16/05/2021
Coronavirus

Bahía Blanca: en plena saturación sanitaria decretan la vuelta a la presencialidad escolar y reabren locales gastronómicos

El intendente Gay y Kicillof acuerdan pasar a fase 3 en medio de un récord de muertes por Covid-19.

En medio de un récord de muertes por Covid-19 y un sistema sanitario cada vez más saturado, el intendente de Bahía Blanca, Héctor Gay, acordó con el gobernador Kicillof el pase del distrito a fase 3, que implica la habilitación de la presencialidad escolar, la apertura de locales gastronómicos hasta las 23:00 y la restricción en la circulación de “no esenciales” sólo de 0:00 a 6:00.

Luego de conocida la noticia por medios de comunicación locales y redes sociales, se extendió como un reguero de pólvora la preocupación e indignación. La decisión no se condice con la crítica situación sanitaria que está atravesando la ciudad.

La urgencia del gobierno de Héctor Gay en promover este cambio de fase obedece a la presión que, sobre todo, vienen ejerciendo colegios privados y empresarios gastronómicos. Aquéllos, por no poder justificar ante las familias el pago de astronómicas cuotas sin la contraprestación de un espacio que contenga la presencia de niños, niñas y adolescentes durante varias horas al día. En el caso de la gastronomía, se aduce que el trabajo mediante el servicio de delivery no genera la misma rentabilidad que el consumo en el local. Los gobiernos municipal y provincial de distinto color político aparecen hermanados en garantizar la ganancia empresaria a expensas de la salud del conjunto de la población.

El informe que presentó Gay para demostrar la mejora en los índices sanitarios, y que refrendó Kicillof al habilitar el cambio de fase, fue elaborado sobre la base de una manipulación de datos, como el cambio caprichoso del método de medición de la ocupación de camas UTI. En declaraciones radiales el director del Hospital Dr. Raúl Matera, Pablo Casella, sostuvo un día antes del decreto provincial que “no hay correlato entre lo que pide el municipio con la situación que estamos viviendo en los hospitales todos los días. Ese descenso del que habla la Municipalidad no lo vemos. En este momento tenemos una situación que hemos sufrido toda esta semana: nuestras áreas Covid-19 están completas y eso nos llevó a reprogramar cirugías. Muchas de las cirugías requieren luego internación en terapia intensiva y no podemos garantizar esas camas” (Radio Nacional, 14/5).

Por otra parte, los gobiernos hacen caso omiso hasta de los ya flexibles indicadores propuestos por el semáforo epidemiológico del DNU presidencial, esto es: una incidencia menor a 500 casos cada 100.000 habitantes durante los últimos 14 días. Los datos que informa el municipio superan los 1.000 casos (recordemos que la Sociedad Argentina de Pediatría proponía menos de 200 para habilitar cualquier actividad escolar presencial).

Este cambio de fase, resuelto con un ojo puesto en la ganancia empresaria y el otro las elecciones que se avecinan, constituye un ataque directo contra la salud de la mayoría de la población. Tal decisión es tomada en un escenario atravesado por una proliferación de cepas más contagiosas y mortíferas que las de 2020, un sistema de salud colapsado y con trabajadores exhaustos, una mayor incidencia de casos entre la población más joven y un plan de vacunación muy por detrás de las necesidades dictadas por la pandemia.

El problema de fondo es que las medidas necesarias para garantizar la reducción de la circulación que resguarde la salud de la población chocan de frente con el ajuste en curso que exigen los acuerdos con el FMI. Se requiere provisión masiva de dispositivos y conectividad para garantizar el derecho a la educación remota, seguros al desocupado de $40.000, duplicación del salario mínimo vital y móvil, refuerzo del presupuesto de salud y educación, centralizar el sistema de salud bajo control de sus trabajadores e intervenir los laboratorios para asegurar la distribución masiva de las vacunas.

Minutos después de comunicado decreto provincial las autoridades educativas de la Región 22 y de Bahía Blanca giraron un comunicado en el que establecen el retorno a la presencialidad escolar a partir del lunes 17/5. Así, mientras Gay y Kicillof atienden su juego electoral manipulando los datos del sistema sanitario, terminan exponiendo a familias enteras a contagios y muertes totalmente evitables.

La gestión capitalista de la pandemia demuestra día tras día su completo fracaso en cuidar la vida de la población. Es la clase trabajadora, que además sufre los embates de la desocupación, la inflación y el empobrecimiento creciente, la que debe tomar en sus manos la defensa de su salud y sus condiciones de vida.

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