23/12/2021

Un fallo de impunidad en favor del macrismo y de todo un régimen de espionaje

Los servicios de inteligencia actúan contra el pueblo bajo los sucesivos gobiernos.

Mauricio Macri junto al exdirector de la AFI, Gustavo Arribas.

La Sala II de la Cámara Federal porteña emitió por mayoría un fallo donde niega que haya habido una estructura de espionaje ilegal durante el gobierno de Macri, y, de este modo, los jueces Mariano Llorens y Pablo Bertuzzi revocaron el procesamiento que pesaba sobre los exjefes de la AFI, Gustavo Arribas y Silvia Majdalani, por asociación ilícita y espionaje ilegal. En su lugar, depositaron la responsabilidad de lo sucedido en el accionar aislado de un grupo de agentes, integrantes del denominado «Súper Mario Bros», que, según los camaristas, realizaban tareas de espionaje, no orquestados desde la cúpula de la AFI, sino por cuenta propia.

Majdalani, por su parte, continúa procesada pero por un delito menor: el de incumplimiento de los deberes de funcionarios públicos, por no haber controlado adecuadamente a los agentes que tenía a su cargo en aquel momento como subdirectora de la AFI. A su vez, también se revocó el procesamiento de otros implicados como el exdirector administrativo de Asuntos Jurídicos de la AFI, Juan Sebastián de Stefano, y el exdirector del Servicio Penitenciario Federal, Emiliano Blanco. En el caso de las escuchas a los presos kirchneristas y a la propia Cristina Kirchner, Llorens y Bertuzzi argumentaron que fueron ejecutadas dentro del marco legal, bajo el amparo de una orden judicial.

Cabe destacar que ambos camaristas llegaron a Comodoro Py durante el macrismo, Llorens mediante concurso y Bertuzzi a través de un traslado. Esta afinidad política le garantizó a Macri un fallo que convalida su versión sobre lo sucedido y echa un manto de impunidad sobre la figura del exmandatario. “Si bien existen hechos objeto de esta pesquisa que podrían ser considerados ilegales, la prueba reunida no es suficiente para evidenciar la existencia de un plan masivo de inteligencia ilegal. Ello nos permitió descartar, de momento, la existencia de una asociación ilícita abocada a influir en la situación política, social y económica del país” determinaron.

Este hecho es una muestra de que las disputas que existen a ambos lados de la grieta por el control del aparato judicial no están motivadas por la búsqueda de la transparencia en los procesos sino en garantizar la impunidad en los delitos que envuelven tanto al oficialismo como a la oposición patronal. Por otra parte, el fallo absolutorio refleja el nivel de entrelazamiento que existe entre la Justicia y los servicios de inteligencia, los cuales se rigen bajo el método de los carpetazos, las escuchas ilegales, el armado de causas y el espionaje sobre las organizaciones populares, en función de garantizar los intereses patronales predominantes y actuar como correa de trasmisión del imperialismo.

Es un fallo que no solo exime al poder político de toda responsabilidad sobre el espionaje montado, sino también deja indemne a la AFI como institución, al afirmar que las escuchas perpetradas a miembros de la oposición y a periodistas corrieron por cuenta de agentes aislados que buscaban sacar un rédito personal. Finalmente, estamos frente a una Justicia de clase que intenta rescatar a un andamiaje clave para este régimen de explotación como son los servicios de inteligencia, cuya principal tarea es escarmentar la lucha de los trabajadores bajo todos los gobiernos. Un aparato que sigue intacto desde la dictadura a esta parte, socio de las mafias del narcotráfico y las redes de trata y que ha jugado un papel central en cada episodio de represión contra el pueblo.

En ese sentido, el comentario socarrón de Cristina Kirchner, sobre lo vergonzante del fallo a favor de Macri, es como mínimo una impostura, teniendo en cuenta que durante su gobierno la Side al mando de Stiuso impulsó el Proyecto X, destinado a espiar luchadores populares y de derechos humanos como Elia Espen. Tiempo después, CFK desplazó a Stiuso y renombró a la Side como AFI, para poner al frente de la misma al genocida Milani. Como vemos, una política de Estado en la cual el gobierno reposará más que nunca, en momentos donde se avecinan nuevos ataques sobre los sectores populares, de la mano del acuerdo con el FMI.

Frente a la impunidad reinante y conscientes del rol antiobrero que juegan los servicios de inteligencia, vamos por el desmantelamiento de la AFI y la apertura de los libros. Así como también luchamos por la elección popular y revocabilidad de jueces y fiscales. Elementos que nos dejarán en mejores condiciones para avanzar por todas nuestras demandas y derrotar el ajuste del FMI, el gobierno y la oposición patronal.

 

                     

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