27/04/2018

Tarifazo: la Legislatura bonaerense convalida la maniobra de Vidal

La sanción de la ley que reduce los impuestos provinciales sobre las tarifas de gas, agua y luz, ideada como una maniobra del gobierno para lubricar el tarifazo, ha desnudado políticamente a todos los bloques políticos de la oposición. Esta convalidación muestra el rol de garantes de la gobernabilidad del peronismo, en particular de los intendentes.


Previo a la sesión simultánea del Senado y de Diputados, el oficialismo y los bloques peronistas acordaron retirar de la ley la quita de los impuestos municipales, a pedido de los intendentes. Este solo hecho refleja la impostura de quienes cuestionan lo escaso de la rebaja real al bolsillo del consumidor que significa esta ley (en promedio, alrededor de $100), porque cuando afecta su propia caja son partidarios de que sigamos pagando la factura completa.


Tanto el Frente Renovador como el bloque que responde a los intendentes del PJ hicieron hincapié en cuestionar que, en lugar de derogar el impuesto, se rebajara la alícuota al 0%, porque eso funciona como un bloqueo a que los municipios puedan gravar por cuenta propia la facturación de estos servicios.


Los legisladores de Unidad Ciudadana, que también votaron favorablemente, cuestionaron las ganancias siderales de las privatizadas y la concentración empresaria en el rubro de los servicios. Se trata por lo menos de una impostura, toda vez que los 12 años de gobierno kirchnerista significaron un festival de subsidios para que esas mismas privatizadas compraran activos de otras empresas sin invertir un peso en mantenimiento y mejoras del servicio. Es así que Mindlin compró los activos de Petrobras en Argentina por u$s 150 millones en 2016, después de haber embolsado más u$s 140 millones por subsidios en 2015. Cuando un diputado del bloque PJ intervino encendidamente para defender los subsidios a la energía, defendió el esquema que llevó al tarifazo actual: la “década ganada” por los vaciadores. Fueron esas intervenciones las que dieron el pie para las chicanas de los diputados de Cambemos, que les enrostraron que quienes ahora ponen el grito en el cielo son los mismos que desde el poder cobijaron a los Cirigliano.


Subsidio y tarifazo son dos caras del rescate a todo el entramado de privatización de los servicios públicos, que había entrado en quiebra luego del fin de la convertibilidad. Es este entramado el que nos ha llevado a una crisis energética y a penosos servicios públicos. Por eso ahora coinciden macristas, peronistas y renovadores en esta maniobra que deja en pie esta enorme confiscación contra los trabajadores.


El contrapunto vino, nuevamente, exclusivamente del diputado del Frente de Izquierda. Guillermo Kane advirtió que en el fuego cruzado entre oficialistas y opositores sobraban argumentos para rechazar esta ley y avanzar en la anulación del tarifazo y la apertura de los libros de todas las empresas. “Esta ley no le resuelve el problema a nadie. Es una maniobra para hacer pasar este aumento que el pueblo bonaerense rechaza, sin tocarle un peso a las empresas que están en un proceso de cartelización. Queremos discutir un programa de fondo, que se retrotraigan las tarifas y se abran los libros para saber a dónde fue la plata, ver todos los movimientos de capital que hicieron las privatizadas con los subsidios millonarios y cuál es el costo real de los servicios”.

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