19/01/2006 | 931

Se rompe el silencio de los inocentes


Gracias a la valentía de los chicos, se ha descubierto en Barrio Gaona una de las mayores redes de prostitución infantil del Conurbano bonaerense, que viene funcionando desde hace años en la Plaza La Maestra, Jumbo, Morón y Villa Tessei. Tomó como víctimas a decenas de chicos, hijos de trabajadores y desocupados. Su principal responsable es Claudio Loza, que actúa desde hace años con toda impunidad.


 


Junto a los padres, chicos y vecinos tomamos este problema y lo estamos sacando a la luz. Lo denunciamos ante sus propios vecinos, obligamos a la comisaría de Tessei a tomar las denuncias, a presentarlas a la fiscalía de Morón, que debe ordenar la inmediata captura del pedófilo.


 


Durante años Loza vino haciéndolo ante los ojos de varios “distraídos” y cómplices que le brindaron impunidad. Este depravado sigue en libertad; la Policía y la Fiscalía le están dando tiempo para borrar las pruebas de sus delitos. Delitos que se cometieron a una cuadra de la sala donde está la asistente social que debe proteger a los niños; de la Iglesia del Valle que está frente de la plaza; de la Escuela Nº 31; de un lugar concurrido como Jumbo, y de la Comisaría móvil de Sabatella que funciona en el Club San Martín, a media cuadra de donde se levantaba a los niños.


 


¿Quién protegerá a nuestros hijos? Nosotros mismos, aportando las denuncias y pruebas como las que ya presentamos: una decena de chicos y los propios familiares de Loza, que venciendo el miedo y la vergüenza fueron a declarar. Los familiares nos hemos constituido como “personas perjudicadas” para tener derecho legal de reclamar, denunciar, presentar testigos, reclamar la cárcel y el castigo.


 


Ya pasaron diez días desde que los chicos prestaron declaración y los revisaron los médicos forenses. No hay un solo detenido. A nadie se le allanó la vivienda. La impunidad sigue.


 


El viernes 20 marchamos a los Tribunales de Morón, a las 10 horas. Vamos a seguir rompiendo el silencio. Hasta lograr el juicio y el castigo a Loza, sus cómplices y sus protectores.

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