12/09/2020

Córdoba: más de 800 casos de Covid-19 entre trabajadores de la salud

Centros de salud con servicios restringidos y testeos limitados.

El Ministerio de Salud provincial confirmó que ya suman 826 los agentes de salud contagiados con Covid-19 en Córdoba. De ellos, 466 adquirieron la infección en sus lugares de trabajo y 139 se encuentran cursando actualmente la enfermedad, es decir, son casos activos. Los contagios se triplicaron en menos de un mes.

La infección del personal esencial restringe el insumo fundamental para hacer frente a una pandemia. Una de las principales consecuencias es el cierre de servicios con la consecuente restricción de los mismos. Lo que claramente va en detrimento de la salud de la población cordobesa.

Por dar un ejemplo, el hospital Infantil de Córdoba capital resintió la atención con cuatro casos positivos de trabajadores y un total de 84 en aislamiento. Similares situaciones se dieron en el hospital Tránsito Cáceres y en ciudades del interior, como Villa María, Unquillo, Río Cuarto, donde el crecimiento de los contagios de trabajadores de la salud afecta la capacidad de respuesta del sistema sanitario.

Como venimos señalando desde Tribuna de Salud, esta situación responde no sólo a las precarias condiciones laborales, retaceo y mala calidad de los EPP (equipos de protección personal), sino fundamentalmente a los bajos salarios que empujan al pluriempleo.

La respuesta del gobierno: sacar de acá, poner allá y limitar los testeos

Mientras nos encontramos frente a un aumento de la circulación del virus y aumenta la ocupación de camas, el propio Martín Najo, director de la red de hospitales del Ministerio de Salud provincial, informó que (al 7 de septiembre) había 347 pacientes internados con Covid-19 en camas críticas destinadas a la pandemia, frente a  71 pacientes internados por el mismo motivo, el 13 de agosto, según el reporte semanal. Sumando otras patologías, totalizan cerca de 1000 pacientes que al 7 de septiembre requerían una cama crítica de internación (ya sea terapia intensiva o intermedia), tanto en el sector público como en los privados.

La falta de personal también es una histórica demanda de lxs trabajadorxs de salud. El gobierno parcha este déficit llamando personal de emergencia, sacando de acá y poniendo allá. Fue el propio ministro de Salud Diego Cardozo quien puso el ejemplo de una clínica privada de Río Cuarto que tenía camas, pero que necesitaba recursos humanos, porque más de 20 agentes se encontraban en aislamiento.

El ministro de Salud dijo: “mandamos tres terapistas de otros distritos. Hicimos un ofrecimiento para que intensivistas de otras localidades pudieran hacer la guardia para que esa clínica pudiera contratarlos. También firmamos un convenio con la Universidad Nacional de Río Cuarto para que aportara enfermeros que pudieran suplir las bajas”; le faltó aclarar que son contratos a corto plazo. Otra vez la precarización.

Mientras sube la curva de contagios, resuelven que sólo se realizarán tests a mayores de 60 años, embarazadas, personas con comorbilidades, personal esencial y sintomáticos en  localidades con brotes activos. La misma estrategia de recorte que se utilizó anunciando mediante resolución ministerial la restricción de los testeos a trabajadores de salud.

Gabriela Barbás, secretaria de Prevención y Promoción de la Salud de Córdoba, señaló que en las localidades con brotes activos de coronavirus se seguirá hisopando al 100% de personas con síntomas, pero «se prioriza dentro de los contactos estrechos a aquellos con mayor vulnerabilidad». En el  resto de las localidades, que no están con un brote, que tienen algunos casos o no tienen casos, la funcionaria informó que se seguirá aplicando el criterio vigente.

De todos modos, no pueden ocultar el recorte en el momento de mayor circulación del virus y con un sistema de salud al borde de colapso, no sólo por las pésimas condiciones edilicias, sino porque a las pésimas condiciones laborales del sector se suma la gran cantidad de contagios entre agentes de salud.

Frente a estas políticas de ajuste y recorte, les trabajadores han elaborado un programa que volverán a colocar en las calles el próximo 21 de septiembre en la jornada nacional de lucha que se está gestando y que en Córdoba se desarrollará impulsada por un frente único de lxs activistxs.

Aumento salarial ya. Pase a planta y nombramiento del personal faltante. Extensión del pago del bono nacional. Provisión de EPP y testeos para todxs lxs agentes de salud.

 

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