Políticas

27/9/2023

Un IFE con tantos excluidos que no lo cobraría casi nadie

El gobierno anunció un bono de $94.000, en dos cuotas, para trabajadores informales no alcanzados por otros "beneficios".

Agregar Prensa Obrera como
medio preferido en Google
Trabajo informal.

El gobierno nacional acaba de anunciar el pago de un bono/IFE de $94.000, en dos cuotas, para trabajadores informales que no perciban ningún beneficio social, lo que restringe el universo a unos pocos cientos de miles de eventuales beneficiarios. La medida es parte de las “compensaciones” del gobierno tras la devaluación oficial y la ofensiva contra los ingresos populares, y no pasa de un paliativo en medio de un ajuste comandado por Sergio Massa y el FMI.

Quienes quieran acceder al beneficio deberán anotarse por medio de la Anses –lo que acota más la cantidad de beneficiarios- a partir de este miércoles 27 para cobrar la primera cuota de $47.000 en octubre.

Entre los requisitos se exige no contar con ninguna prestación o asistencia del Estado (programas sociales, AUH, AUE, Progresar, etc.), ni trabajo formal (relación de dependencia, monotributo, prestación por desempleo, etc.); contar con una cuenta bancaria y no haber sido beneficiario de ninguna otra medida anunciada por el gobierno.

La Anses, además, realizará una evaluación socioeconómica y patrimonial de los solicitantes, para evaluar sus niveles de consumo, bienes, cobertura médica y otros: es decir que se trata de un bono totalmente restrictivo, de temporada y que no pasa de un anuncio publicitario para las elecciones.

La última vez que se implementó una medida de este tipo fue a fines del 2022, cuando el gobierno pagó un bono de $45.000 –también en dos cuotas- a poco más de un millón de trabajadores informales, cuando los registros anteriores del IFE habían alcanzado a los nueve millones de beneficiarios. El  rango de influencia fue incluso más acotado de los esperado -algunos estiman un universo de 3 millones de potenciales beneficiarios- debido a todas las trabas añadidas por el gobierno y la Anses.

El paliativo oficial no alcanza ni a un tercio del valor de una canasta alimentaria de $130.000 y va destinado a un sector afectado por el bajísimo piso del salario mínimo (actuales $118.000) que este miércoles discutió el Consejo del Salario.

El gobierno nacional, a través de su ministro de Economía Sergio Massa, destacó que no se creará ningún fondo especial para la asistencia social en tiempo de crisis y ajuste del FMI sino que cobrarán un “anticipo extraordinario” de Ganancias de aquellos sectores que se beneficiaron con la devaluación del gobierno y el FMI. Casi una “contribución solidaria” para seguir haciendo grandes negocios, y a la espera de nuevas devaluaciones y golpes a los trabajadores.

La política de bonos y “compensaciones” de temporada del gobierno viene haciendo estragos en los bolsillos de los trabajadores, con una inflación que avanza sobre los salarios e ingresos populares. En este punto, la Unidad Piquetera marchó este miércoles desde el Obelisco al Ministerio de Trabajo y luego a Economía para denunciar el ajuste y reclamar un salario mínimo que cubra la canasta básica de pobreza de $284.687. Lo que de por sí empujaría los ingreso populares hacia arriba.

Pero esta orientación es incompatible con los planes de ajuste y déficit fiscal cero de Massa, Bullrich, Milei y el FMI, que buscan recortar por los sectores más pobres y vulnerables, haciendo pasar el ajuste como una “medida necesaria” para que el país salga adelante… para los capitalistas.

https://prensaobrera.com/politicas/la-presion-impositiva-cae-sobre-los-consumidores-y-las-exenciones-van-a-los-capitalistas

https://prensaobrera.com/sindicales/miercoles-27-convocan-a-movilizar-por-un-salario-minimo-que-cubra-la-canasta-basica