24/12/2021
coronavirus

“El Plan DetectAR y las UFUs están totalmente colapsados, no hay capacidad de testeo”

Los trabajadores de la salud nos cuentan en primera mano cómo se está dando el aumento de casos y el ajuste en los dispositivos Covid.

El estallido de casos en todo el país y particularmente en las áreas urbanas de Ciudad de Buenos Aires, provincia de Buenos Aires y Córdoba está provocando el colapso de los sistemas de testeos. Es lo que evidencian las cuadras y cuadras de fila para acceder a un test vistas desde este lunes, dejando en claro que ninguno de los dispositivos está preparado para contener la creciente demanda de quienes presentan síntomas, son contacto estrecho o tienen que viajar en los próximos días.

Hablamos con los trabajadores del DetectAR sobre estos hechos, quienes nos contaron que no hay preparación ni “estratégica ni sanitariamente” para hacerle frente a la suba de contagios. “El gobierno de la Ciudad y el gobierno nacional redujeron a un poco más de la mitad el personal de las sedes de testeo. Acá en Capital, los grandes centros de testeo como eran el Movistar Arena o el Colon fueron cerrados. No están en funcionamiento pleno”.  El relato coincide con las denuncia de vecinos de la Ciudad, que ya habían notado la desaparición de las unidades de testeo móviles que circulaban por distintas partes y que significaban una herramienta más para quienes se les hace más difícil acceder a un test.

“Quedamos los DetectAR barriales, con estrategias de búsqueda activa y de casos estrechos, que básicamente con esta situación de aumento en la demanda no tenemos capacidad suficiente”. Los trabajadores de la salud habían advertido que el gobierno de Rodríguez Larreta estaba despidiendo a un gran número de profesionales que desempeñaron tareas durante los momentos más álgidos de la pandemia. Se calcula que aproximadamente no se renovó el contrato de 2.000 enfermeros y enfermeras de los hospitales, que se suman a otros tantos despedidos de las UFUs.

“Hubo una reducción de personal y quedamos solo los del sector básico”. Es decir que en cada DetectAR de barrio hay, como máximo, cuatro puestos para testear, uno de los cuales está dedicado al examen de PCR. Al mismo tiempo, los resultados están tardando más de lo previsto. “Sucede que estallaron los laboratorios. El examen PCR que es el más específico se va a un laboratorio. El personal de laboratorio está reducido a la mínima expresión, por ende los resultados están tardando entre 48 y 72 horas”

Sin dudas el asentamiento de la variante Delta y la llegada de la variante Ómicron -que ya tiene circulación comunitaria en Córdoba- son dos cuestiones que acrecentaron los casos, en tanto son cepas más contagiosas y ante las cuales la efectividad de las vacunas para evitar el contagio es menor. “La demanda es impresionante, no solo por los casos sino por los testeos de viaje que se hacen al exterior, los requerimientos que hay en los trabajos para que alguien pueda volver. La situación es paupérrima, las condiciones salariales también.”

En ese sentido, los trabajadores denuncian que están recibiendo un sueldo que está en la línea de la pobreza, incluso aunque el trabajo es más extenuante y las condiciones más precarias que hace unos meses atrás. “El gobierno de la ciudad, el gobierno nacional, decretaron ellos mismos que la pandemia había terminado y ahora con la variante Delta y las variantes que se vienen, no hay ninguna estructura capacitada para poder contener esta situación.”

“Estamos reclamando el pase a planta permanente de todos los trabajadores del DetectAR que hoy en día nos encontramos dando funciones al gobierno de la Ciudad, un aumento salarial y una estrategia de testeo acorde a la situación que estamos viviendo.”

“Nunca Argentina tuvo la curva de contagios que estamos viendo ahora. Efectivamente estamos en una situación donde no hay control, no hay estrategia de testeo y los contagios se van a seguir multiplicando. Aún no pasaron las fiestas, entonces lo que se va a ver es que el contagio va a circular mucho más”. Todos los indicadores muestran una profundización de la pandemia durante los próximos meses, así como una tercera ola con mayor cantidad de contagios. Pero el gobierno no emite medidas ni refuerza el sistema de salud. Una combinación de estas características puede desatar una fuerte ola de contagios, con colapso del sistema sanitario y mayor cantidad de muertes.

Es por eso que nuestro reclamo para la próxima etapa de la pandemia tiene que ser el aumento de presupuesto para salud, la centralización del sistema y el reforzamiento de los lugares de testeo y vacunación con contratación de personal y aumento en la cantidad de postas, más aun cuando una importante porción de la población está por irse de vacaciones alrededor del país. Desarrollo de una vacuna nacional que permita reforzar la vacunación de toda la población a través del aumento de presupuesto para ciencia y técnica.

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