15/09/2011 | 1194

Macri acorrala al Borda

Apel-Tribuna de Salud

El gobierno de Macri acaba de anunciar su intención de trasladar en el lapso de tres años cinco ministerios y distintas oficinas públicas del Estado (hoy situadas en el Edificio del Plata, el cual sería vendido) al interior del hospital Borda, en un sector de tres hectáreas, hoy «inhabilitadas».

El anuncio de Macri blanquea un «viejo» proyecto que se remonta a la gestión de Ibarra: la transformación de la zona sur de Barracas -donde se encuentran ubicados varios neuropsiquiátricos- en favor de negociados inmobiliarios.

A diferencia del (abortado) Plan de Salud Mental en 2008 -donde Macri había anunciado el cierre directo de los neuropsiquiátricos y su reemplazo por once centros de internación y un centro de evaluación-, y que generó un contundente rechazo de los trabajadores, profesionales y usuarios de la Salud Mental, esta vez el Gobierno de la Ciudad se adelantó a afirmar que «el Borda no será cerrado».

Según los funcionarios, el traslado de las oficinas sería el puntapié inicial para la construcción de un «Centro Cívico» que insumiría una inversión aproximada de 250 millones de dólares. El «cinturón verde del sur» (un viejo anhelo de la Corporación Buenos Aires Sur desde la época de Ibarra y Telerman) entraría dentro del proyecto.

«Las propiedades en la zona se valorizarán desde los actuales 900 dólares el metro cuadrado a unos 1.600, cuando se traslade allí la sede del gobierno» (Página/12, 8/9).

En el caso del Borda, en las tres hectáreas a ocupar funcionaba antiguamente la morgue y es donde hoy están ubicados los Talleres Protegidos (que serían retrasladados). El Centro Cívico resultará ser un «caballo de troya», para ir acorralando al Borda paulatinamente, hasta conseguir su traslado definitivo dentro de algunos años. Nadie podría imaginarse, en el cuadro social actual y frente al derrumbe de la salud pública en la Ciudad, la convivencia «armoniosa» de los neuropsiquiátricos con una zona que costará, al menos, 1600 dólares el metro cuadrado.

Los sindicatos y asociaciones profesionales, que hasta ahora no se han pronunciado, deben discutir un plan de acción inmediato para enfrentar esta nueva escalada contra el Borda.

En esta nota