28/07/2011 | 1187

Segunda asamblea de intelectuales, docentes y artistas en apoyo al Frente de Izquierda

Miércoles 3 de agosto, 19 horas - Facultad de Ciencias Sociales (UBA), sede M.T. de Alvear 2230, Aula 300

Las «internas» abiertas y la proscripción de la izquierda

El 14 de agosto no se realizarán unas elecciones más. Ese día, el régimen político argentino, con su oficialismo y su oposición de contenido patronal, procurará avanzar en un ataque en regla contra la democracia política y los derechos democráticos, que fortalece a los partidos de los capitalistas y pretende silenciar a la izquierda. Las primarias obligatorias son un producto de la llamada ‘reforma política’ ideada por Néstor Kirchner luego de la derrota electoral de 2009. Con ella intentó reconstruir, con una reglamentación electoral, el proceso de disgregación de los dos grandes partidos capitalistas. Pero dos años más tarde, la reforma ha sido en buena medida derogada por sus propios autores: a las internas se suman ahora las listas de adhesión que podrán integrarse después a las listas ganadoras; o sea, la negación de las propias internas. Lo único que ha quedado en pie de la reforma política son sus mecanismos proscriptivos. Primero, fueron las barreras para la legalización de nuevas personerías, que los partidos patronales sortearon con millones de pesos en recursos, y los partidos del Frente de Izquierda logramos vencer con un gran esfuerzo militante, logrando 75 mil afiliaciones y la legalidad en 19 provincias y, más recientemente, un diputado provincial en Neuquén. Pero la reforma política impone ahora una nueva traba: como condición para participar en las elecciones generales, exige que cualquier lista obtenga el 1,5% de los votos (400.000 a nivel nacional) el 14 de agosto para poder siquiera presentar su boleta en octubre. Ello vale tanto para la fórmula presidencial como para cada distrito por separado, o sea que una lista, incluso atravesando esta barrera en el orden nacional, podría enfrentar luego la elección general con sus boletas mutiladas, sin representación en los distritos donde no hubiera llegado al piso. Será una «interna» de todos los partidos en simultáneo; además, donde la izquierda tendrá sus boletas y escrutinios «fiscalizados» por el gigantesco aparato punteril oficial. Por si esto fuera poco, el Juzgado Electoral N° 1 de La Plata acaba de disponer que el Estado se desentenderá de la distribución de boletas en los cerca de 5 mil establecimientos y las 32 mil urnas de la provincia de Buenos Aires, lo cual deja al completo arbitrio de los punteros del PJ (y hasta cierto punto de la UCR) el control de lo que ocurrirá en las mesas de votación, abre un escenario de crisis en un distrito donde compiten centenares de facciones del aparato de los intendentes de uno y otro signo político, y pone en cuestión la propia viabilidad de las internas en su conjunto.

Defendamos el derecho a la participación electoral del Frente de Izquierda votando en las internas el próximo 14 de agosto y convocando a participar en la fiscalización para defender sus votos en todo el país, y especialmente en la provincia de Buenos Aires. Votemos al Frente de Izquierda para enfrentar al régimen y a los partidos que coinciden en rescatar a banqueros y empresarios a costa de los trabajadores, para defender el 82% móvil; el fin del trabajo precario y flexibilizado; el salario igual a la canasta familiar por ocho horas de trabajo; contra la militarización de los barrios; por el desprocesamiento a los más de 4 mil procesados por luchar; porque todo funcionario político o legislador gane lo mismo que un obrero. Se quiere silenciar a la única izquierda obrera y socialista que se enfrenta tanto al gobierno como a la oposición patronal en sus diferentes variantes, incluso de «centroizquierda». Se intenta silenciar a los protagonistas de los procesos más avanzados de lucha y de organización en el movimiento obrero y estudiantil, a quienes luchamos contra la burocracia y contra las patronales nacionales y extranjeras en las fábricas, a quienes enfrentamos la persecución y la represión estatal en los conflictos, a quienes defendemos las libertades democráticas consecuentemente, a quienes formamos parte de los organismos de derechos humanos que no fueron cooptados, a quienes peleamos en defensa de la educación en los colegios y en las universidades.

Frente al intento de proscripción de la izquierda y para discutir la forma de enfrentarlo, llamamos a todos los intelectuales, docentes y trabajadores de la cultura que se reivindican del espectro de la izquierda y rechazan el intento proscriptivo impuesto por el gobierno y la oposición, a sumarse activamente a la lucha contra la proscripción, impulsando el voto por el Frente de Izquierda en las internas del 14 de agosto y participando de la nueva Asamblea de docentes, intelectuales y artistas en apoyo al Frente de Izquierda y los Trabajadores el miércoles 3 de agosto en la Facultad de Sociales.