05/09/2020

Cipolletti-Río Negro: salud colapsada y «darwinismo» de Estado

El gobierno no responde ante la imparable crisis sanitaria.

El 2 de septiembre, la directora del Hospital de Cipolletti, Claudia Muñoz, hizo unos comentarios a los medios locales que han impactado en todo el país cuando la noticia la tomaron medios nacionales: «Va a primar el paciente que tenga chances de salir. No vamos a colapsar un sistema de salud con pacientes que no tengan chances de recuperación». Este planteo se da en función del aumento exponencial de casos Covid-19 que pasó de 111 el pasado mes de junio a 453 en agosto. Siguiendo con su planteo señaló: «los pacientes de más de 70 no tienen chances de salir de un respirador».

Las expresiones de Muñoz no son el producto de un exabrupto individual, sino la posición más descarnada de una política de Estado que, durante décadas ha tenido su base en el vaciamiento del sistema de salud. Los sucesivos gobiernos solo han privilegiado los negocios de los capitalistas locales y el pago a los especuladores producto de la fraudulenta e ilegítima deuda provincial que, dicho sea de paso, está técnicamente defaulteada desde hace un mes. El gobierno rionegrino refuerza el vaciamiento llegando a la aplicación del triage (sistema de selección y clasificación de pacientes en los servicios de urgencia, basado en sus necesidades terapéuticas y los recursos disponibles), ante nuevas internaciones y usos de las unidades de terapia intensiva.

La aplicación del darwinismo, es decir, de la supervivencia de aquel más fuerte o con mejores condiciones, como política de Estado en salud es la misma que se aplica en educación, cuando se sostiene el negocio de la educación privada con millonarios subsidios, mientras dejan librado al azar, a las escuelas públicas. La justificación en la «irresponsabilidad ciudadana» por las reuniones familiares y no en el vaciamiento del sistema tiene como fin seguir desviando fondos para el pago de deudas a los especuladores financieros o en subsidios a capitalistas locales.

Los trabajadores de la salud, a su vez, siguen contagiándose por no contar con los insumos para trabajar en esta situación y se encuentran superados y desgastados, no solo por la carencia de recursos materiales, sino también por el recurso humano. Las centrales sindicales, que dicen reclamar un impuesto a las grandes fortunas, se muestran pasivas y ni por asomo se plantean el debate y organización del reclamo de mayor presupuesto, y se han sumado al discurso oficial de autocuidado.

En este marco, desde el Partido Obrero Río Negro señalamos a los trabajadores en particular y la población en general que torna indispensable organizarse y exigir al Estado la centralización del conjunto del sistema de salud para enfrentar esta crisis, bajo control de sus trabajadores. Para fortalecer el sistema de salud hay que repudiar el pago de la deuda externa tanto nacional como provincial ya que los negociados capitalistas no pueden estar sobre la vida de la gente.

Triplicación del presupuesto de salud, aumento de salario para trabajadores de la salud para llevar el mínimo al costo de la canasta familiar respetando el escalafón.

Testeos masivos en los barrios que ayuden a prevenir y contener los contagios.

Impuesto progresivo a las grandes empresas multinacionales que actúan en la provincia.

Comités de bioseguridad en todos los lugares de trabajo a cargo de los trabajadores para auditar las medidas de prevención de contagios.

Para que la crisis la paguen los capitalistas y no los trabajadores con su vida.

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