29/06/2020

Los testeos de Covid-19 que Larreta hace al personal de salud no sirven para frenar los contagios

Alberto Fernández quiere extenderlos a todo el país

En los anuncios oficiales del 26/6 sobre la extensión de la cuarentena que compartieron Alberto Fernández, Larreta y Kicillof intercambiaron elogios por el abordaje epidemiológico frente a la pandemia. Larreta hizo gala de los testeos “rápidos” a 40 mil trabajadores del sistema de salud porteño y del “testeo masivo e inteligente” con el Plan Detectar en los barrios. “Vamos a utilizar, espero que pronto, los test más rápidos” dijo Alberto Fernández y destacó el Plan Detectar que se realiza en el AMBA.


En Prensa Obrera publicamos hace unos días como son los testeos que necesitamos para el personal de salud. Los testeos que Alberto Fernández y Larreta llaman “rápidos” son estudios “serológicos” en muestras de sangre donde se buscan los anticuerpos que producimos los seres humanos contra el coronavirus. Son estudios muy distintos a los hisopados que registran la presencia directa del coronavirus por técnica de PCR en las secreciones respiratorias. Los seres humanos necesitamos una semana desde que ocurre la infección hasta que nuestro organismo genere anticuerpos. Sin embargo no siempre son detectables por el estudio, arrojando resultados negativos a pesar de cursar la infección viral. Es lo que se denominan “falsos negativos”.  Por otra parte los anticuerpos siguen presentes superada la infección aguda, lo que se suma a “falsos positivos” por problemas que son propios de la técnica del estudio en sangre. Cabe aclarar que se desconoce en el coronavirus durante cuánto tiempo persisten los anticuerpos y por ahora no se considera que dichos anticuerpos brinden algún tipo de protección contra una reinfección. Si bien los test “serológicos” utilizan dos tipos de anticuerpos (IgM e IgG) que nos permiten diferenciar en ocasiones una infección reciente de una pasada y cumplen una valiosa función de relevamiento epidemiológico, no está clara su utilidad clínica ni su rol en la prevención de los contagios.


En Argentina el Instituto Leloir ya patentó un test serológico nacional pero los estudios realizados por Larreta son importados. Advertimos que el gobierno los utilizaría para confundir a les trabajadores, brindando una falsa sensación de seguridad y reduciendo el número de hisopados que son más costosos. Adjuntamos la foto del parte epidemiológico del 25/6. Allí se observa que entre más de 33 mil testeos “serológicos” realizados al personal de salud apenas 944 fueron positivos, a quienes luego los hisoparon obteniendo tan sólo 53 casos positivos por PCR. Estos datos nos permiten extraer varias conclusiones. En primer lugar que la enorme mayoría del personal (más de 32 mil) no fue hisopado, a sabiendas que el testeo “serológico” tiene muchos “falsos negativos”. Pero además entre los 944 casos que luego pasaron al hisopado se obtuvo un porcentaje muy bajo de positivos en el estudio de PCR, considerando a la enorme mayoría como “falsos positivos”.



En la siguiente foto se adjunta el cuadro del Ministerio de Salud de CABA para ordenar hisopados y aislamientos según los resultados del “serológico”. Salta a la vista que solamente al personal con resultado positivo le realizan PCR. El criterio de pre-selección para realizar PCR según el resultado del “serológico” es un filtro-estafa y genera confusión. En casos de IgM positiva y PCR negativa, los asumen como “falsos positivos” de IgM o “falsos negativos” de PCR, reincorporando al trabajo a la persona en ambos casos. Una situación que ya ocurrió con muches compañeres que nos acercaron su preocupación ante la arbitrariedad patronal.



Desde que comenzó la pandemia hasta el 25/6, nuevamente según el parte epidemiológico que adjuntamos en la foto, se realizaron con el Plan Detectar  en CABA unos 73 mil hisopados, arrojando una positividad que va en franco aumento y ya supera el 40%. Una positividad tan elevada sólo se explica porque el número de hisopados está muy por detrás de la las recomendaciones de la OMS para obtener 1 resultado positivo cada 10 hisopados realizados.


