Políticas

11/2/2022

Tras el tironeo por el transporte de CABA se asoma el tarifazo

El traspaso de jurisdicción de 32 líneas de colectivo podría resultar en un boleto mínimo de hasta $45.

El gobierno nacional convocó recientemente al gobierno porteño a una reunión que tendrá por motivo discutir el traspaso de la jurisdicción de 32 líneas de colectivos que circulan dentro de los confines de la Ciudad hacia la órbita metropolitana. Esta misiva se encuadra en todo el esquema de poda y reordenamiento de subsidios que demanda el pacto con el FMI, que lo terminará pagando el bolsillo popular en forma de tarifazos. Así lo confirmó Felipe Miguel, el jefe de Gabinete del gobierno porteño, que aseguró que “no cuentan con los recursos” para hacerse cargo de los subsidios. No indicó el precio al que podría dispararse el boleto mínimo, pero hay versiones que arrojan que puede alcanzar hasta los $45 (La Nación, 11/2).

Estamos ante un peloteo entre ambos gobiernos, correlato de las tensiones más generales entre el Frente de Todos y Juntos por el Cambio para no asumir el costo político del ajuste fondomonetarista. Incluso los más partidarios entre los cambiemitas de pactar con el Fondo y avanzar con el ajuste para reducir el déficit fiscal buscan no quedar pegados entre los artífices de tamaño plan de guerra. Desde el gobierno porteño no solo se escudan en que “la Ciudad no cuenta con esos fondos”, y que el traspaso devendría en el tarifazo de manera inexorable; también le endilgan al gobierno nacional que si “quieren aumentar el boleto, lo hagan ellos”.

En tanto, el gobierno nacional le recrimina a Larreta y su gabinete que desde 2020 a esta parte fueron reduciendo progresivamente sus aportes sobre el total de lo destinado a subsidios al transporte, lo que fue replicado bajo el reproche de la quita de los fondos de coparticipación a la Ciudad en aquel mismo año. Unos y otros encubren que la recaudación impositiva por la que pagan los subsidios está compuesta por el gravamen al consumo popular, con impuestos como el IVA o Ingresos Brutos. Y en medio de las acusaciones entre los que nos gobiernan, los trabajadores tenemos por delante un duro golpazo que comprende a las tarifas de todos los servicios, lejos de limitarse al transporte.

Tras esta decisión aparece, cómo no, el acuerdo primario con el FMI y los días decisivos que corren hacia su tratativa en el Congreso como todo el factor de ordenamiento de la economía nacional. La quita y la modificación de todo el esquema de subsidios se corresponde a la lista de deberes a cumplir con la veeduría de las cuentas fiscales por parte del Fondo, que las privatizadas del transporte, la energía y los servicios en general compensarán confiscando aún más a la población trabajadora. Fue justamente incluso bajo directiva del organismo que el gobierno de Macri, Vidal y Larreta buscó en su momento avanzar en el traspaso de los servicios de luz y gas a la órbita de la Provincia y la Ciudad, lo que tuvo que retrotraerse por la crisis que abrió.

Rechacemos esta ofensiva partiendo por el congelamiento de las tarifas y la apertura de los libros de las empresas del transporte, que ostentan ganancias siderales ofreciendo un servicio calamitoso, aún bajo la percepción de estos subsidios, de los que no rinden cuentas de su destino o de si se hacen inversiones o no. Debe ser parte de un programa integral de nacionalización del transporte público bajo control de sus trabajadores, para desplazar de su administración a las patronales vaciadoras que condenan a los laburantes y la gente “de a pie” a viajar cada vez en peores condiciones.