Políticas
15/1/2026
Santilli en Chaco: una gira para avanzar en la reforma laboral contra los trabajadores
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Santilli y el gobernador Zdero.
La llegada de Diego Santilli a la provincia del Chaco no tiene nada de casual ni de institucional. El ministro del interior de Milei (del PRO), desembarca en una de las provincias más pobres del país con un objetivo claro: recabar el apoyo político del gobernador Leandro Zdero para avanzar en la aprobación de la reforma laboral que el gobierno nacional y la oposición patronal buscan imponer como parte de un ataque integral contra la clase trabajadora.
Santilli no viene a traer soluciones a una provincia devastada por el hambre, la desocupación y la precarización laboral. Viene a sellar acuerdos por arriba, a espaldas del pueblo trabajador, para profundizar un esquema de superexplotación que ya existe y que tiene al propio Estado chaqueño como uno de sus principales responsables.
Hablar de reforma laboral en Chaco es hablar de una provocación. Nuestra provincia encabeza los rankings de pobreza estructural, con más del 50% de la población bajo la línea de pobreza y con miles de trabajadores y trabajadoras sometidos al trabajo en negro, contratos basura, becas, pasantías y monotributos forzados. El Estado provincial y los municipios sostienen desde hace años un régimen de precarización laboral sistemática, negando derechos básicos como la estabilidad, el salario digno, la cobertura social y la jubilación.
La reforma laboral que Santilli viene a impulsar no busca “blanquear” ni mejorar estas condiciones, sino todo lo contrario: legalizar la precarización, abaratar despidos, eliminar indemnizaciones y debilitar las conquistas históricas arrancadas por la lucha obrera. Es una reforma hecha a la medida de los empresarios, los grandes grupos económicos y el capital financiero, que pretende descargar el ajuste sobre las espaldas de quienes viven de su trabajo.
El gobierno de Zdero, que se presenta como “renovador”, muestra así su verdadero alineamiento con el programa del ajuste nacional. Mientras dice preocuparse por el empleo, avala una política que condena a la juventud trabajadora a la informalidad permanente y a los trabajadores estatales a la miseria salarial. No hay salida para Chaco de la mano de quienes gobiernan para los mismos responsables del desastre social.
Desde el Partido Obrero y el Frente de Izquierda denunciamos esta avanzada antiobrera y llamamos a organizar el rechazo en las calles, en los lugares de trabajo y en los sindicatos. Chaco no necesita una reforma laboral al servicio de los capitalistas, sino trabajo genuino, salarios acordes a la canasta familiar, pase a planta permanente de todos los precarizados y un plan económico que priorice las necesidades de la mayoría y no las ganancias de unos pocos.
La visita de Santilli debe ser respondida con organización y lucha. La reforma laboral no pasará si los trabajadores chaqueños hacemos oír nuestra voz.



