05/12/2020

Gran paro y movilización nacional de prestadores en el Día Internacional de las Personas con Discapacidad

Acciones en 13 provincias.
Por Ailén Lucarelli, Guillermo Kuhl APEL – Asociación de Psicólogos y Prestadores En Lucha

El pasado jueves 3 de diciembre, Día Internacional de las Personas con Discapacidad, se realizó un gran paro con movilización convocado por el Colectivo de Discapacidad, a partir de lo votado en la asamblea abierta del 16/11, para reclamar contra el ajuste que año tras año vienen sufriendo los prestadores del área y las personas con discapacidad. La convocatoria fue de las más importantes de los últimos años, con acciones al menos 13 provincias: Santa Fe, San Juan, San Luis, Formosa, Córdoba, Entre Ríos, Salta, Río Negro, Buenos Aires, Misiones, Catamarca, Chubut y Capital Federal.

La gran jornada de lucha, de la cual fuimos impulsores desde Prestadorxs Precarizadxs y de APEL (Asociación de Psicólogos y Prestadores En Lucha), incluyó en la Ciudad de Buenos Aires una movilización del Obelisco a Plaza de Mayo, una radio abierta, performances y mesas-debate que fueron retransmitidas en vivo para todo el país. Contó con el apoyo y participación de muchas organizaciones y personalidades, como la AGD-UBA (que brindó gran apoyo de logística y organización), el sindicato docente Ademys (que denuncia el vaciamiento de la educación especial y reclama el pase a planta de los APND/AE bajo estatuto docente), Músicxs Organizadxs, Ángel Barraco (corredactor de la Ley 448 y la Ley de Salud Mental), Prestadores de Discapacidad Unidos, Afapprei, Copat, la agrupación estudiantil EPA, Psicopedagogxs en Lucha, Psicomotricistas Autoconvocades, la Asociación Argentina de Terapistas Ocupacionales, entre otras.

La convocatoria denunció que no están garantizados los tratamientos de las personas con discapacidad ni las condiciones laborales de los profesionales que los atienden, por lo tanto no existe una inclusión social. Esto a pesar de la existencia de leyes como la 24.901 del “Sistema de prestaciones básicas en habilitación y rehabilitación integral a favor de las personas con discapacidad” y de la adhesión de nuestro país mediante la ley 26.378 al “Convención sobre los Derechos de las Personas con discapacidad”, en el año 2008.

Durante el aislamiento social se agudizó la pauperización. En un relevamiento realizado por los prestadores, identificaron que el 60% de los mismos carece de Obra Social, ya que como monotributistas son rechazados porque su aporte no alcanza a un Plan Médico Obligatorio. El 70% no llega a cubrir una canasta básica de $49.911, y el 90% necesita de otro ingreso para poder cubrir sus gastos mensuales.

Además, hay retrasos de más de tres meses en los pagos, adeudando gran parte del 2020 e incluso honorarios del 2019. A su vez, se dieron de baja o suspendieron un 31,7% de los tratamientos ya aprobados, a un 32,4% de los prestadores no les aprobaron tratamientos presentados en el 2020 y tienen graves problemas en la continuidad y aprobación de los tratamientos en el 2021. Por último, con una desvalorización constante de los ingresos en los últimos seis años, y con una inflación casi del 40% en 2020, les conceden apenas un 10% de aumento a partir de diciembre.

Cabe destacar que el Foro Permanente de la Discapacidad (conformado por las Cámaras, Fundaciones e Instituciones más importantes del país), ha realizado una convocatoria que no fue más que un saludo a la bandera. No llamó a parar ni a darle un carácter de lucha, ni ha realizado ninguna denuncia del recorte que se llevó adelante durante todo el 2020. Este organismo es cómplice del sistema precarizador y tercerizador hace décadas, en conjunto con las Obras Sociales y Prepagas, con la Superintendencia de Servicios de Salud y con la Agencia Nacional de Discapacidad.

Asimismo, el 2 de diciembre se realizó una reunión abierta del Directorio Único, presidida por el licenciado Fernando Galarraga, una fachada de supuesta apertura al diálogo con nuestro sector, con el único objetivo de poner paños fríos a la situación para contener el clima de indignación que se respira en nuestra área. Lo que ha ocurrido en estos últimos años no es más que ajuste y recorte, gobierno tras gobierno, de la mano del presupuesto nacional, del gasto público y de las políticas alineadas con el FMI y los acreedores internacionales. Ninguno plantea una salida real a esta problemática que pone en jaque a la continuidad de los tratamientos en discapacidad.

Es así que entendemos que este debe ser el puntapié para seguir creciendo en nuestra organización, como venimos haciéndolo, movilizados, parando, visibilizando, con hashtazos, vivos y jornadas de lucha. De forma independiente a este régimen donde los centros, cámaras, foros, el Estado y los distintos gobiernos nos precarizan.

Seguiremos defendiendo a los tratamientos y a las personas con discapacidad, por el: #NoAlAjusteenDiscapacidad, #AumentoAlNomencladorYa, #PagoDeLasDeudas, #PagoAMesVencido, #Rnpparaprofesionalesdesalud, #SialaTarjetaAlimentariaparaPcD.

Además, invitamos a todos desde Apel, el sábado 12 diciembre a las 17:00 (vía Zoom) a la charla de fin de año «Balance de las luchas en discapacidad contra el ajuste 2020: cómo seguimos». También al sábado 19/12 a las 1:00 a la Asamblea Nacional de Prestadorxs Precarizadxs SE. Cerremos con todo este gran año de lucha.

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