20/05/2016

Un “salario mínimo”, mínimo

El papel de la burocracia es de una entrega en toda la línea y ni siquiera se preocuparon por ocultarla. Omar Maturano, de La Fraternidad, declaró al salir de la reunión que querían “alcanzar (el costo de) la canasta básica, de $14.800, pero llegamos a $8000 y es un avance. No es fácil consensuar” Además, la reunión, según los medios, apenas duró media hora, es decir que “la pelea” de la burocracia no fue muy ardua.


El aumento del salario mínimo en tres cuotas, que lo llevan de los actuales $6.060 a poco más de $8000 (un 30% acumulativo) a partir de enero del año próximo y que fuera aprobado de manera unánime por el gobierno, las centrales empresarias y a la burocracia sindical, no sólo supone una miseria que apenas cubre el 50% del valor actual de la canasta familiar, sino que es un parámetro que impulsa hacia abajo los niveles salariales de los trabajadores –en especial de los jóvenes- que se incorporan al mercado laboral.


Está en la línea de la política acordada por el macrismo con McDonald´s, de precariedad y salarios de miseria, extendida al conjunto de la oferta de trabajo.  


“Los empresarios salieron conformes, más allá de su intención de no llevar el mínimo más allá de los $7.500”, (Clarín, 20/5). Es tan pequeña la diferencia con la cifra aprobada -$500 a partir de enero del 2017- que se entiende la satisfacción manifestada explícitamente por los representantes de las principales centrales empresarias como la UIA y AEA.


Pero, además, los popes empresarios extendieron el alcance de este acuerdo: Daniel Funes de Rioja, de la UIA, dijo que la citación de la reunión se explica en el contexto del “sinceramiento de la economía, las vicisitudes de los gremios y la ley antidespidos”. El empresario incluye así al miserable acuerdo firmado en el nuevo “desensillar hasta que aclare” de la burocracia, ahora frente al veto oficial a la superlimitada “ley antidespidos” aprobada por el Parlamento.


El aumento del seguro de desempleo a una escala que irá de $1875 a $3000, si bien le hace dar un salto porcentual importante, parte de una cifra absurda de $400 mensuales congelada desde hace diez años y que suponían su virtual desaparición. Una actualización por inflación haría que el valor actual debiera rondar los $5000. Pero porque el valor originario también estaba desactualizado, ya que, en realidad, debiera cubrir el costo de la canasta familiar, que hoy ronda los $16000.


El aumento del seguro de desempleo tiene como contrapartida la completa “libertad de despedir”, asegurada por el gobierno a las patronales junto a la virtual desaparición de los Repro.


El papel de la burocracia es de una entrega en toda la línea y ni siquiera se preocuparon por ocultarla. Omar Maturano, de La Fraternidad, declaró al salir de la reunión que querían “alcanzar (el costo de) la canasta básica, de $14.800, pero llegamos a $8000 y es un avance. No es fácil consensuar”. Maturano no sólo calificó como un “avance” llegar a poco más del 50% del mínimo que se necesita para vivir, sino que comparó su cálculo de la canasta de hoy con lo que será el salario mínimo dentro de ocho meses. Además, la  reunión, según los medios, apenas duró media hora, es decir que “la pelea” de la burocracia no fue muy ardua. 


Pero la burocracia también abandonó el reclamo por la actualización del mínimo en el Impuesto a las Ganancias (“no hubo avances concretos”, dice Clarín, 20/5), y el tema quedó para la discusión en “comisión”, acompañando así el planteo del macrismo de que cualquier modificación quede postergada para el año próximo.


Los medios destacan también que los temas “del ausentismo” y “los descuentos salariales por huelga”, “no entraron… para que no corriera riesgo el acuerdo”. Pero hay acuerdo de la burocracia de que formen parte de las reuniones en las “comisiones” que se realizarán el mes próximo.


Las dos CTA votaron en contra del acuerdo pero no plantearon la más mínima crítica a las tres CGT que aprobaron el mísero aumento y abandonaron toda posible respuesta al veto y al reclamo por Ganancias.


El reclamo debe ser: salario mínimo y seguro de desempleo igual a la canasta familiar.

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