07/08/2003 | 812

Se lanzó la campaña del Partido Obrero en la provincia de Buenos Aires

El día lunes 4, en el tradicional Café Tortoni de la Capital Federal, el Partido Obrero presentó a sus principales candidatos para las elecciones de la provincia de Buenos Aires. Las listas del PO estarán encabezadas por Christian Rath y Daniel Rapanelli, para gobernador y vice, y Jorge Altamira, como primer candidato a diputado nacional.


Junto a ellos estuvieron presentes numerosos dirigentes del Partido Obrero que integran las listas como candidatos a intendente o a primer concejal. De conjunto, se evidenció que las candidaturas del PO están integradas por los principales protagonistas de la luchas obreras, de las fábricas recuperadas y del movimiento piquetero. Candidaturas, entonces, que fisonomizan el programa del Partido Obrero, que lo impulsan y que ya lo llevan a la práctica en su actividad cotidiana como animadores del movimiento popular.


La presencia de Alicia Gutiérrez, dirigente del Polo Obrero de Avellaneda y que va a disputar una banca en el Concejo Deliberante como expresión directa, física, de la lucha por la reapertura de las fábricas abandonadas por la patronal como se está llevando a cabo con Sasetru; la de Carlos Pacheco, dirigente de Transporte del Oeste (TDO), como candidato a diputado provincial; de Romina Del Plá, dirigente docente y candidata a diputada nacional; de Patricia Comparada, dirigente del Soip de Mar del Plata; de Miguel Vittone, José Gueso Sayago y Luis Antón, dirigentes del Polo Obrero y del Partido Obrero, todos candidatos que ocupan lugares destacados en nuestras listas. Una lista, como se ve, que integra a los hombres y mujeres más destacados de nuestro pueblo.


Kirchner y las listas del horror


A diferencia de la lista del PO, las candidaturas del peronismo representan a lo peor de la vieja política. Basta ver, por ejemplo, al barrionuevismo encarnado en la figura de la esposa del ladrón del Pami y quemador de urnas de Catamarca. O al representante de la mano dura y ex Triple A Carlos Ruckauf, que ocupa un lugar importante en la lista peronista. Junto a ellos se puede encontrar una serie de punteros de la patota bonaerense de Duhalde, incluida la puntera de Varela, Graciela Giannettasio, y al representante de la oligarquía y dirigente máximo de la policía bonaerense, Solá.


Esta lista poblada de impresentables, de punteros y de mafias que se creían desplazadas (los barrionuevos) es apoyada explícitamente por el presidente Kirchner. ¿Y no era, acaso, que el Presidente quería promover la renovación de la dirigencia política y hasta ser el protagonista de un cambio generacional? ¿Y que dirá D’Elía, que compite con el duhaldismo por obtener el apoyo del santacruceño?


El apoyo de Kirchner a las listas de la patota bonaerense coincidió con el anuncio de que el Presidente aceptó modificar la Ley de Patentes, tal como lo exigen los laboratorios norteamericanos, lo que llevará a un aumento del costo de los medicamentos y de los planes de salud, mostrando cuál fue el verdadero contenido de la entrevista que tuvo el Presidente con Bush. Esta capitulación, junto con el envío de tropas argentinas a Irak, es lo que exige el FMI para refinanciar los pagos de la deuda que deben hacerse durante este año. En síntesis, ni renovación política ni independencia nacional. Más barrionuevos, más relaciones Karnales con los yanquis.


20 votos por compañero


Si la lista del peronismo tiene a su favor un gran aparato poblado de recursos, las listas del PO tienen como ventaja la calidad excepcional de sus candidatos. Si ellos pueden recurrir a la televisión y al monopolio informativo de la burguesía, nosotros podemos recurrir a nuestros compañeros de los barrios, de las fábricas, de las escuelas, con la autoridad ganada en la lucha. ¿Cómo hacer la campaña entonces? Apelando a que cada compañero del Partido gane 20 votos. A que cada compañero del PO gane a 4 más para que se sumen a la campaña y que ellos mismos se sumen a la tarea proselitista de ganar los votos necesarios para que los representantes del PO ingresen a los cargos legislativos. Esta campaña, que no es sólo una campaña electoral sino también el método clásico de construcción de un partido revolucionario, es lo que nos proponemos desarrollar en los próximos 40 días.