11/12/1997 | 568

Silvia Sapag en el Barrio Independencia de Neuquén

En Neuquén, el Movimiento Popular Neuquino está llevando a cabo elecciones internas para llevar a la presidencia del partido a Silvia Sapag, hija del gobernador Felipe Sapag, potenciando su candidatura a la gobernación de la provincia. Como en todas sus campañas electorales, los Sapag hacen gala de su conocida demagogia frente al pueblo.


El 17 de noviembre, Silvia Sapag ‘dio’ una choriceada en el populoso Barrio Independencia de la Capital que reunió escasamente a un centenar de personas. Como de costumbre, en el discurso prometió refaccionar el comedor comunitario, que asiste a gran cantidad de vecinos, construir el edificio de la biblioteca y más policías.


En cuanto a la desocupación, prometió aumentar los planes ‘Trabajar’ . Cuando dos jóvenes desocupados del barrio le pidieron trabajo, basta de drogas, no queremos más asesinos … recibieron como respuesta la exigencia de los guardaespaldas matones (policías federales, vestidos de civil) de retirarse del lugar: “… Pidan bien las cosas, manden cartas” … léase:  en la democracia de Sapag no se puede reclamar trabajo, salud y educación… menos aún si quienes reclaman son los jóvenes.


El dueño de la casa donde se realizó el acto (Jerez, un ex dirigente de la Coordinadora de Desocupados en el 95) se sumó al ataque contra los compañeros, al ver que los matones presionaban mediante amenazas e insultos. Cuando Luis, uno de los chicos, comenzó a gritar: “Soy del PO, soy del PO”, y el otro, Pablo, pedía trabajo, la situación se volvió más tensa. Seguramente, si hubiesen podido sacarlos del lugar, hubiesen respondido a sus reclamos con una paliza y una noche en cana.


En ese momento llegó al lugar Blanca, militante del PO, que al ver lo que pasaba empezó a preguntar qué estaba ocurriendo; los compañeros le contaron lo que pasaba. Los matones acusaban a los jóvenes de hacer quilombo; la compañera les retrucó que los jóvenes estaban haciendo su justo reclamo y que éste no era escuchado por “la señora Silvia Sapag”, quien según su slogan electoral … “80.000 mil voces, ella las escucha a todas”.


Tomás Martínez, segundo candidato, llamó aparte a los compañeros para calmarlos con la promesa de trabajo y audiencia con la ‘señora’ … para los compañeros fue una tomada de pelo.


Pasaron los días y las semanas, y los jóvenes aún no han recibido ni un llamado de audiencia, y menos el llamado a un trabajo. Así es como Pablo y Luis entienden que tanto a los partidos patronales como al gobierno no les interesa darles respuesta a los problemas que aquejan a nuestra clase. Sobre todo a los jóvenes, a quienes quieren hundir en la miseria, la droga y el alcohol, y solamente se acercan a la juventud para utilizarla en las campañas y los votos. Como dijo el compañero Pablo, nos quieren conformar con un chorizo podrido y una bolsa de alimentos.


Por la organización política de la juventud y la clase obrera.

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