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21 de enero de 2016 | #1397

EXCLUSIVO DE INTERNET

Chile: frente a la “ley corta para la Gratuidad” de la Nueva Mayoría

En lo concreto, después de la impugnación del TC, en donde no se enfrentaron dos posiciones divergentes (de hecho la derecha no está en contra de la orientación de la reforma), esta “gran beca” buscan aplicarla para el próximo año a poco más de 200 mil estudiantes (que es un 20% de la matricula total) y todo el resto de los estudiantes seguiremos pagando directamente o en el sistema de becas y créditos. Hoy se informó que serán integradas las tres universidades que quedaban fuera, donde una de ellas es la Utem (Universidad Tecnológica Metropolitana). El gobierno ha declarado que la “gratuidad” podrá llegar a los planteles privados, siempre y cuando estos cumplan una seria de requisitos que estarían establecidos bajo un mecanismo nuevo de “acreditación”.

Desde la Tendencia Juventud Revolucionaria (TJR) nos oponemos abiertamente a todos los mecanismos que buscan medir la validez de una institución en función de su “calidad”. No nos podemos dejar llevar por el léxico de los enemigos de la educación, ya que el concepto capitalista de “calidad” busca fomentar los atributos que el mercado necesita para la que la educación le sea funcional a sus interese privados. Quieren juzgar la calidad como hacen con cualquier producto, el cual debe funcionar para el mercado, o sea, se tiene que poder vender y alguien lo tiene que querer comprar. La idea de “acreditación de calidad” se opone a que sean las comunidades educativas quienes bajo formas democráticas de organización decidan sobre la organización de la vida educacional.

El principal promotor de esta idea “regular” a los privados ha sido el Partido Comunista, y una serie de organizaciones que dicen ser de “izquierda” y que le hacen de furgón de cola, con lo cual pretende naturalizar y eternizar la existencia de la educación privada, siempre y cuando demuestre “calidad”, enrielando a la educación del país bajo la ideológica idea de una “educación privada con rol público”.

Desde la TJR comprendemos que bajo estos términos tendremos que seguir luchando en nuestra universidad por una verdadera gratuidad, la cual debe aplicarse a la Utem por concepto de aportes basales. Tenemos la obligación de defender la experiencia ganada por el movimiento estudiantil en todos los últimos años de lucha, tenemos que defender sus principales conclusiones, bajo las cuales sabemos que para terminar con la privatización en la Utem y en la educación superior en general, se tiene que terminar el cobro por educación, sea este directo o indirecto, y deben ser las instituciones públicas y gratuitas las que aseguren un acceso abierto e igualitario. Es por esto que reclamamos que el Estado se haga de la gratuidad para la Utem en base a un financiamiento directo de forma inmediata, el cual sea definido en base a la deliberación colectiva de todos los estamentos de la universidad mediando las instancias de organización democrática que sean necesarias. El primer paso concreto para terminar con la educación privada, y para que de manera efectiva las más amplias capas de la población puedan tener el derecho de acceder a la educación pública, pasa porque las universidades públicas puedan ser controladas por sus comunidades educativas y expandan de forma significativa sin restricciones, bajo procesos de libre acceso. Si la rectoría, los docentes, los trabajadores y los estudiantes de la Utem quieren luchar por una Utem estatal, pública y gratuita en serio, éste es el primer paso."

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