29/05/2008 | 1039

Smata: El borrador del Bicentenario

El aumento logrado en la paritaria del Smata, que la burocracia y buena parte de la prensa presentan como un 35%, es mucho menor. Un 20% de inmediato, más un negro del 5% a blanquear en julio, gambeteando el próximo aguinaldo, de manera que el aumento no llega al 25%.

La presentación mentirosa incluye una suma no remunerativa por única vez a fin de año, atada a "objetivos de producción". El aumento no constituye ninguna recuperación del salario real.

Por otro lado, los automóviles aumentan a un ritmo de entre un 1 a 2% mensual, mientras el costo laboral representa sólo un 5% de la facturación, uno de los más bajos de toda la industria (Ambito, 16/5). Los puntitos que exceden la pauta Moyano-Kirchner son monedas para las automotrices. Se ha desperdiciado una oportunidad.

Aún así, la "contrapartida" es más jugosa para las patronales. "Se convino que a partir del 2009 los acuerdos salariales no seguirán más la evolución de la inflación, sino las mejoras en competitividad" (Ambito, idem). Es la política que Moyano esbozó en su discurso "dialoguista" de Almagro.

La paritaria del Smata adelanta los borradores del "pacto social del Bicentenario", que busca "establecer por tres años un sistema por el cual los salarios aumenten menos que la inflación siguiendo la pauta del presupuesto" (Clarín, 23/8).

Faltan ahora el convenio de concesionarios y de la pequeña rama autopartista encuadrada en Smata, que siempre son menores a las terminales.

Sin asambleas en las plantas, sin plan de lucha, en el marco de una negociación semisecreta, se abandonó la bandera quizá más importante: la equiparación con la planta mejor paga, la Ford, lo que habría significado un salto de hasta un 60% en las más rezagadas, unificando al gremio.

En resumen, el ahora moyanista José Rodríguez perpetuó la nefasta política del convenio por empresa, firmó por debajo de la inflación en el mejor momento de la historia de la industria automotriz y plantó una hipoteca para todo el movimiento obrero, creando el antecedente de anclar los salarios futuros por debajo de la inflación, atándolos a los aumentos de la superexplotación, como prenda del "Bicentenario".

 

Néstor Pitrola

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