19/06/2020

Coronavirus: los testeos que necesitamos para el personal de salud

Existen dos tipos de testeos para diagnosticar infección por coronavirus: “directos” y “serológicos”. La positividad de los “directos” indica que se encuentra el virus en la muestra analizada, que en este caso son secreciones respiratorias obtenidas por hisopado. Al comienzo de la pandemia se utilizaron a nivel mundial las PCR, que son de altísimo costo; luego se desarrollaron otros estudios “directos” equivalentes a las PCR pero más económicos, con resultados rápidos y menores requerimientos tecnológicos, permitiendo extender su uso a la mayoría de los laboratorios y hospitales. Distintos grupos capitalistas, asociados en mayor o menor medida a los institutos científicos estatales de sus respectivos países, iniciaron una carrera acelerada para patentar “kits” y competir en el mercado. En Argentina el primero fue desarrollado en el Instituto Milstein con el Laboratorio Cassara, seguido recientemente por las universidades nacionales de Quilmes y San Martín, asociadas a las empresas Productos Bio-Lógicos y Chemtest.


Falsos negativos, aislamientos y testeo de “contactos estrechos”


Los test “directos” son altamente “sensibles”, es decir, capaces de detectar una muy pequeña cantidad de ARN viral en la muestra. Pero incluso tomando adecuadamente el hisopado puede ocurrir que la persona infectada no libere en sus secreciones respiratorias las partículas virales necesarias para registrarlas con el test. Es lo que se denomina “falso negativo”. Esta situación ocurre principalmente en las personas asintomáticas, pero también en una persona recientemente infectada, en particular durante los primeros 5-6 días de incubación viral.


Un planteo ajustado para exigir testeos debe tener en cuenta el período de incubación para reducir la posibilidad de “falsos negativos”, que pueden ser utilizados por las patronales para interrumpir la cuarentena antes de los 14 días. Es prioritario defender la cuarentena independientemente del resultado y continuar con el testeo de todos los “contactos estrechos” del personal que ingresa en cuarentena, para seguir la ruta del virus. Los tests dirigidos de este modo están ampliamente fundamentados por estudios epidemiológicos y matemáticos. Los testeos al alta se incorporan a este planteo.


¿Para qué sirven los testeos “serológicos”?


Los test “serológicos” (o indirectos), a diferencia de los “directos”, no detectan al virus sino que miden los anticuerpos en una muestra de sangre. Los seres humanos necesitamos varios días desde que ocurre la infección para que nuestro organismo genere anticuerpos. En el coronavirus se estima como mínimo una semana. Además los anticuerpos siguen presentes superada la infección aguda, pero se desconoce en el coronavirus por cuánto tiempo. A la fecha no se considera que la presencia de anticuerpos tampoco brinde una protección para casos graves y reinfecciones. En Argentina el instituto Leloir ya patentó un test serológico nacional. Si bien los test “serológicos” utilizan dos tipos de anticuerpos (IgM e IgG) que nos permiten diferenciar en ocasiones una infección reciente de una pasada y cumplen una valiosa función de relevamiento epidemiológico, no está clara su utilidad clínica ni su rol en la prevención de los contagios.


Sin embargo el Ministerio de Salud porteño, con el anuncio rimbombante de las gremiales Asociación de Médicos Municipales y Sutecba (municipal), comenzó un testeo “serológico” -en principio exclusivo para áreas críticas, ahora parcialmente extensivo a otras áreas del hospital- sin claridad en su obligatoriedad ni reiteración semanal.


Tal como se observa en el cuadro de la foto, solamente al personal con resultado positivo le realizan PCR. El criterio de pre-selección para realizar PCR según el resultado del serológico es un filtro-estafa, genera confusión y una peligrosa “sensación de seguridad”. En casos de IgM positiva y PCR negativa, lo asumen como “falso positivo” de IgM o “falso negativo” de PCR, reincorporando al trabajo a la persona en ambos casos. Una situación que ya ocurrió con compañeres que nos acercaron la denuncia con mucha preocupación por la arbitrariedad patronal.



Fuente: Ministerio de Salud CABA


 


¿Cuántos testeos necesitamos en los hospitales y centros de salud?


