Salud
25/7/2026
Deuda con prestadores y desatención de millones de afiliados: Milei destruye Pami
El desfinanciamiento de la obra social mas grande del país incluye subejecución, desempleo, ajuste a las jubilaciones y recorte salarial.
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Tribuna de Salud
La crisis que atraviesa Pami golpea al sector más desprotegido de la población, afectando en profundidad la salud de mas de 6 millones de afiliados. Desde su asunción, el gobierno de Javier Milei puso en marcha un plan de desfinanciamiento de la obra social mas grande del país. El ajuste presupuestario se explica principalmente con la caída del empleo formal, que corresponde al 40% del total. Además, la anulación del impuesto País significó una caída del 28% del presupuesto, que debía absorber el Tesoro y no lo hace desde marzo. También cayeron los haberes jubilatorios, de donde se desprende otra porción menor. Pami es hoy el rubro del gasto primario con mayor incidencia negativa y menor nivel de ejecución. Es decir, de más ajuste. La traducción de esto es una deuda acumulada con prestadores de mas de 500 millones de pesos, que el gobierno no pretende asumir.
Lo que explotó inicialmente con un paro de 72 horas en abril de médicos y farmacias, hoy se convierte en una desidia para la salud de nuestros jubilados. La medida inició por atrasos en pagos y el quite de plus de atención presencial, domiciliaria e incentivos de formación, recortando el salario de los profesionales.
Mientras el flamante vocero presidencial, Ravier, alega que sólo hay algún que otro atraso y los jubilados están mejor que antes, la Cámara de Prestadores de la Seguridad Social amenaza con cortar prestaciones e insumos en las instituciones.
Además de la deuda, plantean un atraso arancelario del 102% y aumentos del 1,9% en los próximos meses, por debajo de la inflación. La situación devino en el cierre de clínicas, caída de prestaciones, faltante de prótesis. Los jubilados sufrieron escasez de medicamentos, principalmente oncológicos y de enfermedades crónicas. El recorte en la cobertura de fármacos fue de un 30%, obligando a los jubilados a interrumpir tratamientos. Las cámaras crearon copagos y recortes, mientras los afiliados sufren por no poder acceder ni a medicamentos básicos. Afiliados y profesionales de zonas como Olavarría, Tandil, y el conurbano bonaerense denuncian recortes en las cartillas, con menos médicos disponibles para cientos de miles de afiliados.
Lo que plantean empresarios lo sufren los trabajadores cotidianamente, con el agravante de ver afectada su salud y atención. En el primer trimestre del 2026 cayeron un 42% las prestaciones de Pami, con un 30% de crecimiento en la demanda pública. Gobernadores de todos los campos políticos salieron a reclamar su “compensación”: Jaldo, Kicillof y hasta Llaryora reclaman plata por absorber la atención de Pami. Pero nada dicen de las condiciones que se prestan a los pacientes, ni de la sobrecarga laboral para los trabajadores del sector público. Incluso CABA habilitó a trabajadores de efectores públicos a recetar por Pami. Quienes atienden diariamente a los afiliados saben que, lejos de ser una solución, es la demostración de la crisis sanitaria.
La situación de Pami golpea el interior del gobierno. El ministro de Salud, Mario Lugones, venía reclamándole a Caputo que soltara guita. Y a pesar de los 150 millones que se pagaron de deuda, no alcanzó para evitar la renuncia de la cara visible de Pami en el gobierno, el viceministro de salud Guido Giana. El gobierno con más cambios ministeriales no tiene rumbo y se lleva puesta nuestra salud.
A pesar de los que digan Lugones y Ravier, los números son contundentes. En 2024 murieron 21.276 personas mayores de 65 años más que en 2023. En Córdoba, el exceso de mortalidad en adultos mayores superó el registrado durante la pandemia de Covid-19. Dejar morir a nuestros viejos es una decisión política de Milei y su gobierno.
Las acciones directas de las y los jubilados, que se movilizan todos los miércoles al Congreso y que defienden su obra social y su vida como nadie son el camino. Apoyemos las luchas por el Pami, contra el vaciamiento y el ajuste. Fuera Lugones, que se ponga en pie un directorio electo compuesto por trabajadores y jubilados.




