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“Los candidatos patronales son un relevo de la dictadura”

Discurso pronunciado por Christian Rath en el acto de proclamación de las candidaturas del Partido Obrero, en el Luna Park. Publicado en Prensa Obrera #34, 5/10/1983.

Estamos en presencia de un relevo de hombres concertado con la dictadura militar. Esto no necesitamos verlo después del 30 de octubre, esto lo estamos viendo hoy. Porque todo el esfuerzo de estos partidos patronales es para imponer los mismos planes de la camarilla militar, solamente bajo un ropaje pseudo constitucional. Aquí se acaba de firmar la ley de autoamnistía y ¿qué dicen Luder y Alfonsín? Que la ley de amnistía debe ser tratada por el futuro parlamento y ese parlamento mayoritariamente integrado por representantes del gran capital y de la patronal va a tratar mañana una ley de autoamnistía que trate de hacerle pasar a la nación el olvido de los 30.000 desaparecidos. El gobierno militar acaba de pactar con la banca mundial acuerdos que nos colocan en la peor situación frente al imperialismo desde 1810. ¿Qué dicen estos candidatos patronales? Que esa deuda externa debe ser renegociada y que encontraremos un trato favorable en el futuro. Pero aquí compañeros no se trata de renegociar nada. Porque aquí el gran problema que está planteado es que el ladrón ocupó la casa y cuando el ladrón ocupó la casa lo primero es sacar al ladrón, lo primero es un acto de soberanía, la suspensión del pago de la deuda externa para abrir paso a su investigación y después discutimos. Es este acto de soberanía que significaría romper con todos los acuerdos montados entre la camarilla y el imperialismo, lo que se niegan a hacer estos candidatos patronales y es eI momento de que los trabajadores recuerden la vieja frase olvidada de San Martín: en pelotas pero libres y con dignidad nacional. Estamos en presencia de un relevo, de un acuerdo militar, sindical, político, burocrático, para que un futuro parlamento burgués fantoche cumpla con los planes del Fondo Monetario Internacional, y cumpla con los planes que hoy la dictadura no quiere imponer. Esto compañeros es fundamental que lo tengamos en cuenta. Hay que trazar una línea divisoria. No hay ningún poder que se esté estructurando en el país y que plantee levantar a la nación contra el imperialismo por las banderas de la democracia.

No vamos hacia un régimen constitucional, no vamos a una democracia. Vamos a un régimen consentido por una camarilla militar que cambiará los nombres de superficie pero que tratará de preservar a la casta de oficiales, esa casta de oficiales, esa casta donde ninguno de los candidatos patronales plantea que penetre la democracia. Donde ninguno de los candidatos patronales plantea que se sindicalice la tropa, la suboficialidad, y que haya un mando político elegido por sufragio universal. Porque ese es el terreno intocable del gendarme de la sociedad capitalista que todos estos políticos liberales y pseudonacionalistas se niegan a tocar porque es el gendarme del estado. No existe entonces ese frente contra el imperialismo por la democracia, de manos de los partidos patronales. Lo veríamos sino en las calles luchando para imponer su propio poder y llamando a desconocer todo lo actuado por esta dictadura militar. Tenemos que ser conscientes de algo. Si en alguna cuestión se refleja la profunda colaboración de estos partidos con la dictadura militar es en el momento actual. Cuando hay 1.500.000 trabajadores en huelga en la calle, cuando la dictadura está sacudida por la movilización por los derechos democráticos, cuando se acaban de firmar los pactos más leoninos, cuando la dictadura se cae literalmente a pedazos, en este momento, que es la oportunidad para levantar la consigna de la huelga general para acabar con la dictadura militar, esos políticos patronales, la burocracia sindical, llaman al total silencio. Y cuando los trabajadores preguntan por qué no la huelga general, se dice que hacer la huelga general, ir a la lucha sostenida por las aspiraciones, sería una provocación que comprometería las elecciones. Y acá tenemos que hacernos la siguiente pregunta: ¿es que salvar la dictadura militar sería salvar las elecciones? ¿No es que acabando con la dictadura militar daríamos paso a las elecciones más democráticas y libres de la historia?

Los trabajadores van a comenzar a hacer esa experiencia durante esta campaña electoral. Pero este aprendizaje puede ser incluso más rápido de lo que nosotros pensamos, porque la impotencia de estos candidatos se está viendo cada día más y cada hora más. Este es un pequeño aliciente para nuestra campaña electoral como aquí se dijo. Tiene que ser la campaña contra la charlatanería, contra la demagogia. Nuestra campaña electoral tiene que ser para pinchar a esos candidatos proimperialistas que han llenado sus plataformas de promesas incumplibles y que llevan a una encerrona al movimiento obrero. Esa es la función de nuestra campaña electoral, propalar a los cuatro vientos que el próximo gobierno constitucional, sea en manos de Luder o en las de Alfonsín, va a una segura frustración, y al choque con las masas.

 

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