10/10/2013 | 1289

Una alternativa obrera y socialista para San Vicente

Sebastián Amaya y Mirta Alvarez, candidatos a concejales de San Vicente por el Frente de Izquierda y de los Trabajadores

El Frente de Izquierda y de los Trabajadores de San Vicente está conformado por vecinos y trabajadores que, al igual que vos, están cansados de la corrupción, la inseguridad, el vaciamiento y el abandono que venimos sufriendo desde hace muchos años en este gran distrito, en el que las alternativas políticas siempre tienen las mismas caras.


Los trabajadores de la educación, de la salud, la juventud, los jubilados, la población entera del distrito sabe que hay falencias gravísimas que nadie se atreve a denunciar.


El servicio de salud, tanto del hospital como de las salitas de primeros auxilios, es deficiente para las necesidades básicas de la población: insuficiente servicio de pediatría, escasez de médicos para las urgencias por falta de nombramiento de profesionales y, ni qué hablar, una cuestión de padecimiento público: la atención y turnos para las especialidades médicas.


La situación de las escuelas no escapa de la desidia municipal y provincial. Faltan jardines, que los docentes trabajen en condiciones dignas, con aulas acondicionadas a la cantidad de alumnos. En la mayoría de las escuelas, se comenzó el ciclo lectivo con más de 40 alumnos por curso, en condiciones imposibles para quien debe educar. Una gran cantidad de los padres de familia de nuestro distrito trabajan en cooperativas municipales.


Queremos terminar con el trabajo en negro: todos los cooperativistas deben pasar a planta permanente municipal con un salario inicial igual a la canasta familiar, obra social y los beneficios de cualquier trabajo en blanco. En los barrios periféricos, hay carencias y urgencias habitacionales. No llegan los servicios básicos de agua corriente, gas, ni qué hablar de cloacas y obras de saneamiento. Esto va de la mano de la ausencia total de una planificación de viviendas sociales.


Sin embargo, el boom inmobiliario se desarrolla sin límite, beneficiando a los grandes especuladores. Un tema crucial que aqueja a todos los habitantes de la ciudad por igual es la evidente desinversión energética que afecta desde hace tiempo a la población en general con cortes sistemáticos del servicio eléctrico. Sobre todo, a los comerciantes que se ven obligados a comprar grupos electrógenos que representan un riesgo enorme para la integridad y salud de la población.


La seguridad pública no existe. Las fuerzas de seguridad no dan garantías. Muchas veces las jefaturas policiales están involucradas en la administración del delito, cuando éste no tiene directamente protección política.


Proponemos:


Disponer de las tierras ociosas para emprender una urbanización con construcción de viviendas familiares, bajo control de los vecinos de los recursos, de la asignación de viviendas a quienes las necesitan y financiada en cuotas no mayores al 10% del salario.


Abajo el trabajo en negro, pase a planta permanente y con el mejor convenio a todos los trabajadores precarizados estatales o privados.


Obras de saneamiento en todos los barrios. Fuera la privatización de los servicios públicos.


Inversiones estatales en el área energética, bajo control obrero.


Construcción y/o ampliación de escuelas, jardines de infantes y un hospital público, bajo financiamiento y administración de los trabajadores.


Proponemos una seguridad pública basada en la organización vecinal y en el voto directo de los responsables. Inversión en alumbrado y pavimentación de calles.


Apertura de los libros contables del municipio. Impuestos crecientes a los grandes capitales y a los countries privados para financiar obras en los barrios obreros. Que los recursos los administren los trabajadores.


Por todo esto y muchas propuestas más, venimos a proponer una alternativa diferente. Un San Vicente mejor de la mano de los trabajadores. ¡Participe, vecino!