19/06/2020

Chaco: murió por coronavirus el jefe de Terapia Intensiva del Hospital Perrando

Otra víctima de la precarización: “Su caída será la nuestra” gritaban sus compañeros.

El doctor Miguel Duré con tan solo 53 años de edad, luchaba por su vida desde hace 23 días y se convirtió en la madrugada de este viernes en la víctima número 81 por coronavirus en el Chaco. Su fallecimiento fue confirmado mediante la red social Facebook por la Gremial Médica.


Por la mañana, el personal de la salud despedía sus restos, “Su caída será la nuestra” gritaban sus colegas entre un interminable aplauso.


La muerte del doctor Duré es el reflejo de la precarización en las políticas públicas que el gobierno ha llevado adelante hace años. No puede ser que en el hospital Perrando cabecera en la provincia se estén entubando pacientes con Covid-19 con barbijos de tela vegetal donados por la población como reconocen los médicos residentes.


El Ministerio de Salud Pública de Chaco informó que hasta este jueves se reportaron 1.407 pacientes con diagnóstico positivo de Covid-19. Además, el gobernador Capitanich declaró en conferencia que “debido a los hisopados que se van a realizar en estos días se esperan unos 700 nuevos casos”. Más de la mitad de los casos pertenecen a trabajadores del sistema de salud.



Hace años que el sistema de salud en la provincia se encuentra en una crisis, bajos salarios, trabajadores en negro con ingresos precarios, falta de insumos, camas y habitaciones acondicionadas. Pacientes internados en los pasillos, en habitaciones superpoblada sin aire acondicionado, equipamientos necesarios para cada servicio. Está situación se ve agravada por la pandemia en curso y es aún más grave la precariedad en el interior provincial. Esto ha sido reconocido hasta por el mismo gobierno; la diputada justicialista Andrea Charole reconoció ante los medios que “en el Impenetrable chaqueño contamos con 8 camas para 50 mil habitantes”. No hay ambulancias, testeos, elementos de seguridad e higiene para el personal de salud que cuentan con salarios por debajo de la línea de pobreza y en muchos casos cobran con una beca o programa de beneficios que no superan los 15 mil pesos. Este es el caso de los médicos residentes que están a cargo del 80% de las atenciones en los hospitales o centros de salud. La diputada reconoció que las funcionarias contagiadas de coronavirus estuvieron en contacto con varios funcionarios y habitantes de las zonas del Impenetrable que estuvieron recorriendo. No se sabe hasta dónde llega la cadena de contagios debido a que no existen los testeos y ya hay pacientes en terapia en grave estado.


Cincuenta mil habitantes que dependen de un hospital de cabecera que es el Hospital del Bicentenario de Castelli donde el personal de salud hace más de tres meses permanece en un estado de asamblea permanente en reclamo de pase a planta ya que hace más de diez años trabajan por salarios de miserias, reclamando elementos de seguridad e higiene, medicamentos, camas; allí donde las comunidades originarias son reprimidas porque están en la ruta reclamando alimentos y agua dado en abandono a algo tan necesario ante está pandemia. “Si no hay una intervención urgente esta situación se va a volver una catástrofe”, reconoce la diputada oficialista.


Judicializan y persiguen a los médicos


Y esto no se trata de responsabilizar a los médicos como se refirió el ministro de la Salud de la Nación, Ginés González García, en Radio Nacional Resistencia, “el hospital Perrando tiene dos focos importantes de infectados, el libreto que tienen es bueno, pero no lo cumplen” y continúo “mucha omnipotencia en los colegas de Resistencia que no se cuidan y tienen desconocimiento de las cosas mínimas”. La responsabilidad es el vaciamiento que viene de arrastre. Frente a los reclamos de los médicos, los directivos de los hospitales por indicación del gobierno persiguen, judicializan y atacan las protestas por los reclamos, mientras continúan con la precarización. Esto se evidenció cuando labraron actas e interrumpieron el paso con la policía al personal de salud, mientras recorrían la ciudad con una multitudinaria marcha denunciando la precarización. Como es el caso de la médica residente de terapia intensiva, Corina Acosta, quien fue denunciada por la directora del hospital Perrando de la provincia del Chaco, Nancy Trejo, cuando expuso en su cuenta de Facebook las condiciones en las que trabajan y enfrentan la pandemia de coronavirus el personal de salud del hospital, seguida de un reclamo por aumentos de salarios. Acosta, junto a su colega Facundo Ávalos, había utilizado su cuenta en Facebook manifestando: “somos médicos en el campo de batalla, en la primera línea de fuego, protegiéndonos como podemos, los equipos de protección personal que vestimos nos los compramos nosotros, supuestamente no había recursos, los N95 escasos te tienen que durar un mes. Estamos expuestos las 24 horas/7 días”, señalando que “para cubrir las guardias de Terapia Intensiva, quedamos dos residentes y tres plantas, estamos agotados, frustrados, decepcionados” y agregó que necesitan “aumentos de sueldo, salario digno, aporte jubilatorio, ART, más equipos de protección personal… pedimos lo que nos corresponde”. “Nos prometieron un bono al equipo de salud, ni eso, qué vergüenza”, y continuó “somos médicos, somos seres humanos, la mitad de nuestros colegas están infectados, un colega médico de planta en estado crítico por Covid-19, enfermeros y kinesiólogos intensivistas infectados. Ya quedamos pocos”.



La directora del hospital denunció a la trabajadora intimándola a que “en el plazo de 24 horas proceda a rectificar o ratificar todas y cada una de las falaces afirmaciones efectuadas en su red social Facebook sobre falta de insumos”. “Le hago saber que los comentarios irresponsables y sin fundamento efectuados en su red social pueden constituir un delito penal tipificado el artículo 211 del Código Penal”, y continúa la denuncia, “en consecuencia, la presente se efectúa bajo apercibimiento de iniciar las acciones administrativas y judiciales, aclarando que la incontestación o silencio por vuestra parte será interpretada como ratificación”. Estas son las respuestas que reciben los reclamos de las y los trabajadores de la salud que a diario sufren las consecuencias del vaciamiento del sistema de salud.


Para que no tengamos que lamentar más muertes en la salud pública, como la del doctor Duré que le dedicó 25 años a la salud, con varios virus atendidos en el historial de su profesión, debemos organizarnos y luchar por un programa de intervención urgente para sobrellevar la emergencia en la provincia: Pase a planta de todos los trabajadores de la salud. Salario igual a la canasta familiar. Elementos de bioseguridad necesarios. Camas de terapias. Respiradores. Titularización de los médicos recibidos. Ambulancias. Medicamentos. Preparar la infraestructura necesaria para evitar el colapso. Una centralización de la salud a nivel nacional para orientar los recursos a las zonas más afectadas.


Si lo importante es la vida, impedir la propagación de virus y mejoran el sistema de salud y a sus trabajadores, es vital el no pago de la deuda externa, un impuesto a las grandes fortunas y destinar esos fondos para enfrentar la crisis planteada.



 

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