10/01/2022

Córdoba atraviesa la tercera ola sin personal en hospitales, dispensarios y centros de salud

Se multiplican las asambleas y medidas de lucha en los nosocomios reclamando aumento de personal y salario.

Imagen extraída de Vía País

Con un promedio superior a los 12.000 contagios diarios, la grave situación epidemiológica en Córdoba está llevando al colapso sanitario. Con esta escalada se incrementó en un 167% la ocupación de camas en la última semana. En el Rawson, hospital de referencia en atención de coronavirus, la ocupación supera el 90%, mientras que el hospital de Niños ya abrió su tercera sala covid-19 para hacer frente a la nueva ola.

Al calor de esta situación, se multiplican las denuncias de los trabajadores de salud frente a la falta de personal. Sucede que al faltante histórico se suman las bajas por Covid y licencias, lo que se traduce en un resentimiento de la atención y en una sobrecarga laboral para el personal que aún presta servicio, llevando al agotamiento psíquico y físico. Es que pasados dos años del inicio de la pandemia, el sistema sanitario sigue funcionando de  manera precaria como consecuencia del vaciamiento y la privatización que impera en el sector.

El cuadro es de tal gravedad que los relevamientos arrojan que en la provincia el 35% del personal de salud está contagiado. Según los informes, en el Hospital de Niños el 50% de trabajadores del área de enfermería se encuentra en dicha situación; en el Rawson, el 45% de la planta; en el viejo San Roque, un tercio; en el Neuropsiquiátrico, el 40%; y en el Banco de Sangre, más del 60% (de 30 profesionales, 20 infectados). A esto se le suma  el cierre de cinco vacunatorios en la localidad de Villa María a causa de los contagios en el personal, solo por citar algunos ejemplos.

Mientras esto ocurre, lejos de avanzar en la contratación de nuevos trabajadores, o en la cobertura de altas por bajas (en caso de jubilaciones o fallecimientos), el Estado apela a la flexibilización de los protocolos previendo solo cinco días de aislamiento y la vuelta al trabajo sin necesidad de un test PCR negativo, incrementando el riesgo de contagios. Incluso en varios nosocomios crecen las denuncias entre el personal porque les quitan el derecho a las licencias anuales.

La tan mentada descentralización de la atención de la pandemia que impulsa el gobierno provincial de Juan Schiaretti, lejos está de desestresar el sistema de salud. De hecho, con la dispersión de los hisopados y la vacunación en diversas farmacias, se dificultará el seguimiento epidemiológico en la provincia, a la vez que se refuerza un régimen de precarización laboral. El gobierno, en lugar de garantizar de manera masiva los hisopados, disponiendo del personal capacitado necesario, elige avanzar en el ajuste en salud, siendo este un primer paso hacia el cierre de los centros de hisopados y vacunatorios, hoy sostenidos por becarios, voluntarios y personal precarizado.

Sobran motivos para luchar

Frente a este cuadro crítico y un agotamiento del personal sanitario hay motivos de sobra para poner en pie un plan de lucha de toda la salud provincial. Así lo entienden los trabajadores que vienen gestando procesos de deliberación en distintos hospitales e impulsando diversas acciones, como el paro de la manzana del Neuro que se llevó adelante el pasado martes 4 de enero, las asambleas que se multiplican en los hospitales como en el Misericordia, o el corte de ruta de enfermería planteado para el próximo lunes 10 en la autopista Córdoba- Carlos Paz.

Es necesario unificar estos procesos de organización que se abren paso en los hospitales, para establecer un curso de acción común, en momentos donde el refuerzo del sistema sanitario es clave. Poner en pie asambleas en cada uno de los hospitales, donde se establezcan los reclamos y se defina un plan de lucha común, es la tarea pendiente.

Por la centralización del sistema sanitario; el inmediato aumento de presupuesto, personal, insumos e infraestructura; el pase a planta de los precarizados y salarios dignos para terminar con el pluriempleo que incrementa el riesgo de contagios; por el incremento de los centros de testeos y el aceleramiento de la vacunación. Vamos por un frente único de lucha para que se den respuestas a todos nuestros reclamos.

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