23/05/2002 | 755

«La vanguardia piquetera está llamada a ser dirección del conjunto de los trabajadores»

El informe de Nestor Pitrola

El informe político del Congreso estuvo a cargo de Néstor Pitrola, que comenzó situándolo políticamente: «El Polo Obrero es parte y resultado de una década de movilización piquetera de la clase obrera desde el Santiagueñazo en adelante. Este Congreso es un punto de apoyo por la huelga general, activa, política, de masas para acabar con el gobierno de Duhalde y para echar al FMI. El planteo de que la clase trabajadora gobierne es el que va a guiar las deliberaciones del Congreso, porque hay una crisis de poder».


Crisis mundial


Ya en la 1ª Asamblea Piquetera de La Matanza, el Polo Obrero señaló que la crisis argentina es la expresión de una crisis internacional. Los que dijeron que la crisis argentina no produciría «contagio», se equivocaron. En Uruguay comenzó un proceso de quiebra bancaria, debutó el cacerolazo y la central obrera PIT-CNT convocó a un paro nacional. Pero lo que más les preocupa es la situación de Brasil, donde no hay índice económico que no esté en caída. El Brasil de hoy es lo más parecido a la Argentina de hace un año, antes de la caída de De la Rúa y Cavallo y la rebelión popular. No es cierto que haya «nerviosismo» en los mercados por el ascenso de la candidatura de Lula, que está más frenapista que nunca, sino que el ascenso de esa candidatura es el resultado de una completa crisis económica y política en el gigante latinoamericano.


Brasil y Uruguay confirman que la crisis argentina es una expresión extrema de una crisis internacional, y por eso el carácter internacional de nuestro planteo de salida de los trabajadores a la crisis que hemos puesto en la calle este 1º de Mayo.


Situación revolucionaria


El 19 y 20 de diciembre abrieron una situación revolucionaria y pusieron a la orden del día la cuestión del poder para los trabajadores. Planteamos, junto con la Asambleas Populares y el pueblo en la calle, «¡Que se vayan todos!».


El Polo Obrero caracterizó al gobierno de Duhalde como una alianza entre el Tesoro norteamericano y los pulpos locales, y dijo que de esa alianza sólo podría salir la entrega y la capitulación. Ya el 5 de enero, este Polo Obrero, con los compañeros del Bloque Piquetero Nacional y con los compañeros de Barrios de Pie, ganamos la Plaza de Mayo e hicimos debutar el año con piquetes, en la calle, planteando que se vaya Duhalde.


La guerra entre la banca y el gobierno de Duhalde es la manifestación de que desde el 19 y 20 hasta aquí, la situación revolucionaria no ha parado de agravarse, tanto en el plano económico como en el político y el de la catástrofe social. El gobierno es conciente de que la confiscación de los depósitos, como exige la banca, lleva a un nuevo 19 y 20 de diciembre. Pero la política que le opone va a llevar a la quiebra de bancos, a la hiperinflación, al agravamiento de la recesión. Ambas variantes conducen a un descalabro económico y de las condiciones de vida de las masas; en oposición a este descalabro, el Polo Obrero viene planteando, desde antes del corralito, la nacionalización sin pago de la banca.


Las reservas están en caída vertiginosa; la emisión monetaria, en sólo cuatro meses, ya superó en 1.300 millones la pauta para todo el año; la recaudación cae en forma vertical; el producto bruto cayó un 15%. Estamos en el umbral de la hiperinflación, lo que significa la destrucción de los salarios y de los miserables 150 pesos de los «planes». Hoy, con el 25% de los compañeros desocupados, con un salario medio que está por debajo de la línea de pobreza, esto sería una catástrofe social absolutamente insoportable. Los capitalistas quieren utilizar esta desorganización económica como un arma para desmoralizar a los trabajadores y sacarles la voluntad de lucha.


Se ha confirmado en estos cinco meses nuestra caracterización de que nos escontra-mos, no frente a una simple «crisis», sino ante una completa disolución de las relaciones sociales capitalistas.


Elecciones: zanahoria de un golpe de fuerza contra los trabajadores


La caída de Remes Lenicov abrió la cuenta regresiva del gobierno de Duhalde. Estamos ante un gobierno acabado: subió por una resolución trucha del Congreso y perdió su base parlamentaria; está basado en una liga de gobernadores y perdió el apoyo de los gobernadores. El enfrentamiento abierto con Reutemann muestra que los planes dados por pacto entre el gobierno y la FTV-CCC son usados por el gobierno de Duhalde en función de un proyecto político propio.


Esta crisis abrió el debate de una salida electoral a la crisis. Algunos, obnubilados por esta fantasía, fueron capaces de dividir el acto obrero y piquetero de la Plaza de Mayo en función de prepararse para una variante electoral. El adelantamiento de las elecciones es una salida de la burguesía; es la zanahoria de un golpe de fuerza contra los trabajadores.