Larreta agradeció durante la conferencia a la Universidad de Buenos Aires por enviar estudiantes de Medicina a cumplir con el Plan Detectar en CABA. Celebrando la incorporación de mano de obra gratuita, sin capacitación adecuada ni ART, a realizar una tarea de alto riesgo laboral como es hisopar casos sospechosos de coronavirus.  Una medida que fue impulsada por el radicalismo (Nuevo Espacio) y avalada por el kirchnerismo en la UBA. denunciada oportunamente por nuestra agrupación estudiantil en la Facultad de Medicina. La Asamblea de Residentes y Concurrentes de CABA también rechazó la medida mientras continúa la pelea por salario y ART para les concurrentes que también son mano de obra gratuita para el gobierno de la ciudad.


Alberto Fernández afirmó que se realizan en AMBA todos los testeos necesarios. Larreta asegura que sus testeos son “inteligentes” porque seleccionan estrictamente a las personas y siguen los casos sospechosos con entrevistas telefónicas. Es correcto elegir con criterio los hisopados y no hacerlos al azar, pero el retaceo obedece a una restricción presupuestaria por encima de cualquier decisión epidemiológica. Menos “inteligente” es desconocer la evolución clínica de las personas contagiadas, sin publicar los resultados clínicos de la enorme mayoría de las personas, limitando las estadísticas a las camas ocupadas en terapia intensiva y personas fallecidas.


En CABA, un relevamiento sanitario mucho más importante lo realizó la asamblea de Residentes y Concurrentes, registrando que el 83% de los centros de salud no cuentan con los insumos necesarios para atender. Las burocracias sindicales de Sutecba y AMM (Asociación de Médicos Municipales) que anuncian con bombos y platillos los testeos “serológicos” como una medida central para controlar los contagios, son responsables de no reclamar las licencias para todo el personal de salud con factores de riesgo de muerte para Covid, como Julio Gutierrez del Hospital Durand recientemente fallecido por desidia patronal, los faltantes de EPP (Equipos de Protección Personal) o de mala calidad como las precarias láminas faciales y los barbijos por los cuales Larreta paga sobreprecios. Mientras tanto, les trabajadores de la salud porteña seguimos contando nuevas víctimas como José Aguirre, enfermero del Hospital Rivadavia.


La aprobación de Alberto Fernández y Axel Kicillof obedece a que -salvo diferencias menores, como los “runners”- comparten el abordaje socio-sanitario de la pandemia. La Cicop, asociación de profesionales de la salud de la PBA, recibió la comunicación oficial del ministerio provincial que al 22/6 se contabilizan en su territorio 2071 trabajadores de la salud infectados lo que representa un 9,3% del total de los contagios en la provincia. En dicha jurisdicción fallecieron Silvio Cufré enfermero del Instituto Médico Brandsen y Maria Esther Ledesma enfermera del Hospital Gandulfo, a quienes a pesar de tener diabetes, un factor de riesgo de muerte decisivo para Covid-19, les rechazaron las licencias. En Chaco, el otro epicentro además del AMBA destacado por Alberto Fernández, falleció el jefe de la terapia intensiva del Hospital Perrando, en el mismo lugar donde apenas unos días antes les residentes de terapia intensiva denunciaron públicamente faltantes de insumos y EPP, recibiendo a cambio los aprietes de la Dirección del Hospital. Los crímenes laborales contra trabajadores de la salud durante la pandemia no son patrimonio exclusivo de CABA.


Les trabajadores de la salud, a pesar de las burocracias sindicales, desarrollamos medidas de lucha en todo el país para reclamar por nuestras condiciones laborales y frenar los contagios en los Hospitales y Centros de Salud. Desde nuestra agrupación clasista Tribuna de Salud, impulsamos una campaña por poner en pie comisiones de seguridad e higiene bajo control de les trabajadores, independientes de las patronales y el Estado. Que no sean una mera redistribución de la miseria como pretenden las autoridades del Ministerio desde los Comités de Crisis. Para verificar el cumplimiento de las licencias al personal de riesgo, entrega de EPP de calidad, “cohortes” rotativas del personal, cuarentenas inmediatas y completas ante un contacto estrecho, así como también reclamar todos los testeos que necesitamos los cuales son parte de todo un plan de conjunto para frenar los contagios. Alberto Fernández, Larreta y Kicillof se muestran unidos en la precarización y exposición laboral del personal de salud mientras no destinan todos los recursos necesarios para “cuidar a los que cuidan”.  Todo un contraste con el proyecto del Frente de Izquierda, que plantea un impuesto a las grandes fortunas y el no pago de la deuda externa, reorientando esos recursos a un plan integral de centralización del sistema de salud. Porque la salud es un derecho, no una mercancía. Que la crisis la paguen los capitalistas.