Políticas

12/6/2023|1670

Un primer balance de las elecciones mendocinas

Elección del 11 de junio de 2023

Las elecciones mendocinas se caracterizaron por una baja participación: 66% contra casi el 80% de las anteriores y apenas un 57% del padrón votó a alguna fuerza política. El cuadro electoral lo dominó la burguesía y en particular la derecha más allá de la dispersión, nada menor, en las múltiples elecciones internas.

El dato central que dejan las elecciones mendocinas es el fuerte retroceso del "poderoso" Alfredo Cornejo del radicalismo oficialista, más ligado a Bullrich, que cosechó el 23% de los votos generales contra el 20% del opositor interno Luis Petri, apoyado por Larreta y Lousteau, apenas a tres puntos porcentuales. Cambia Mendoza como bloque consigue el 43%.

La campaña de Cornejo se centró en la continuidad de la política del gobierno y “cuidar a Mendoza” en referencia al gobierno nacional y centralmente a La Cámpora, que no representó nunca una amenaza real.

El desafiante Petri se colocó en el plano del oficialismo planteando la necesidad de dinamizarlo, con un pegadizo spot “Dale Play dale Petri” en alusión al piloto automático del gobernador Rodolfo Suárez. Su planteo de mano dura fue aggiornado apelando a que “los chicos no pueden comer menos calorías que un preso”.

El exoficialista Omar De Marchi consiguió el 20% de los votos. Con un armado con base en la mayoría del PRO mendocino, pero sin su sello partidario, y el intendente radical de Las Heras, Daniel Orozco. Sumaron a radicales y peronistas díscolos. También a los partidos Libertario, Demócrata y otras expresiones centroderechistas menores.

Su campaña se concentró en la promesa de un progreso económico para Mendoza: “hacer de otra manera las cosas, hacerlo mejor”, un guiño a los sectores para el lobby minero.

A Cornejo le costará concentrar el voto derechista, puesto que el descontento creciente con la política de gobierno de la sociedad Suárez-Cornejo se expresó en el no voto y otra parte, contradictoriamente, fue capitalizada por quienes proponen ir más a fondo con la política de ajuste y beneficio a los sectores concentrados de la economía, pero haciéndolo mejor o poniendo play. Este espectro sumado cosechó el 63% de los votos.

Oposición

Las fuerzas opositoras no lograron capitalizar el retroceso del oficialismo.

El peronismo protagonizó su peor elección desde la vuelta de la democracia. Las cuatro fracciones que disputaron la interna no llegaron a sumar 16%. En este cuadro la lista de La Cámpora le ganó, con el 6,3% de los votos totales, a la lista del peronismo tradicional que encabezó el funcionario nacional Guillermo Carmona.

Las campañas propositivas de las listas peronistas chocaron con la catástrofe que está protagonizando el gobierno nacional, cualquier propuesta no solo no despertaba interés, sino que no sonaba creíble frente al brutal ajuste que está aplicando la Nación. Por otro lado el rol colaboracionista que viene llevando adelante el peronismo en la provincia lo anula como una oposición consecuente.

Si bien no significa un gran caudal electoral La Cámpora afronta el desafío de contener a los votos de las otras listas que en una parte podrían migrar hacia De Marchi en una virtual polarización de la elección.

El Partido Verde cosechó 4,5% en una campaña plagada de sospechas de complicidad con el cornejismo para dividir a la oposición y con evidentes síntomas de descontento en sus filas.

En este resultado general influyó un reflujo de las luchas populares, luego de que el gobierno logró levantar la huelga docente y en un marco de aislamiento del movimiento piquetero. En esas condiciones, se impuso en la elección una agenda fuertemente derechista.

La izquierda

El Frente de Izquierda conquistó un 3,95 %. Un leve retroceso en relación al 4,3% que sumaron el FIT y el MST en las elecciones de gobernador del 2019. En la interna se impuso la lista de los compañeros del PTS y el MST por 75% a 25%. En algunos distritos donde progresó fuertemente la organización de los trabajadores rurales como Luján o Rivadavia la relación es de 60 a 40.

La distribución de los votos es despareja. Mientras los votos de la lista del Partido Obrero se concentra en barrios humildes, cae fuertemente en las zonas acomodadas y medias, la otra lista invierte esta relación.

Mientras la campaña del partido obrero significó un despliegue militante y de conquista del voto uno a uno, la lista del PTS/MST apeló a una fuerte inversión en redes sociales y la presencia de figuras electorales con posicionamiento previo. Explotó el ángulo de presentar candidatos docentes y un programa de reivindicaciones de la educación. Esta política sumada a un conocimiento previo alcanzó para marcar el paso imponiéndose en la interna.

El Partido Obrero encaró la campaña luego de haber derrotado el encarcelamiento de Martín y Lorena, dirigentes del Polo Obrero, y de colocarnos a la cabeza de la lucha contra el gobierno, lo que llevó a una sucesión de causas penales contra nuestros compañeros. Esta incidencia de lucha se puso de manifiesto en que movilizamos 700 fiscales el día de la elección, un reagrupamiento político dentro de las filas del movimiento piquetero y sectores del movimiento obrero de la provincia. Pero este peso en la lucha de clases no se plasmó en un apoyo electoral, en una elección marcada por un fuerte peso de la derecha.

En los próximos días profundizaremos un balance de nuestra campaña que nos permita abordar los desafíos que se vienen, que incluyen la preparación de las luchas frente a los nuevos golpes que plantea el gobierno provincial, y la intervención en las elecciones generales municipales, provinciales y en las Paso nacionales.

El despliegue militante y la organización de decenas de compañeros deja planteado el desafío de darle un canal obrero y socialista al descontento creciente del pueblo trabajador.

https://prensaobrera.com/politicas/cinco-razones-para-participar-del-plenario-de-la-izquierda-y-los-luchadores