La patota de Barrionuevo ha ido a parar a un gobierno que actúa por decreto porque la institución parlamentaria no tiene capacidad de arbitrar en una crisis excepcional. El propio gobierno de Duhalde se desliza hacia la represión, el decretazo y el autogolpe.


Desintegración de la burocracia sindical


La burocracia sindical ha entrado en un proceso de desintegración política, en particular la CGT de Moyano. Se fue la UOM; antes se fueron los papeleros; los taxistas y otros gremios no quieren enfrentar al gobierno de Duhalde. El éxito del Bloque Piquetero, que ganó las calles y cortó las rutas en todo el país, puso en ridículo a esta burocracia sindical traidora, pero en el levantamiento por lluvia del paro hay una crisis muy profunda de la burocracia, que se replantea la «unidad» con los West Ocampo, Daer y Cavalieri alrededor de una salida de los pulpos privatizadores, los Techint y Pérez Companc.


La CTA no está muy lejos de esta perspectiva política. Por eso, muchos de los más podridos burócratas de la UOM compartieron con la CTA la «Marcha del Acero», cuyo libreto lo escribió la familia Rocca de Techint, y la tribuna del 1º de Mayo. Por eso compartieron la tregua de cinco meses. Hoy, después de la inflación del 100%, vuelven a levantar la bandera de los 380 pesos. No es casual que la CTA de Córdoba haya firmado una tregua con el gobierno de De la Sota, o que, con los métodos de la patota sindical, la FTV de Luis D’Elía echara a los compañeros de Barrios de Pie.


El llamamiento del Polo Obrero y del Bloque Piquetero a las organizaciones piqueteras, de organizarse junto a la Aníbal Verón y al Bloque Piquetero para que rompan con el gobierno, acaben con la tregua y terminemos con el gobierno de Duhalde, está plenamente vigente.


Huelga general y Asamblea Popular Constituyente


La descomposición de la burocracia pone la consigna de recuperar los sindicatos como una tarea candente de la hora. La incorporación del movimiento obrero industrial, la lucha por asambleas en cada gremio, la expulsión de la burocracia sindical, la lucha por un Congreso de Bases del movimiento obrero y por la huelga general, están a la orden del día como palanca fundamental para que el movimiento piquetero, de obreros ocupados y desocupados, junto con las Asambleas Populares, podamos acabar con el gobierno y abrir paso a una salida política de los trabajadores.


El Polo Obrero plantea que tenemos que ir por el camino de «otro 19 y 20», para reemplazar a los gobiernos capitalistas de la Nación, de las provincias y de cada municipio por una Asamblea Popular Constituyente libre y soberana. El 1º de Mayo planteamos que necesitamos «otro 19 y 20» para acabar con el gobierno, no mediante una elección anticipada sino por medio de una nueva rebelión popular, porque queremos crear las condiciones para que la clase social que se ponga a la cabeza de esta lucha, la clase obrera piquetera, sea la que lidere la rebelión popular y convoque a una Asamblea Popular Constituyente que pueda reorganizar política, social y económicamente el país.


Una Asamblea Popular Constituyente tiene la característica de establecer la deliberación popular como método de gobierno, de unir la tarea ejecutiva y deliberativa. La consigna de la Asamblea Popular Constituyente como resultado de una nueva rebelión popular se ajusta al crecimiento de las organizaciones populares, piqueteras, Asambleas Populares, como organizaciones de lucha y de poder; en cambio, la consigna de elecciones anticipadas forma parte de un operativo para anestesiar el proceso de lucha y de poder que representan las Asambleas Populares y las Asambleas Piqueteras.


El desarrollo del Polo Obrero


En poco más de dos años, hemos recorrido un corto pero riquísmo camino de organización, de lucha, de estructuración política, de congresos regionales, de huelgas, de formación del Bloque Piquetero Nacional.


El Polo Obrero se ha constituido como una organización piquetera en el sentido estratégico en que entendemos este término: el piquetero es la vanguardia obrera que hunde sus raíces en las grandes puebladas, en las grandes huelgas y cortes de ruta, en la organización masiva; en la fusión de toda esa experiencia política que se manifiesta en los delegados sindicales, en los delegados de desocupados y en los delegados de asentamientos que están presentes en este Congreso. Para nosotros, y nadie nos va a mover de esto, la clase obrera es una sola, ocupada y desocupada, y su vanguardia piquetera está llamada a ser la dirección del conjunto de los trabajadores.


La construcción del Bloque Piquetero Nacional es, para nosotros, una tarea estratégica, y lucharemos en el seno de las organizaciones piqueteras para seguir progresando en su homogeinización política alrededor de la cuestión esencial que debe unir a la clase obrera y el pueblo: la cuestión del poder, la lucha por el gobierno de los trabajadores.