El planteo de testeos semanales al personal de los centros de salud y pacientes internados, estableciendo un riguroso protocolo para los familiares y visitas, se integra a los reclamos de respeto de licencias para el personal de riesgo, conformación de “cohortes” que afecten a todo el personal en los lugares de trabajo, cuarentena inmediata e ininterrumpida en caso de “contacto estrecho”, Equipos de Protección Personal (EPP) acordes al nivel de exposición laboral.


La resistencia a testear al personal de salud es una decisión deliberada para ocultar los casos asintomáticos. Porque aumentar los testeos del personal de salud arrojaría muchos resultados positivos con las consiguientes cuarentenas y, en caso de no tener conformadas las “cohortes”, concluiría con el cierre de salas y servicios.


Es reconocido por las autoridades que no se realizan mayor cantidad de testeos, como en Alemania o Corea del Sur, por razones económicas y no epidemiológicas. La cuestión de los testeos (como, cuándo y cuántos) está atravesada por intereses de clase: la mayoría de los “kits” utilizados en Argentina, al momento, son importados; el gobierno y las patronales los retacen por una cuestión de costos. Sin embargo, existe la posibilidad de lanzar una producción nacional a gran escala, que el gobierno no financia como demanda la pandemia porque direcciona el presupuesto y los recursos nacionales al pago de la deuda y los subsidios al capital.


Planteamos en Prensa Obrera un programa de conjunto para detener los contagios en los hospitales que no se reduce a los testeos. Les trabajadores de la salud sufrimos nuevas víctimas fatales de coronavirus. El enfermero Julio Gutiérrez del Hospital Durand con asma, se suma a la fatídica lista de María Ester Ledesma del Hospital Gandulfo y Silvio Cufré de Brandsen, enfermeres con diabetes e hipertensión a quienes les negaron las licencias correspondientes. Es decir, muertes evitables, condenadas por desidia patronal.


Desde Tribuna de Salud impulsamos una campaña por poner en pie comisiones de seguridad e higiene en cada hospital y centro de salud bajo control de les trabajadores, independientes de las patronales y el Estado, para verificar el otorgamiento de las licencias al personal de riesgo y EPP, el cumplimiento de las “cohortes” y cuarentenas, así como también reclamar todos los testeos que desarrollamos en este artículo.


¡Basta de contagios y muertes de compañeres! ¡Justicia por Julio, Silvio y Maria Ester! ¡Que viva la lucha de les trabajadores de la salud!


Planteamos


-Licencias inmediatas para todo el personal de riesgo que aún no fueron otorgadas. EPP completos. Conformación de “cohortes” para evitar contagios cruzados y cierres de servicios ante casos positivos. Reorganización de los hospitales y pabellones con absoluta independencia de sectores Covid y no Covid, que incluya a todo el personal. Protocolo riguroso para el régimen de visitas.


-Testeos semanales “directos” a todo el personal y pacientes de los hospitales y centros de salud. Reporte público inmediato de todos los contagios en el equipo de salud, publicados en el boletín epidemiológico. Cuarentena inmediata ininterrumpida y testeos de todos los “contactos estrechos” de Covid  para seguir la ruta del virus ante la eventualidad de más casos positivos. Testeo antes del alta definitivo.


-Conformación de comisiones de seguridad e higiene, elegidas democráticamente por les trabajadores, independientes de las patronales y el Estado.


-Terminar con el pluriempleo. Bono de $20 mil mensuales durante el tiempo que dure la pandemia. Indexación automática mensual de los salarios según la inflación. Vigencia de las paritarias, con asambleas de base y paritarios electos con mandato. Salario para concurrentes y plus por guardias residentes, inmediata incorporación a la planta permanente para todes les egresades 2020. Pase a la carrera profesional para el personal de enfermería, bioimágenes e instrumentación quirúrgica. Pase a planta permanente para todes les contratades y fin de las empresas tercerizadas en el personal de limpieza, seguridad, mantenimiento, cocina y lavandería. Jerarquización salarial del personal en emergencias y terapia intensiva. Abolición del impuesto al salario.


-Centralización de todo el sistema de salud mediante un comité especial de emergencia compuesto por especialistas del Ministerio de Salud y representantes de les trabajadores. Producción pública de medicamentos, testeos e insumos, desconociendo la ley de patentes durante la pandemia. Triplicación del presupuesto de salud sobre la base del no pago de la deuda y la eliminación de los negociados de privatización de la salud y un impuesto progresivo a las grandes rentas y fortunas.