13/04/2021
segunda ola

CABA: Unidades Febriles de Urgencia y Plan DetectAR colapsados

Las denuncias de los trabajadores de la salud.

UFU del Hospital Argerich.

El constante aumento de casos Covid positivos en toda la ciudad de Buenos Aires pone en alerta a todo el sistema de salud. Solo el último registro del día lunes arroja más de 3 mil casos diarios y sigue en aumento. Todos los hospitales y centro de salud, tanto del sistema público como el privado, prenden las alarmas por el colapso sanitario, mostrando completas las camas de UTI, los servicios de emergencia, los traslados y la asistencia profesional.

UFUs en alerta roja

Uno de los dispositivos implementados en la ciudad de Buenos Aires desde el 2020 son las Unidades Febriles de Urgencia. Estos dispositivos cumplen la función de contener la demanda Covid como un primer filtro para el ingreso a los hospitales públicos de CABA. En el marco de la precariedad laboral, miles de profesionales sostienen una primera atención de casos positivos y sospechosos sobre la base de contratos mal pagos y sueldos que no superan los $40 mil para un enfermerxs y los $60 mil para médicxs.

Una de las tareas fundamentales de las UFUs es la derivación a hoteles (dispuestos por el GCBA) para intentar aislar la mayor cantidad de personas positivas. Pero sucede que ante la explosión de la segunda ola y la cantidad de casos no se da a basto para contener semejante demanda: en los últimos días se acercan entre 3 mil y 4 mil personas por jornada a cada uno de los dispositivos, y cerca de un 63% son positivxs. La situación es alarmante porque no hay forma de absorber tal demanda, que lleva consigo también el colapso del traslado y contención de pacientes, ya que las UFUs no solo contienen demanda de la ciudad, sino que se acercan muchísimas personas con domicilio en provincia de Buenos Aires y de obras sociales colapsadas o desfinanciadas.

También sucede que ante la desesperación y la presión que ejercen las patronales por sostener las jornadas laborales muchas personas no aceptan un aislamiento de más de 14 días, mucho menos en hoteles. Ni hablar del trabajo precarizado y en negro. Se «escapan» positivxs todo el tiempo de la contención sanitaria.

DetactAR y PostDetecAR, un salvavidas pinchado

En la mayoría de las comunas funcionan los dispositivos DetectAR, que si bien se centra en la búsqueda activa de casos en los hogares, es tal la demanda que ese rol quedó relegado (sobre todo si se considera que poca gente permanece en su hogar, ya que la gran mayoría de la población está trabajando) y en los últimos tiempos se transformaron en mixtos de UFUs, derivaciones y búsqueda activa en hogares. Todos ellos están testeando en las sedes, acercando por día entre 200 y 300 personas por comuna, lo que agudiza la situación de colapso de las UFUs.

Médicxs, enfermerxs, administrativxs y personal de las sedes trabajan de manera extenuante por fuera (ampliamente) de la jornada laboral. Los sueldos están por debajo de la canasta familiar y hay aún mucho personal sin vacunar. Solo por dar un ejemplo, los taxistas involucrados en el traslado de pacientes no están incluidos en la vacunación, lo mismo sucede con el personal administrativo.

Se espera que en los próximos días varias sedes comunales del DetectAR «muten» de función para no solo testear, sino también comenzar a realizar test de antígenos y así encontrar más rápido a pacientes positivxs para descomprimir las UFUs. Pero el personal es el mismo (o menor) al 2020 y no hay forma de agilizar o absorber semejante demanda. El resultado de esto es una gran confusión para realizar una estrategia de testeo que, para colmo, es sostenida por la explotación laboral del personal de salud.

Mayor presupuesto y centralización del sistema de salud

Diferentes directivos del GCBA adelantaron que no hay nuevos contratos para el DetectAR y no hay más presupuesto. Lo que quieren decir es que se va a manipular e improvisar con los pocos recursos que se tienen. No hay forma de que las estrategias de cuidados y testeo puedan ser óptimas con tan pocos recursos. Hay faltante de todo, hasta la demora del procesamiento de muestras (48 a 72 horas) es producto de sostener laboratorios colapsados y poco personal bioquímico.

La estrategia de testeo debe aumentar pero debe ser acompañada de la incorporación de personal contratado (con sueldos dignos) para tener una mayor respuesta rápida al testeo para aislar y contener la mayor cantidad de casos positivxs. De otra manera, como ya vimos, el plan DetectAR y UFUs quedan desbordados.

La centralización del sistema de salud aparece nuevamente en la discusión para adquirir mayor recursos, aumento de procesamiento, equipamiento y traslados con personal acorde, todo en el marco de la real política sanitaria y lucha contra la pandemia preservando la vida humana. Sino, la política que prima es la de empujar al contagio sin sistema de salud que pueda resistir.

Llamamos a todxs lxs trabajadorxs de la salud a organizarnxs de manera independiente para luchar por condiciones de trabajo dignas con recursos y herramientas reales de testeo y lucha contra el Covid.

 

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