Políticas

24/11/2011|1204

Somos la tercera fuerza en San Salvador de Jujuy

Con los últimos comicios del 20 de noviembre, que definieron las autoridades municipales de la capital jujeña, se terminaron las elecciones sucedidas una tras otra este 2011 en la provincia.

El Frente de Izquierda, metido en una pelea de largo aliento, superó este último desafío consolidando su conquista electoral luego de tres tumos agotadores, que dejaron a la izquierda obrera y socialista como tercera fuerza con su propia fisonomía entre ocho contrincantes municipales, con 4.361 votos -el 3,75%- a intendente (Natalia Morales-PTS) y 4.829 votos -el 4,31%- a concejal (Ana Vargas-PO).

La apariencia de un excesivo democratismo electorero tapó la manipulación política de las camarillas bipartidistas en su disputa por más poder. Los cortos días de campaña tenían la suerte echada en una elección polarizada entre el PJ y UCR, que pusieron de rodillas al resto de las fuerzas pseudo-opositoras y que, al sumar colectoras, contaron con una total ventaja de sus poderosos aparatos estatales empresariales -capaces de instalar y concentrar al electorado sin debate alguno, favorecidos por el hartazgo popular de la larga campaña.

La contienda ratificó la reelección del intendente "Chuli" Jorge del UCR-Udeso con el 61,25% -un porcentaje inédito. Segundo quedó el colombiano Pedro Segura, del FpV, con el 33,29% -repitiendo a la inversa los resultados de las generales entre ambos partidos. La campaña (resumida en sostener los servicios privatizados del transporte, la basura y las obras con la contratista Roggio, a la par del concurso de maquetas con la promesa de modernización de la ciudad, que dejó un tendal de familias sin techo acampando en las tomas, un 40% de precarizados municipales, sin mencionar una palabra de la crisis económica nacional y los anuncios de quita de subsidios a los servicios privados, ni el déficit municipal de 49 millones anual o las posiciones tomadas por sus partidos luego de tres años de congelamiento salarial, devaluación y ajuste) concluyó del mismo modo que en la general provincial, con la idea de que la gente prefiere el original y no la copia.

La oposición política estuvo encabezada por el Frente de Izquierda, en donde el Partido Obrero concentró su intervención en lo que, precisamente, esquivaba el resto: la lucha contra el trabajo precarizado y en negro en el municipio, y el acceso verdaderamente universal a la vivienda, en base a un plan que ponga el conjunto de los predios vacíos de la ciudad y su periferia para el uso público con destino a la urbanización -además de la lucha contra los tarifazos e impuestazos, sin caer en el concurso gestivo del Estado, sino expresando la defensa de los trabajadores ante la crisis.

Los resultados que nos posicionan como tercera fuerza, pese a la polarización, son un logro por la característica de esta elección amañada, donde mantuvimos y acrecentamos nuestros votos en la categoría parlamentaria -mientras el resto cayó. El FAP, que operó como colectora de la UCR, bajó de 8.027 votos en la elección general a 2.020. El FPJ de Snopek se bajó de la contienda; a las colectoras de Segura (FPV) no les sirvió la maniobra -en la elección para concejales quedaron en el uno y pico por ciento. La cooptación de los movimientos sociales en la ciudad se vivió con el apoyo público de la Tupac Amaru de Milagro Sala y su Red de Organizaciones Sociales, Barrios de Pie y otros movimientos ambientales sociales que apoyaron al "Chuli" -y aunque declaren que no le darán "un cheque en blanco", igual que ya lo hicieron con Fellner colaborarán con los padres del orden.

Tenemos un amplio mandato para organizar a trabajadores y vecinos en el Frente de Izquierda, para llevar adelante el programa que hemos planteado, para que no se impongan ni tarifazos ni impuestazos contra el pueblo. Vamos por más asambleas y por más Frente de Izquierda en Jujuy.