Tucumán: Gran elección del FIT, gran campaña del PO
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En las recientes elecciones generalesen Tucumán compitieron cuatro listas: el Frente Justicialista, Cambiemos por el Bicentenario, Fuerza Republicana (el bussismo) y el Frente de Izquierda.
En las Paso, el Frente Justicialista encabezado por el vicegobernador Jaldo había superado por 200 mil votos a Cambiemos, encabezado por el radical José Cano. Una diferencia aplastante que si se hubiera repetido en las elecciones del 22 de octubre hubiera significado que el peronismo se llevara tres de los cuatro cargos en disputa.
En función de esta posibilidad, el macrismo cambió de estrategia y nacionalizó la campaña, destacando que se votaba a favor o en contra de Macri. Así, Cano desapareció casi totalmente de la campaña y fue sustituido por la presencia de dirigentes nacionales de Cambiemos comenzando por el propio Macri.
Bussi y la crisis del justicialismo
El Frente Justicialista finalmente ganó la elección, pero la diferencia con Cambiemos se redujo de 200 mil votos en las Paso a 140 mil. Esto le permitió a Cambiemos conquistar un segundo diputado nacional y las cosas quedaron repartidas.
La pérdida de votos del Frente Justicialista no fue a parar a Cambiemos sino a Fuerza Republicana, que logró superar los 150 mil sufragios (15%) y por 4.000 votos no logró conquistar un diputado. Lo que ocurrió es que varios intendentes, delegados comunales y legisladores que responden al ex gobernador José Alperovich habían dado la orden de votar a Bussi para que el FJ encabezado por Jaldo y apadrinado por el gobernador Manzur sólo lograra dos diputados. Como Alperovich ya anunció que en 2019 piensa volver a disputar la gobernación, no podía permitir que Manzur y Jaldo quedaran mejor posicionados.
La respuesta a esta provocación de Alperovich vino al día siguiente de la elección cuando la capital amaneció toda afichada con la consigna Manzur-Jaldo 2019, y con el desplazamiento de la conducción de la Legislatura de todos los legisladores vinculados con el ex mandatario provincial. Es una guerra de camarillas que recién comienza y que amenaza con un estallido del PJ.
Manzur y Jaldo hicieron campaña destacando que iban a defender al pueblo de Tucumán. Pero no pasaron 24 horas para que hicieran declaraciones conciliadoras hacia al gobierno nacional y su ajustazo.
Con una deuda provincial de 10.000 millones, Manzur y Jaldo están empeñados en hacer buena letra. Además, hay un cerco judicial sobre la camarilla de gobierno pejotista y el propio Manzur aparece involucrado en algunas de las causas en las que están imputados Julio De Vido y José López. Antes de fin de año podría iniciarse el juicio oral del caso Paulina Lebbos que podría poner a todo el régimen político provincial en el banquillo.
El fantasma de la pueblada contra el fraude de 2015 ha llevado a que el gobierno de Manzur tome la iniciativa de impulsar la modificación del régimen electoral provincial, pero sin eliminar los acoples, que tienen rango constitucional. Cambiemos, a su vez, se ha pronunciado a favor de los acoples pero de manera acotada. Faltan dos años para las próximas elecciones provinciales y ya se han transformado en una fuente de crisis política.
El FIT y la campaña del PO
La elección del FIT, con 46 mil votos (4,7%), es la más importante de los últimos años, sólo superada en porcentaje por los resultados que obtuvo el PO en la Constituyente de 2006.
En la capital y Yerba Buena el porcentaje superó el 6%; en Tafí Viejo, el 5%.
El FIT, y en particular el Partido Obrero, han quedado fortalecidos política y organizativamente con decenas de nuevas incorporaciones, y frentes de intervención y localidades donde se ha abierto un trabajo político.
En el debate de candidatos televisados se destacó la consistencia y superioridad de los planteos de nuestro candidato Ariel Osatinsky, que logró una importante instalación.
El PO consiguió casi 700 fiscales. Realizó importantes actividades en oportunidad de la visita de Jorge Altamira, organizó y movilizó más de 200 mujeres luchadoras al Encuentro Nacional en Chaco, y realizó una campaña especial sobre la universidad (UNT) con un importante pronunciamiento de docentes e investigadores.
La campaña estuvo ligada al proceso político y las luchas populares. El caso Maldonado dio lugar a un proceso de movilización que sirvió en su desarrollo para delimitarnos de prácticamente todas las tendencias, incluso del PTS, que cuando apareció el cuerpo y se confirmó que era el de Santiago, declaró que levantaba la campaña electoral, una adaptación a la política de todo el arco político patronal comprometido con el crimen o su encubrimiento.
En contraposición, el PO mantuvo hasta el sábado 21 su iniciativa de movilización, y el viernes 20, cuando se realizó una autoconvocatoria, ya en la veda, llamó a continuar con la movilización unitaria y planteó que la lucha por el juicio y castigo debía continuar el domingo con el voto a la izquierda y luego el lunes uniéndola al repudio al naftazo.
Los 46 mil votos, el haber quedado como cuarto bloque electoral en la provincia, es una importante base para abordar el proceso que se viene.

