y trabajadores, mientras hace vista gorda a las patronales locales que presionan a los trabajadores para seguir produciendo, permitiéndoles beneficios y ganancias.


Está claro que la prioridad no está en la salud pública, se expresa en el recorte del 27% del presupuesto en esta área cuando en los barrios no hay atención primaria en el medio de una crisis sanitaria a nivel nacional y provincial.


Esto no es menos porque, antes de la pandemia, en San Nicolás sufrimos los 30 casos de dengue autóctono y desde el municipio no hubo ninguna acción para prevenir y contrarrestarlo, no hay cronogramas de fumigación ni desmalezamientos ante reclamos constantes de los vecinos en los barrios.


San Nicolás enfrenta la pandemia del Coronavirus con una salud devastada y ajustada luego de sufrir la mayor cantidad de casos de dengue en la historia y con un concejo deliberante local que aprueba un recorte de los recursos para la salud.


La crisis alimentaria


Con el 35 % de pobreza, el 4% de personas en indigencia (50% son niños), en una ciudad que está extendida en 87 barrios, coloca a la ciudad entre una de las más golpeadas por la miseria en toda la provincia de Buenos Aires, sin embargo la asistencia alimentaria y de artículos sanitarios se lleva a cabo en cuatro zonas de administración y distribución. Tres de ellas en manos del clero nicoleño (evangélico y católico) quienes  acompañaron abiertamente el gobierno de Cambiemos y toda la campaña política de Passaglia. Comedores, merenderos y vecinos quedan totalmente desabastecidos, bajo un gobierno ajustador y actúan como cercos de contención a la organización de los reclamos en los barrios. Del Polo Obrero hemos denunciado al gobierno municipal de no estar en las supuestas listas para la distribución de alimentos y mercadería en los barrios. Se discrimina a las organizaciones independientes y de lucha en los barrios, además de excluir a vecinos que cobren la AUH, las pensiones o las jubilaciones.


La asistencia alimentaria provincial que llega desde las escuelas pasa por la misma situación, con bolsones con faltantes y una distribución restringida a una determinada cantidad de alumnos, sin contemplar que la miseria gana terreno.


Ante esta situación desde el Partido Obrero y del Polo Obrero impulsamos la organización de los barrios con padrones propios y abiertos en cada barrio, estructurando el reclamo hacia al gobierno, superando la miserable administración de una intendencia que ha sabido mirar para otro lado frente a cada reclamo barrial. Es a partir de la intervención de los trabajadores en los barrios que vamos a poner fin a la crisis alimentaria. Aumento de partidas de alimentos en las escuelas y que sean universales para todos los niños y adolescentes. Alimentos para todo aquel que lo necesita, con provisión de frescos y leche. Publicación de las partidas alimentarias. Por un bono al desocupado, monotributista y changarín igual a 30 mil pesos, duplicación de la AUH y la tarjeta alimentaria.


La salud es prioridad, por un aumento de presupuesto inmediato, todas las clínicas privadas del distrito tienen que ponerse a disposición de atender la salud de los trabajadores y vecinos de San Nicolás. Cronograma de atención primaria de salud en los barrios. Reapertura de Salas de salud. Para enfrentar el dengue se tienen que avanzar en el desmalezamiento, descacharramiento y fumigación en toda la ciudad.