Políticas
9/4/2026
Wall Street conduce el saqueo de YPF y de Argentina
No al aumento de combustibles.
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YPF.
Los recientes aumentos de los combustibles del 21% en pocos días, sin otra razón que el ataque a Irán y el cierre del Estrecho de Ormuz, revela que la “nacionalizada” YPF trabaja para su rentabilidad y la suba de sus acciones antes que para los consumidores argentinos desde donde extrae el petróleo y exporta una parte de su producción.
La continuidad de la guerra en Medio Oriente generará nuevos aumentos, como ya anunció su presidente, el Ing. Marín, al anunciar una “tregua” de aumentos de 45 días.
El alto nivel inflacionario, de un promedio de 3% mensual, se incrementará por los aumentos de los combustibles, impuestos y tarifas dando nuevos golpes al empobrecimiento general que impone el gobierno de Milei. Ante esta nueva “guerra de precios” veamos el papel que ha jugado YPF y cómo enfrentarlo.
La entrega de la soberanía de las empresas que explotan las riquezas nacionales tiene en YPF (la mayor empresa industrial) un ejemplo digno de repasar.
La entrega de la soberanía judicial y económica de YPF
El caso del reciente juicio sobre YPF contra el Estado nacional demostró el grado de arbitrariedad en defensa del fondo buitre Bulford en el juzgado de Loretta Preska y otro caso fue la demanda del fondo buitre Elliot por cobro de deuda cuando se capturó la fragata Sarmiento.
En Wall Street cotizan las principales empresas argentinas donde cobran dividendos los accionistas de la extracción de la riqueza en Argentina y están bajo la jurisdicción de la legislación de Nueva York ante cualquier diferendo.
En Wall Street (Nasdaq y Nyse) las dos bolsas de Nueva York cotizan las mayores empresas con sede en Argentina: YPF; Pampa Energía; Vista. Los bancos Galicia; Supervielle; Macro; BBVA. Mercado Libre; IRSA; Cresud; Globan; Bioceres; … etc.
La cotización en Wall Street de estas empresas es una vía de recibir las ganancias (en dólares) obtenidas en Argentina. Es una vía para sacar las ganancias del país y un mecanismo para sacar capitales al exterior (Dólar contado con “liqui”).
La privatización de YPF, o el entreguismo de Menem del patrimonio nacional
Carlos Menem, con su plan de privatizaciones, transformó a YPF de sociedad del Estado en una sociedad anónima y luego vendió el 45,6% de las acciones de YPF en la bolsa de Nueva York en 1993. En 1999 Repsol compró la mayoría accionaria de YPF. La operación se realizó en varios tramos: compró las acciones en manos del Estado argentino (14.99%) en 2.100 millones de dólares y lanzó una oferta de compra (OPA) en Nueva York y Buenos Aires por el resto. Así se hizo del 98% de las acciones de la empresa. El Estado argentino se quedó con la acción de oro que permite vetar ciertas decisiones de la empresa (Clarín, 26/6/1999).
Maria Eugenia Estenssoro -hija del que fuera presidente de YPF- en una nota en La Nación relata el detrás de escena de la operación. Carlos Menem y Juan Carlos, el rey de España, acuerdan la compra-venta. Para eso Menem le recomendó a “Juan Carlos” que se ponga en contacto con Roberto Dromi (su ministro de Obras publicas).
“Dromi, con la colaboración activa del gobierno, hizo todo lo posible para que YPF accediera a modificar el estatuto y facilitara la compra por parte de Repsol solo comprando el paquete en manos del Estado (20%) y como accionista principal manejar la empresa”. Repsol logró un préstamo para comprar el 98% de las acciones en 16.000 millones de dólares. Y el gobierno argentino, en posesión de la “acción de Oro”, podía vetar y trabar la venta. Algo que no hizo, facilitando la toma del control por Repsol (La Nación, 12/5/1999). Hoy la “acción de Oro” sigue estando en manos del Estado. El que la custodia es el Jefe de Gabinete, Manuel Adorni que también es miembro del directorio de la empresa.
Fue una compra “arreglada”. Hubo un solo postor (Repsol), como explica M. E. Estenssoro en La Nación: una “venta a medida” como también fue la venta de Aerolíneas Argentinas a Iberia para desguazarla.
YPF era una empresa rentable, con cuantiosas reservas y superior en capitalización que Repsol
“En el período 2001-2006 YPF distribuyó dividendos en efectivo por 8.200 millones de dólares, lo que significa que en apenas seis años Repsol recuperó más de la mitad de lo que desembolsó para adquirir el 99 por ciento de las acciones de la ex petrolera estatal”.
Esa “montaña de dinero que fue a la caja o al bolsillo de accionistas contrasta con el bajo nivel de inversiones que, según el gobierno y la mayoría de especialistas, realizó la compañía en esos últimos años.” (Iade, 1/7/2007).
Lo cierto es que los 8.199 millones de dólares fueron remesados a la casa matriz de Repsol en España, que de esta manera recobró en muy poco tiempo el 55% de los 15.100 millones de dólares que pagó por YPF en 1999.
