11/04/2002 | 749

Tucumán: Debate sobre la Convención trucha

En la edición de Prensa Obrera del 7 de marzo pasado (Nº 744), nuestro compañero Daniel Blanco denunciaba la convocatoria por parte del gobierno provincial de Miranda, de una Convención Constituyente. El «propósito básico de la reforma es habilitar la reelección del gobernador, los legisladores, intendentes y concejales (…) impulsar otras reformas dirigidas a achicar la representación popular en la Legislatura y los concejos y darle carácter constitucional al ajuste del gasto público».


En ese artículo se señala que la posición del PH frente a la Convención es que, en caso de ganar las elecciones, la disolvería; ésta es la posición que han adoptado Pueblo Unido, la Alianza, el Polo Social, el bussismo y sectores del PJ. El PO, en oposición a la Convención trucha, planteó el repudio a las elecciones.


Sobre este artículo, Raúl Gil Romero, secretario general del PH de Tucumán, dirigió una nota a Prensa Obrera, que reproducimos a continuación, así como también la respuesta de Daniel Blanco.


 


Sobre la Nota «Tucumán: Convocan a una convención trucha»


Nos llama la atención que el Sr. Blanco, dirigente reconocido de la causa popular, nos ubique en un bando oficialista, basado solamente en una falsa información de un matutino tucumano (La Gaceta).


El Partido Humanista ha planteado en sus comunicados que no es momento apropiado para modificar nada, y menos con intereses de perpetuación en el poder. Pero también ha dejado clara constancia que en caso de formalizarse las constituyentes, su participación no plantearía un no, sino que aportaría sus propuestas de democracia directa.


Entendemos que el Sr. Blanco debió habernos recabado información directa, a la que siempre hemos sido proclives, evitando las interpretaciones y malentendidos, más cuando éstas surgen de versiones en un matutino de tradición neoliberal.


Ing. Raúl Gil Romero, Secretario General del PH de Tucumán


 


Respuesta a Raul Gil Romero, Secretario General del PH de Tucumán


En el artículo cuestionado en que doy cuenta de nuestra caracterización sobre la convocatoria a una Convención Constituyente por parte del gobierno de Miranda, he usado, entre otras fuentes, al diario La Gaceta del 25 de febrero, que los incluye dentro de un conglomerado de fuerzas (una fracción disidente del PJ, FR, sectores de la Alianza, Pueblo Unido, etc.) que plantean participar de las elecciones haciendo eje en el «No», y que en caso de tener mayoría en la convención, plantean su disolución. Ahora Uds. hacen la aclaración, y valga la misma, de que no están con la postura del «No», y que por lo tanto el artículo de marras tiene esa información inexacta.


Sin embargo, vuestra respuesta pone de manifiesto que vuestra postura es objetivamente más conservadora que la de esa misma oposición. Para Uds. la convocatoria del gobierno sólo los lleva a decir que la misma no es «oportuna», pero que en caso de realizarse Uds. participarían aportando un «planteo de democracia directa». Pero lo que está en juego en la presente situación política no es la retórica pasiva de oposición a la convocatoria gubernamental, mientras se espera verificar si el gobierno logra concretar su convocatoria. En este terreno, la oposición patronal está a vuestra izquierda, como lo demuestra que está impulsando una ofensiva en diversos terrenos para abortar legalmente el proyecto de Miranda, y para ello se vale del apoyo de todo el arco patronal que ha planteado, por medio de un manifiesto publicado en página entera en La Gaceta, su oposición al proyecto reformista del gobierno. Lo que cada día está más claro es que este bloque patronal no está dispuesto a movilizar al pueblo para impedir que el gobierno consume sus planes.


Entonces, lo que está en discusión es si la izquierda va a dejar en manos de la oposición patronal, de los Falú, Olijela Riva, Bussi, Parajón, Ascarate, etc. la dirección política de una lucha contra el gobierno, o si, por el contrario, va a explotar la crisis política que ha desatado la convocatoria gubernamental para plantear una salida independiente en favor de los obreros y el conjunto del pueblo trabajador. En ese sentido, el planteo no puede ser otro que el de llamar a la lucha de masas con la bandera de pan, trabajo, abajo la reforma trucha, fuera Miranda y todos los intendentes (que se vayan todos), que el poder pase a manos de una Asamblea Popular Constituyente en la provincia, los municipios y las comunas.

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