Políticas

1/5/1997

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Voto en blanco contra el Frente de Izquierda

El partido comunista, al menos el de Catamarca, tiene sentido de la oportunidad. Lo demuestra su decisión de anunciar el voto en blanco para las elecciones de Catamarca con solamente una semana de anticipación. Delata de esta manera la vacuidad de su flamante posición anti-electoralista, que no consiste en denunciar a las elecciones burguesas y luchar por un abstencionismo militante frente a las urnas, sino en promover el abstencionismo político de su partido frente a la realidad y los acontecimientos que la rodean.


En forma muy sencilla, es la confesión de una bancarrota política.


Para disimular esta bancarrota, el partido comunista, al menos el de Catamarca, la emprende contra el Partido Obrero, también en este caso con envidiable sentido de los tiempos. Porque al hacerlo una semana antes de las elecciones, evita que una polémica sobre la cuestión promueva el interés de los militantes de la izquierda. El partido comunista, al menos el de Catamarca, es capaz de ‘criticar’ con considerable demora, pero no tiene la menor disposición para la polémica.


Pero la crítica del PC delata que no saben lo que quieren, ni adónde van. ¿Porque cómo se explica que nos ataquen por proponer un frente de izquierda “sobre el vencimiento de los plazos del calendario electoral”, si por otro lado decidieron votar en blanco? Si concurrir a las elecciones es equivocado, qué importa que se les hubiera propuesto un frente a último momento. Y si había que participar, ¿por qué mortificarse tanto por una propuesta de última hora? Además, si había que tener premura, ¿por qué no se adelantaron ellos a proponer un frente?


Cualquier persona honesta sabe que el Partido Obrero salió con un planteo de frente de izquierda a principios de diciembre pasado, al concluir su congreso anual. También desde entonces sacó la cabeza el coro de los que nos acusaron de electoralistas. ¿De dónde saca el partido comunista, al menos el de Catamarca, que hacemos propuestas de último momento?


Quizá los de Catamarca no lo sepan, pero el partido comunista al menos sí lo sabe, que desde enero existe un Mesa de la izquierda que tiene inscripto en su temario el frente de izquierda en Catamarca. Los representantes del Mst y del PC nunca quisieron tratar el punto, pero es desleal acusarnos de propuestas de última hora. Por alguna razón, el PC y el Mst hicieron un frente electoral en Santiago del Estero sin que hasta ahora hayamos escuchado ninguna clase de improperios, al menos de parte del PC de Catamarca.


Todo el mundo sabe que el gobierno de Catamarca convocó a elecciones fuera de los plazos legales correspondientes, lo que obligó a todos los partidos a apurarse. En lugar de acusar al gobierno por su ‘apresuramiento’, el partido comunista acusa al PO por la celeridad con que se empeñó en desbaratar el intento de excluirlo de las elecciones. Al menos el PC de Catamarca.


La publicación sin reservas ni delimitaciones de la posición votoblanquista del partido comunista de Catamarca en el semanario del comité central del partido comunista, significa que éste respalda la posición votoblanquista para las elecciones de octubre próximo. Es lamentable que el comité central del partido comunista prefiera la maniobra sinuosa y la confusión, al debate franco.


Pero no conforme con denunciar la propuesta de frente como una operación de última hora, cuando ya tenía decidido el voto en blanco, el partido comunista, al menos el de Catamarca, nos revela que tampoco se opone al frente electoral de izquierda en nombre del voto en blanco, sino en nombre de “constituir una herramienta política de carácter permanente que trascienda lo electoral”. Es que para el PC, al menos de Catamarca, el defecto de su experiencia frentista anterior en la Alianza del Sur y en el Frente Grande consiste en que no ‘trascendió lo electoral’ o no se transformó en ‘permanente’. El partido comunista proyecta de esta manera una estrategia, no socialista sino democratizante, de integración al Estado capitalista, que es la estrategia que señalaron los Frentes del Sur y Grande. La crítica a lo electoral es un señuelo para incautos, o sea una maniobra diversionista, porque se plantea la creación de una fuerza permanente basada en una estrategia democratizante y electoralista. El partido comunista opone a la táctica electoral del Partido Obrero una estrategia electoralista permanente.


¿El partido comunista, al menos el de Catamarca, sabe acaso de lo que está hablando cuando dice que “el proceso electoral se constituye como el principal instrumento de los sectores que detentan el poder para legitimarse”? Si esto es así, es necesario ir a las elecciones con la mayor fuerza posible para‘deslegitimarlo’. Pero hay algo más importante aún, porque cuando el ‘proceso electoral’ se convierte en ‘el principal instrumento’, esto significa que los demás se han agotado, que los recursos de la burguesía han quedado reducidos al mínimo y que, como lo señaló Engels, el conjunto de la burguesía se agrupa detrás del programa de la ‘democracia pura’. El PC, sin darse cuenta, nos caracteriza una situación inmediata o potencialmente revolucionaria. Sin embargo, propone crear una‘herramienta’, no un partido, democratizante, no revolucionaria.


Critica a las elecciones en nombre de las elecciones y a la democracia burguesa en defensa de la democracia burguesa. Mientras tanto, divide a la izquierda predicando un voto en blanco vacío de contenido.