Repsol, al tener la mayoría accionaria, hizo un vaciamiento de la empresa para pagar los créditos con la que la compró apoyado en el eje Menem-Juan Carlos. Repsol no era una empresa ni con patrimonio ni ganancias suficientes para comprar YPF. Su patrimonio era de 7.500 millones de dólares, con ventas por 22.200 millones al año y una rentabilidad baja, de sólo 1.000 millones.
¿Cómo hizo pará para repagar el préstamo de 16.000 millones de dólares (dos veces su patrimonio) que tomó para comprar YPF? De préstamos (BBV, La Caixa, Citibank, Goldman Sachs, Merrill Lynch y UBS) con los que compró la empresa (El Mundo,23/6/1999).
Vendió importantes yacimientos a precios irrisorios a la misma Repsol. Se incluyeron la transferencia de áreas en Perú, Ecuador y Venezuela a Repsol España, y la venta de otras concesiones a empresas como British Petroleum y la chilena ENAP. Repsol produjo el desabastecimiento energético de Argentina al vender sus yacimientos mִás productivos.
El directorio de YPF en manos de Repsol repartía dividendos por encima de su rentabilidad para recuperar los préstamos de la compra. Una política de vaciamiento y desinversión que en poco tiempo llevó al desabastecimiento energético de todo el país y la necesidad de importar GNL a precios siderales.
Entre 1999 y 2005 Repsol vendió activos por 3.063,5 millones de dólares. Un informe realizado durante el paso de Axel Kicillof por el Ministerio de Economía describe: “… la estrategia de depredación, desinversión y desabastecimiento del mercado interno que desplegó el grupo Repsol desde que tomó el control de YPF en el año 1999”.
Repsol realizó también un vaciamiento de las Reservas de YPF, reduciendolas de 2.768,5 millones de barriles en 1999 a 977,5 en 2011. La diferencia de 1.791 millones de barriles, a valor actual, son 179.000 millones de dólares.
YPF sometida a los buitres en los tribunales de Nueva York
El desguace y rapiña de YPF es similar a lo ocurrido con Aerolíneas Argentinas, vendida a Iberia, que se transfirió activos (aviones, rutas). Ya para 2001, la empresa estaba vaciada y en bancarrota, con alta deuda y pocos aviones, siendo necesario estatizarla en 2008 para que siga funcionando.
El vaciamiento de YPF tiene consecuencias para todo el país. La cantidad de pozos exploratorios se redujo drásticamente. Mientras que en 1998 se perforaron 30 pozos, cayó a solo 8 en 2010. Mientras que en el resto del mundo Repsol destinó a inversión en exploración un porcentaje de las ganancias significativamente mayor.
Se produce un desabastecimiento energético. Y en abril de 2012, el gobierno compra el 51% de las acciones de YPF S.A. a Repsol. Luego el fondo buitre Burford compra los derechos para demandar a YPF por 15 millones de euros, adquiriendo los derechos legales del Grupo Petersen que había quebrado en España. Burford obtienen un fallo favorable de la jueza Loretta Preska en Nueva York contra el Estado argentino por 16 mil millones de dólares. Que en un reciente fallo, la cámara de apelación revocó.
No al aumento de los combustibles
La guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán impide a los mayores productores de petróleo de poder disponer de su producción por el cierre del Estrecho de Ormuz. La escasez de petróleo y todos sus derivados, combustibles, plásticos, etc. ya han producido un salto de precios que es incierto los niveles que puede alcanzar.
El directorio de YPF produjo un gran un aumento de combustibles cuando ningún insumo ha subido de precios. Esa suba atenta contra todos los consumidores del país de industrias y privados con ingresos congelados o en retroceso. Debemos denunciar y rechazar estos aumentos.
YPF es la mayor productora de petróleo del país, es una empresa integrada con exploración; explotación; refinería y la mayor red de distribución nacional. En la actual crisis energética global creada por el cierre del Estrecho de Ormuz tendrá un rol central en la provisión local.
Ha tenido un aumento en su producción en 2025 que se aproxima a los 400 mil barriles diarios, con total de 4.355 pozos activos. De esa producción se exporta entre un 15 al 20%, que recibe el aumento del precio del crudo que ha subido el 80% desde inicios de año. Los accionistas de la empresa han sido beneficiarios con subas de 20% desde inicios de año.
La guerra en Medio Oriente no justifica el aumento de los combustibles.
El aumento de precios que decidió el presidente de la empresa, el Ing. Marín, no tienen otro objetivo que reducir el consumo interno y aumentar los saldos exportables para incrementar las ganancias. Como ejemplo de ese proceso, el poder adquisitivo del salario medido en litros de nafta cayó un 17% en el último mes, reflejando el deterioro relativo del salario frente al salto de precios. Falta el traslado que se producirá en el transporte.
En la misma línea, un relevamiento (Romano Group) indicó que, entre el 28 de febrero y el 28 de marzo, en solo un mes, YPF aplicó subas promedio del 19% en el gasoil, 17% en la nafta súper y 15% en la Infinia a nivel nacional.
Por eso debemos hacer una campaña por no al aumento de los combustibles. Por la nacionalización total de YPF bajo control obrero, y el control del comercio exterior.




