19/04/2021

Avellaneda superó los 30.000 infectados por coronavirus

El gobierno provincial y municipal son responsables.

El pasado viernes 16 de abril Avellaneda superó los treinta mil infectados de Covid-19 y se aproxima de forma acelerada a la triste cifra de 1.000 fallecidos. En esta última semana el incremento de casos fue altamente exponencial. En cinco días se acumularon casi 1400 contagiados, cifras que han puesto al desnudo a un gobierno provincial y municipal responsables de esta situación.

Así lo demuestra el colapso del Hospital Interzonal General de Agudos Pedro Fiorito, que el mismo día en el que se informaban 30.160 contagios desde iniciada la pandemia, sus trabajadores declaraban que las 14 camas de la Unidad de Terapia Intensiva se encontraban ocupadas, de modo que si un paciente necesita cuidados intensivos debe ser derivado. “Hay patologías que por el Covid no recibieron la atención correcta. Casos de diabéticos descompensados, pacientes con tumores que no pudieron ser operados en tiempo y forma. Incluso, un impacto muy fuerte con pacientes que no concurrieron a la guardia y llegaron con infartos evolucionados” informó un médico del centro de salud.

Mientras estos números crecen, como así también las cifras de pobreza e indigencia, el gobierno pejotista municipal, siguiendo las pautas establecidas en el Decreto de Necesidad y Urgencia del pasado miércoles 14/04, cerró toda actividad social, incluyendo a las ferias de los barrios, dejando a los trabajadores que viven de lo que venden en la feria sin ningún tipo de ayuda económica. A pesar de ser Avellaneda uno de los municipios que más aumentó sus impuestos locales (Tasa de Servicios Generales hasta 50%). Condonación de deudas impositivas para los pulpos privatizados (Edesur, Exolgan, etc.) sí, ayuda económica para los vecinos y trabajadores, no.

Pese a la escalada de contagios, a los trabajadores municipales, quienes en gran medida vienen realizando tareas de asfaltar y reasfaltar calles y avenidas del centro de la ciudad, continúan en actividad. Se trata de un gobierno más interesado en la contienda electoral que en las condiciones de trabajo y salud de sus laburantes. La gran mayoría de los municipales no solo gana un sueldo muy por debajo de la línea de pobreza sino que ejerce tareas en negro, sin ningún tipo de seguridad ante accidentes de trabajo, y ni siquiera están incluidos en el plan de vacunación.

Nuevamente, al igual que en 2020, tanto el ejecutivo nacional, provincial y municipal empoderan a las fuerzas represivas  para patrullar las calles en un toque de queda no declarado, como si la pandemia fuese a ser solucionada inundando de agentes de la (in)seguridad las barriadas como Villa Tranquila, Inflamable, Isla Maciel, el Docke. En lugar de garantizar alimentos y mejoras en las condiciones paupérrimas de vida de las miles de familias, los gobiernos optan por reforzar la represión.

Ante este estado de situación, es esencial la inmediata unificación del sistema de salud en Avellaneda, la provincia y todo el país; la triplicación del presupuesto; un plan de vacunación para todos los vecinos y trabajadores de Avellaneda; seguro al desocupado de $40.000; salario mínimo igual al costo de la canasta familiar; paritarias libres indexadas a la inflación; plan de viviendas; prohibición de despidos y suspensiones y de rebajas salariales; pase a planta permanente de todos los trabajadores municipales y protocolos sanitarios elaborados por los propios trabajadores en cada lugar de trabajo.

 

 

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