11/09/1997 | 556

«Un régimen que se cae»

Abrió el acto Pablo Rieznik, candidato a legislador por la Capital. Comenzó denunciando la aparición televisiva del torturador Etchecolatz, responsable de ‘la Noche de los Lápices’, frente a su torturado, Alfredo Bravo. Estos son algunos de los tramos más significativos de su discurso:


Más allá del sentimiento de adhesión a la víctima, lo políticamente fundamental es que Bravo es una doble víctima. Víctima de la tortura de la dictadura y semi-víctima, y semi-victimario, de una coalición política que va a estas elecciones con los Etchecolatz, con el capitán Ulloa en Salta, con Leopoldo Bravo, embajador de Videla.


La alianza de los ‘demócratas’ y ‘anticorruptos’ ha borrado del programa la reivindicación de la derogación de las leyes del Punto Final, de la amnistía y del Indulto. Buscan representar y representan, casi con esfuerzo a veces, a la misma clase social que financió los asesinatos, las vejaciones de niños, las violaciones de mujeres, y esa misma clase social es la que hoy financia la campaña de los principales partidos políticos, que desde el oficialismo y la oposición disputan el panorama en este escenario electoral.


Un régimen que se cae


Esta campaña electoral tiene como telón de fondo a Cabezas, a María Soledad, a Samid, a Fassi Lavalle, al estafador echado a las apuradas que venía a privatizar los aeropuertos. Es el telón de fondo de un régimen que se cae.


En esta Capital sucede una cosa fantástica: está en cana con el pelo que todavía no pudo desteñirse, la máxima autoridad del poder legislativo de este municipio autónomo. Acusado de ser el jefe de una banda que integran diputados y miembros de otros partidos de la oposición; el jefe de una banda que recaudaba fondos para Scioli. A su turno, en el Concejo Deliberante, la Alianza gobernante le puso una ‘alfombra roja’ para que se retirara, porque no le abrió juicio, ni le abrió causa, ni lo acusó de absolutamente nada.


No es apenas una triple Alianza la que gobierna aquí. No es apenas de dos partidos que tienen un tercero ‘virtual’ que es el que manda, la UIA, los capitanes de la industria, los partidarios de la ‘flexibilización’ laboral, la clase social de los Etchecolatz. Es una asociación ilícita que inunda este escenario electoral. Y aunque el Frepaso haya reclamado contra la ‘alfombra roja’ de Pico, es evidente que el aliado de un corrupto es un corrupto.


Dicen que el Frepaso surgió en su momento para hacer ‘otro país’, para hacer ‘otra política’, para ‘terminar con el bipartidismo’. Y en la elección siguiente aparecen fundidos con las patas del sistema. ¡Aquellos que dicen defender la firmeza de principios! Defienden el principio del camaleonismo político total. Hasta empezaron con partidos de izquierda, algunos con el nombre de comunistas y revolucionarios; pasaron por Bordón, al cual le regalaron, en otro acto de fraude y de encubrimiento, la elección para presidente, y terminan en este gran bloque.


Estamos en un final de régimen. En el mismo escenario hay una base más fundamental, quizá por eso todavía no aparece con fuerza en el plano político, y es nuestra tarea que aparezca. Estas son las elecciones de los cortes de ruta, del movimiento de los desocupados, del movimiento de la juventud que está quebrando la reforma educativa junto con los docentes. Y a los representantes de esos movimientos vamos a llevar al palco y vamos a llevar a la tribuna. Para decir sin cortapisas: No votar por los verdugos.


En el Partido Obrero, en sus listas, en este acto, están los trabajadores que piden aumento salarial; los que representan los cortes de ruta; los que reclaman el subsidio de 500 pesos y el trabajo para todos; los jubilados; los docentes. Los que se organizan y se organizaron en el país para imponer una salida propia a una crisis a la cual ninguna otra clase social le puede dar una salida.


Una nueva campaña electoral y un combate redoblado. Elevarlo, plantear las reivindicaciones y organizar a los jóvenes, a los trabajadores, a los docentes, a los jubilados, a todo el mundo. En el reagrupamiento, desenvolver la herramienta clave que sacará a nuestro país y a esta nación de la podredumbre a la cual los somete una clase totalmente parasitaria, y representantes políticos inclusive amorales.


Y esa herramienta es la construcción del partido de los trabajadores, del Partido Obrero. A luchar por los votos. A luchar por nuestras ideas. A luchar por los locales. A luchar por nuestra prensa. A luchar por crecer.

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